Política

Kirchner asumió en el PJ pero sin hablar: le cedió la palabra a Cristina

El ex jefe del Estado Néstor Kirchner no se dirigió a los manifestantes en el acto de asunción al frente del Partido Justicialista, y en cambio le cedió la palabra a su esposa y presidenta, Cristina Fernández, quien ofreció en el estadio de Almagro un discurso en el que no hizo referencia al conflicto con el campo.

Miércoles 14 de Mayo de 2008

El ex jefe del Estado Néstor Kirchner no se dirigió a los militantes en el acto de asunción al frente del Partido Justicialista, y en cambio le cedió la palabra a su esposa y presidenta, Cristina Fernández, quien ofreció en el estadio de Almagro un discurso en el que no hizo referencia al conflicto con el campo.

Kirchner subió al escenario y su única intervención fue invitar a la presidenta a hacer uso de la palabra. Cristina convocó “a todos los argentinos” a “debatir y a discutir en un marco democrático para profundizar la transformación” al tiempo que se comprometió a ejercer su responsabilidad “sin rencores, sin antagonismos”.

Sin hacer ninguna mención directa al conflicto con el campo, la jefa del Estado habló así en el acto donde Néstor Kirchner, su  esposo y antecesor, asumió la presidencia del Partido Justicialista.

“Desde este espacio político convocamos a todos los argentinos, sin distinción de banderías ni pertenencias, a debatir y a  discutir en un marco democrático para profundizar la trasformación y el  crecimiento para que siga dando trabajo a todos los argentinos”, dijo la presidenta.

Para que no quedaran dudas sobre su intención, Cristina Fernández aclaró: “Quiero que entiendan que este esfuerzo que hemos hecho los argentinos debe ser aún más profundizado y sepan que todos, absolutamente todos, productores, empresarios, trabajadores, estudiantes, amas de casa, universitarios, tienen un rol y una responsabilidad que cumplir”.

Al mismo tiempo, y para salir al cruce de las críticas sobre el peso de Kirchner en las decisiones del gobierno, la primera  mandataria comprometió todo su “esfuerzo, trabajo y capacidad para que todos y cada uno de ustedes tengan la certeza de que quien preside los destinos de la república, va a ejercer con responsabilidad, sin rencores, sin antagonismos y sin falsas o artificiales  divisiones en el pueblo”.

“Los convocamos a seguir cambiando la historia como siempre lo hemos hecho, con alegría, con optimismo, tendiendo la mano al  otro, al que más necesita, mirando al que todavía le falta llegar para, entonces, al tenderle la mano saber que con la solidaridad  vamos a construir un país mucho mejor”, afirmó.

En este marco, la jefa del Estado señaló que para avanzar en el proyecto iniciado en el 2003 cuando asumió la presidencia su  esposo se “necesita del esfuerzo de todos los argentinos” y advirtió  que “los enfrentamientos y las divisiones sólo han servido para dividir al pueblo y para que, en definitiva, nuestro país se llenara de fracasos y frustraciones”.

En su breve mensaje, la presidenta volvió a convocar a la concertación plural y también para llevar a cabo “la necesaria  reconstrucción del sistema político porque es necesario que todos, aún aquellos que tal vez están en las antípodas de nuestro pensamiento, puedan expresarse democráticamente a través de un partido político”.

“Esta comprensión del ejercicio democrático en las diferencias de las ideas, es la que nos va a permitir construir la verdadera  calidad institucional que tanto han reclamado y que todos debemos  construir por respeto a la democracia, a las instituciones y, por  sobre todas las cosas, a la voluntad popular”, finalizó.

Tras el discurso, en el que no hizo referencias a las medidas de fuerza del campo, la presidenta se unió a su marido en el palco para despedirse de la multitud bajo una lluvia de papelitos.

Previamente, e l gobernador del Chaco y flamante vicepresidente del PJ, Jorge Capitanich, comparó a los dirigentes opositores que ayer recibieron a los ruralistas en el Senado con la “Alianza que fundió al país en 2001 y se fue en helicóptero”.

El titular de la CGT y vicepresidente del PJ, Hugo Moyano, ratificó a su turno el apoyo “con toda la  fuerza” al gobierno de Cristina Fernández, y criticó a los productores rurales porque “tienen como rehenes a los camioneros” en las rutas.

Moyano también se refirió con ironía al encuentro de ayer de  la oposición con los ruralistas, al advertir que le hubiera gustado  que los mismos dirigentes lo hubiesen recibido la “ley bochornosa  y vergonzosa de la Banelco, que traicionó los derechos de los  trabajadores”, en referencia a la reforma laboral impulsada por el gobierno de la Alianza.

“Me sorprendo cuando piden humildad a la presidenta pero van y  cortan las rutas teniendo como rehenes a los camioneros, que  están cuatro días con necesidades extremas, con deseos de ver a su  familia”, afirmó Moyano.

Otro de los oradores fue e l legislador porteño Juan Cabandié, a cargo de la Juventud del Partido Justicialista. “La hora de los tiempos nos obliga a que dupliquemos el esfuerzo, que hagamos un sobre esfuerzo y seamos  mensajeros de las conquistas sociales que comenzaron el 25 de mayo de 2003” con la presidencia de Néstor Kirchner.

“Cómo no vamos a participar en un modelo de país que permitió que 4 millones tengan trabajo, que renovó la Corte Suprema, que ante la adversidad recibida la transformó en alegría del pueblo”, enfatizó el legislador, hijo de desaparecidos y nacido en la Esma.

Tras recordar a Eva Perón y Juan Domingo Perón como “los  fundadores de los derechos humanos”, Cabandié destacó que la  justicia social “es un derecho humano elemental”, y añadió que si Eva Perón viviera tendría “un pañuelo blanco y estaría con las Madres y Abuelas, dando vueltas y vueltas por la Plaza de Mayo y estaría al frente para pelear y profundizar la  distribución del ingreso. Ese es el faro que tenemos por delante”.

Lleno total. La jefa del Estado y el ex presidente habían arribado al estadio minutos antes de las 18 y, tras saludar a todos los integrantes de la nueva conducción justicialista, comenzó el acto con el Himno Nacional.

El estadio de Almagro presentaba un lleno total. Fuentes de la organización precisaron minutos antes de los discursos que “hay unas 50 mil personas entre los que están adentro del estadio y los que están  llegando”.

Las tribunas del estadio estuvieron cubiertas con banderas que identifican a Camioneros, UOM, Agrupación La Cámpora y a  intendentes como Hugo Curto, de Tres de Febrero y Julio Pereyra,  de Florencio Varela.

El palco estuvo ubicado de espaldas a la tribuna norte y a sus costados se encontraban dos pantallas gigantes en las que se pudieron ver los detalles del acto. Por su parte, los 74 integrantes de la nueva conducción justicialista permanecieron debajo del palco.

Centenares de colectivos con  militantes peronistas llegaron desde las primeras horas de la tarde a la cancha del club Almagro, en el distrito bonaerense de Tres de Febrero, donde Néstor Kirchner asumió la presidencia del Partido Justicialista.

Militantes peronistas llegaron por la avenida General Paz al estadio en colectivos, desde diferentes municipios de  la provincia de Buenos Aires, con bombos, banderas y pancartas, propios de la simbología justicialista, hasta colmar el lugar.

En tanto, ministros del gobierno kirchnerista, gobernadores e  intendentes llegaron a la cancha poco antes de las 17, luego de  que se reuniesen en la Municipalidad de Tres de Febrero con el intendente anfitrión, Hugo Curto.

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