Martes 08 de Noviembre de 2022
Juan Grabois, líder del Frente Patria Grande y referente político vinculado a Cristina Fernández de Kirchner, fue el protagonista de un momento de mucha tensión en el aeropuerto internacional de Ezeiza al arribar al país desde Roma, donde viajó para encontrarse con el Papa Francisco: en la zona de Migraciones fue increpado por los pasajeros que lo acusaron de “ladrón” y le pidieron a los gritos que se retirara del lugar.
La situación fue incrementando en nerviosismo cuando Grabois replicó a los gritos los abucheos y gritos que le dedicaban muchas de las personas que estaban en la fila para hacer los trámites de ingreso al país.
La reacción de Grabois aumentó la temperatura y se trenzó en una discusión que no pasó a mayores porque en medio del tumulto se presentó un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria para pedir calma.
"Saben cuál es la diferencia entre ustedes y nosotros, que nosotros tenemos coraje", afirmó a los gritos el dirigente del Frente Patria Grande. "Yo nunca le robé absolutamente nada, a nadie, laburé toda mi vida", enfatizó Grabois, para luego cruzarse cara a cara con un pasajero al que le dijo: "Vos sabés mi nombre y yo no sé el tuyo ¿cómo te llamás? No te animás a decir tu nombre. Bajá la manito".
Tras el tenso momento, el dirigente social dialogó con Perfil sobre lo sucedido: "Básicamente me estaba defendiendo de una veintena de personas que comenzaron a difamarme en Migraciones. No voy a aceptar que por odio ideológico se pretenda suprimir y amedrentar a ningún dirigente de ningún partido u organización, y reivindico el derecho a defensa frente a cualquier forma de agresión grupal, física o verbal".
"Además, no acepto la supuesta superioridad moral de ningún agresor y si me dicen vago, pregunto de qué trabajan ellos y les cuento de qué trabajo yo. Si me dicen chorro, niego la acusación y pregunto cómo andan con sus propias obligaciones legales. El fascismo avanza cuando nos dejamos amedrentar por patotas, sean organizadas o espontáneas, que se sienten con derecho a agredir al que piensa distinto", comentó Grabois.