Política

La CGT enfría sus tensiones internas para enfrentar la reforma laboral del gobierno

El proyecto del Ejecutivo, sobre todo en el ítem de las indemnizaciones, puso al sindicalismo con la guardia alta. Hoy se reúne el consejo directivo.

Jueves 03 de Mayo de 2018

La CGT comenzó este fin de semana largo a enfriar las disidencias internas que surgieron hace casi un mes, durante la reunión del consejo directivo del pasado 5 de abril, frente a la decisión del gobierno nacional de avanzar con la reforma laboral.

El anuncio del gobierno para confirmar que envió tres iniciativas al Congreso para modificar parcialmente la ley laboral, fundamentalmente en lo referente al cálculo de las indemnizaciones, y retornar con las pasantías, volvió a unificar a todo el arco gremial en contra de los cambios.

Además de las declaraciones del camionero Pablo Moyano y el cegetista Héctor Daer, la iniciativa gubernamental generó un masivo rechazo, al que se sumó el triunviro cegetista Carlos Acuña al confirmar que hoy el consejo directivo sesionará en Azopardo 802.

Condiciones

Acuña, tras rechazar el nuevo intento gubernamental de avanzar con la reforma laboral, precisó que "si vamos a trabajar para que en la futura reorganización de la CGT estemos todos los sectores para defender los intereses de los trabajadores, estoy totalmente de acuerdo".

El sindicalista de estaciones de servicio aclaró que "no voy a estar de acuerdo si armamos una nueva conducción para favorecer al gobierno y sus amigos empresarios, que ya ratificaron su apoyo a las políticas económicas".

"El panorama económico cambió en el últimos meses con más despidos, ajustes, alza de precios y una inflación que el gobierno no puede domar", explicó Acuña.

Asimismo, el dirigente gremial sostuvo que "frente a esta nueva agresión me da lo mismo que haya un secretario general, un triunvirato o un quinteto; lo que hay que hacer es trabajar por la unidad para defender a los trabajadores".

La semana pasada, en un marco caracterizado por las disidencias internas, todo hacía suponer que en la reunión de hoy iba a continuar el debate para ver qué sector se impondría en el seno de la CGT.

Amenaza de paro

Por fuera de la CGT, el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, no descartó ayer la convocatoria a un paro general "para frenar la reforma laboral" y consideró que una baja en las indemnizaciones "no puede pasar en el Congreso".

"Se va a tener que consensuar con el resto de los dirigentes si se va a un paro general", señaló Moyano, aunque no aclaró si eso incluía a dirigentes del resto de la CGT de los que el camionero se distanció o sólo a los del sector cercano a Camioneros, como las dos CTA, con las que marchó el 21 de febrero pasado.

El sindicalista, al referirse al proyecto de reforma laboral con el que el oficialismo volverá a la carga, consideró que "la baja de las indemnizaciones va a traer una ola de despidos".

Y aclaro: "Nosotros vamos a salir a la calle a frenar esta reforma como hicimos en diciembre con el ajuste a los jubilados".

El hijo de Hugo Moyano advirtió que "este intento de reforma laboral implica quitarles derechos a los trabajadores" y calificó como una "provocación" que el proyecto haya trascendido en la víspera del Día del Trabajador.

Por otro lado, volvió a cuestionar al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y sostuvo que "si es tan bueno el proyecto, que le explique a los trabajadores que van a cobrar menos".

"Me preocupa que sindicalistas y políticos puedan apoyar la reforma laboral, ojalá que eso no pase y que lo rechacen", agregó en alusión a dirigentes de la CGT y de sectores del peronismo.

Por su parte, el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, sobre la reforma laboral, afirmó: "Estamos mejor parados en el movimiento obrero y será difícil para el gobierno avanzar".

"Responde al objetivo que se trazó el oficialismo: bajar el costo laboral y flexibilizar el trabajo. Y cumplen con la premisa de introducir varios focos de conflicto simultáneos", evaluó el dirigente, quien viene manteniendo una unidad en la acción con Camioneros y la CTA Autónoma de Pablo Micheli.

Yasky recalcó que "la mayoría del sindicalismo rechaza la reforma laboral" y que están "mejor parados desde el movimiento obrero", por lo cual "será difícil para el gobierno avanzar" con la iniciativa en el Parlamento.

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