El gobernador Hermes Binner personalmente supervisó en el mediodía de ayer el retiro del vallado que había dejado instalado frente a la Casa Gris el último gobierno peronista y lo hizo acompañado de La Capital y otros medios de prensa.

El gobernador Hermes Binner personalmente supervisó en el mediodía de ayer el retiro del vallado que había dejado instalado frente a la Casa Gris el último gobierno peronista y lo hizo acompañado de La Capital y otros medios de prensa.
Binner dio la orden "de que se quiten de inmediato las vallas que tienen enjaulada a la Casa de Gobierno", algo que a su entender "no está nada bien si se asume que la Casa de Gobierno es de todos los ciudadanos y si un funcionario no puede estar tranquilo en su despacho es porque no está haciendo bien las cosas".
La idea de la administración Binner, tal como lo había prometido en campaña, era que el día de la jura la plaza amaneciera sin las vallas. Ayer no se explicó por qué no pudo cumplir ese deseo. El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, precisó que "no estamos frente a un capricho ni a una cuestión estética. Nosotros (el gobierno) no tenemos por qué estar rodeados, la preservación del patrimonio común se hará por otros medios".
Nadie podía precisar la fecha en que el ex gobernador Jorge Obeid ordenó amurar las vallas metálicas a la vereda sur de la plaza de Mayo y de ese modo separar de modo definitivo a la Casa Gris del paseo.



