La Casa Rosada ahora no acepta a D'Elía
El gobierno nacional salió a desmentir las versiones sobre un presunto ofrecimiento al ex piquetero
Luis D’Elía, para que vuelva a ocupar un cargo en el Poder Ejecutivo, en un marco de fuertes
críticas de la comunidad judía.
Sábado 12 de Enero de 2008
El gobierno nacional salió a desmentir las versiones sobre un presunto ofrecimiento al ex piquetero
Luis D’Elía, para que vuelva a ocupar un cargo en el Poder Ejecutivo, en un marco de fuertes
críticas de la comunidad judía.
Curiosamente, la desmentida oficial corrió por cuenta del jefe del Gabinete, Alberto Fernández, quién inicialmente fue quien dialogó con D’Elía sobre su posible retorno como subsecretario de Tierras para el Hábitat Social para reactivar el Plan Arraigo. A todas luces, el contundente rechazo de la comunidad judía al regreso de D’Elía a la función pública pareció desactivar, al menos por ahora, el operativo retorno.
En ese contexto, y pese a que en la víspera Fernández reconoció haber mantenido un reunión con D’Elía, el propio jefe de los ministros se encargó de explicar que “no” existe la idea de que el ex piquetero vaya a la Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social, aunque destacó que “él siempre tiene su vocación de colaborar con el gobierno. Pero no hemos hablado de eso”..
Fernández dijo que “él estuvo en la Subsecretaría de Tierras en su momento y le pedí algunas opiniones, algunos consejos, para ver cómo seguimos poniendo en orden ese tema, de eso conversamos”. La posibilidad de un regreso de D’Elía a la función pública originó ayer muestras de repudio de la comunidad judía, a partir del apoyo del ex piquetero al gobierno iraní, sospechado de haber participado en la voladura de la mutual Amia, ocurrido el 18 de julio de 1994 con un resultado de 85 muertos y centenares de heridos.
Tras reconocer que “la comunidad judía no coloca ni quita funcionarios”, el titular de la Daia, Aldo Donzis, sostuvo que el gobierno “no desconoce toda esta situación, tanto los pronunciamientos judiciales de Argentina como su pertenencia a la Task Force”, el grupo de cooperación internacional dedicado a la recordación y enseñanza del Holocausto. En representación de la Amia Edgardo Gorenberg opinó que más allá de las “razones de Estado” en una eventual designación el problema es “cómo” se compatibilizarán los actuales dichos de D’Elía y cómo se concilian con sus recientes declaraciones, que ponen en tela de juicio los requerimientos de la Justicia argentina al gobierno de Irán” por el atentado a la Amia.
En tanto Alberto Fernández, recordó: “Muchas veces me llamaron los periodistas para tirar leña al fuego que encendía a D’Elía, pero nunca me prendí porque lo conozco mucho y, a veces él, en el calor del debate, dice cosas con mucha vehemencia y a veces muy poco reflexionadas, y son palabras de un momento, no son palabras de fondo. Con Luis D’Elía siempre he tenido un buen trato, y es un tipo al que respeto porque es un luchador social de los sectores más postergados, que en algún momento entendió que cierta forma de reclamo era innecesaria en una Argentina que quería ponerse de pie”.
Mientras, el Centro Simon Wiesenthal advirtió que el polémico piquetero puede transformarse en el vocero de los intereses de Irán ante el Ejecutivo argentino. La entidad recordó que, en la gestión de Néstor Kirchner, el dirigente trató de incidir en la política exterior y fue echado
La entidad recordó que en la gestión de Néstor Kirchner, D’Elía trató de incidir en la política exterior y fue echado cuando defendió a Irán a pesar de las acusaciones de la Justicia y el Ejecutivo sobre la responsabilidad de ese país en el atentado a la Amia.
El Centro Wiesenthal recordó sobre el peligro de que, desde el Ejecutivo, pueda convertirse en vocero de los intereses de Irán, país con el que últimamente el piquetero “ha profundizado su vínculo”.
Así lo expresó el representante para América Latina, Sergio Widder, quien también calificó de “bochornosas” las declaraciones de D’Elía, quien ayer renovó sus ataques contra Israel y la comunidad judía local.
