Política

La crisis ya se llevó más de u$s 29.000 millones de reservas

El 85 por ciento de la fuga es dinero tomado por el país como crédito en el mercado internacional, el FMI y el Banco de Basilea, es decir, deuda que hay que pagar.

Domingo 23 de Septiembre de 2018

Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) acumulan una caída de 29.000 millones de dólares en lo que va del año, con descensos provocados por la corrida cambiaria en dos etapas.

El gobierno apuesta nuevamente a un desembolso multimillonario del FMI en las próximas semanas para volver a fortalecer el poder de fuego del BCRA.

Las reservas finalizaron anteayer en 49.561 millones de dólares, aumentando 579 millones respecto al día anterior: fue la primera suba diaria desde el 7 de septiembre y respondió al alza de los títulos públicos que forman parte de ellas.

También en la semana entraron al país 930 millones de dólares de inversores financieros para comprar Letras Capitalizables emitidas por Hacienda, atraídos por tasas del 50 por ciento y con el compromiso del gobierno en el presupuesto 2019 de mantener el dólar en torno a los 40 pesos.

Según la opinión del ex presidente del Central Aldo Pignanelli ahora podría darse "entre 60 y 90 días de pax cambiaria" con aumento de reservas por la llegada de dólares financieros, pero hacia fin de año habría nuevas presiones sobre el tipo de cambio.

Banda de flotación

El Banco Central pondría en marcha próximamente un sistema de bandas de flotación, es decir, establecería un piso y un techo dentro del cual permitiría mover al precio del dólar; superado el techo o perforado el piso, la entidad tendría manos libres para hacer volver el precio del dólar al interior de esas bandas.

"La clave será que el piso del dólar no esté lejos del spot actual para aprovechar el potencial ingreso de capitales financieros para que el Central refuerce reservas o bien el Tesoro compre dólares financieros con los pesos depositados y con eso recompre Letes en dólares a tasas altas", opinó Federico Furiase, del estudio EcoGo.

Con tasas en pesos de entre 50 por ciento y 60 por ciento, las gestiones de Luis Caputo en el Central y de Nicolás Dujovne en Hacienda están buscando por distintas vías frenar la elevada demanda de dólares por la desconfianza con el peso.

De los 29.051 millones de dólares que se fueron de las reservas este año, el 85 por ciento son billetes tomados por el país como crédito en el mercado internacional, en el FMI y en el Banco de Basilea, es decir, deuda que hay que pagar.

Las reservas iniciaron el año en 55.731 millones de dólares y a los pocos días, el 11 de enero, saltaron a 63.906 por una emisión de deuda que realizó el gobierno al observar que el mercado de crédito se podía complicar, como sucedió.

Desde entonces los fondos comenzaron a caer por goteo motivado por pagos de compromisos y variaciones a la baja de las divisas frente al dólar, los títulos externos y otros instrumentos financieros.

El 25 de abril las reservas rompieron el piso de 60.000 millones de dólares. Fue el principio de una crisis cambiaria que duró al menos hasta mediados de septiembre.

Entre el 25 de abril y el 21 de junio, las reservas bajaron unos 10.946 millones de dólares por las ventas que realizó el Central para responder a la demanda de los inversores que dejaban las Lebac.

En ese lapso, el Banco Central tomó un préstamo de 2.000 millones de dólares del Banco de Basilea para reforzar las reservas.

Primera tormenta

Desde el récord del año, registrado el 11 de enero con 63.906 millones de dólares, la primera etapa del terremoto cambiario se llevó 15.428 millones de dólares.

La crisis cambiaria se había iniciado tras el alza en las tasas de interés de EEUU. Si bien ese fue el motivo inicial, la "tormenta" tomó velocidad por cuestiones internas: los impuestos sobre la renta financiera de inversores extranjeros motivó una mayor salida de divisas, principalmente impulsada por bancos como el JP Morgan y el BNP Paribas, y fondos de inversión.

El presidente Mauricio Macri anunció el 8 de mayo que la Argentina volvía a solicitar ayuda financiera "preventiva" al FMI tras 15 años y el crédito se activó un mes y medio después, cuando el 22 de junio las reservas anotaron el ingreso de 15.000 millones de dólares del FMI.

El 16 de mayo, Macri aseguró que la "turbulencia" había sido "superada", pero el mercado desoyó el mensaje y siguió demandando dólares para fugar.

Gracias a la deuda con el FMI, las reservas saltaron a 63.274 millones de dólares, con lo que el gobierno esperaba dar por terminada la crisis, pero una vez más hubo errores de cálculos y esto no ocurrió.

El mismo día en que se confirmó el acuerdo con el FMI se conoció que la Argentina había sido reclasificada como "mercado emergente" por el indicador MSCI, con lo que la cuestión se daría vuelta y llegarían unos 4.000 millones de dólares para negocios financieros, pero esto tampoco se dio.

Ya con la crisis de la lira turca y su contagio a las monedas de los países emergentes, la sangría de reservas se recalentó hasta descender a los 49.651 millones de dólares el viernes, bajando entonces otros 13.623 millones de dólares respecto del nivel de junio.

Así, en las dos etapas de la crisis cambiaria, las reservas del Banco Central perdieron 29.051 millones de dólares: la primera parte fue fuga de billetes que habían llegado para la bicicleta financiera; la segunda fue la salida de los dólares que prestó el FMI, por ende, deuda que le quedó al país.

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