“La gran pregunta es si desde el gobierno D’Elía va a ser un vocero de los intereses de Irán, más allá del cargo que ocupe. Ha demostrado que, siendo funcionario del gobierno anterior, trató de incidir en la política exterior del gobierno. Y cuando eso ocurrió, el ex presidente Néstor Kirchner, lo desplazó”, indicó. l
Curiosamente, la desmentida oficial corrió por cuenta del jefe del Gabinete, Alberto Fernández, quién inicialmente fue quien dialogó con D’Elía sobre su posible retorno como subsecretario de Tierras para el Hábitat Social para reactivar el Plan Arraigo. A todas luces, el contundente rechazo de la comunidad judía al regreso de D’Elía a la función pública pareció desactivar, al menos por ahora, el operativo retorno.
En ese contexto, y pese a que en la víspera Fernández reconoció haber mantenido un reunión con D’Elía, el propio jefe de los ministros se encargó de explicar que “no” existe la idea de que el ex piquetero vaya a la Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social, aunque destacó que “él siempre tiene su vocación de colaborar con el gobierno. Pero no hemos hablado de eso”..
Fernández dijo que “él estuvo en la Subsecretaría de Tierras en su momento y le pedí algunas opiniones, algunos consejos, para ver cómo seguimos poniendo en orden ese tema, de eso conversamos”. La posibilidad de un regreso de D’Elía a la función pública originó ayer muestras de repudio de la comunidad judía, a partir del apoyo del ex piquetero al gobierno iraní, sospechado de haber participado en la voladura de la mutual Amia, ocurrido el 18 de julio de 1994 con un resultado de 85 muertos y centenares de heridos.
Tras reconocer que “la comunidad judía no coloca ni quita funcionarios”, el titular de la Daia, Aldo Donzis, sostuvo que el gobierno “no desconoce toda esta situación, tanto los pronunciamientos judiciales de Argentina como su pertenencia a la Task Force”, el grupo de cooperación internacional dedicado a la recordación y enseñanza del Holocausto. En representación de la Amia Edgardo Gorenberg opinó que más allá de las “razones de Estado” en una eventual designación el problema es “cómo” se compatibilizarán los actuales dichos de D’Elía y cómo se concilian con sus recientes declaraciones, que ponen en tela de juicio los requerimientos de la Justicia argentina al gobierno de Irán” por el atentado a la Amia.
En tanto Alberto Fernández, recordó: “Muchas veces me llamaron los periodistas para tirar leña al fuego que encendía a D’Elía, pero nunca me prendí porque lo conozco mucho y, a veces él, en el calor del debate, dice cosas con mucha vehemencia y a veces muy poco reflexionadas, y son palabras de un momento, no son palabras de fondo. Con Luis D’Elía siempre he tenido un buen trato, y es un tipo al que respeto porque es un luchador social de los sectores más postergados, que en algún momento entendió que cierta forma de reclamo era innecesaria en una Argentina que quería ponerse de pie”.
Mientras, el Centro Simon Wiesenthal advirtió que el polémico piquetero puede transformarse en el vocero de los intereses de Irán ante el Ejecutivo argentino. La entidad recordó que, en la gestión de Néstor Kirchner, el dirigente trató de incidir en la política exterior y fue echado
La entidad recordó que en la gestión de Néstor Kirchner, D’Elía trató de incidir en la política exterior y fue echado cuando defendió a Irán a pesar de las acusaciones de la Justicia y el Ejecutivo sobre la responsabilidad de ese país en el atentado a la Amia.
El Centro Wiesenthal recordó sobre el peligro de que, desde el Ejecutivo, pueda convertirse en vocero de los intereses de Irán, país con el que últimamente el piquetero “ha profundizado su vínculo”.
Así lo expresó el representante para América Latina, Sergio Widder, quien también calificó de “bochornosas” las declaraciones de D’Elía, quien ayer renovó sus ataques contra Israel y la comunidad judía local.
“La gran pregunta es si desde el gobierno D’Elía va a ser un vocero de los intereses de Irán, más allá del cargo que ocupe. Ha demostrado que, siendo funcionario del gobierno anterior, trató de incidir en la política exterior del gobierno. Y cuando eso ocurrió, el ex presidente Néstor Kirchner, lo desplazó”, indicó. l