Política

Javkin: "Tenemos que romper la falsa ley de que sólo el PJ puede gobernar"

Pablo Javkin, presidente de la Coalición Cívica y diputado nacional por Santa Fe (CC-Frente Progresista), afirmó que el desafío que tiene por delante el frente de centroizquierd.

Domingo 23 de Febrero de 2014

Pablo Javkin, presidente de la Coalición Cívica y diputado nacional por Santa Fe (CC-Frente Progresista), afirmó que el desafío que tiene por delante el frente de centroizquierda que está en plena formación no es sólo presentarse como alternativa política para el 2015, sino que ese espacio tenga continuidad en el tiempo más allá de la suerte que corra en las presidenciales del año que viene. Javkin es consciente que esta coalición —donde está su partido, los radicales, socialistas, el GEN, Proyecto Sur y Libres del Sur— deberá soportar el karma de lo que fue la Alianza. “Tenemos que ser capaces de romper con ese miedo”, asevera, pero también sostiene que el peronismo debe hacerse cargo de los males estructurales de la Argentina. “De los últimos 25 años, el PJ ha gobernado 23. Y esa lógica de la interna del PJ se está llevando puesto al Estado”, advirtió el legislador rosarino en una entrevista con La Capital.

   —¿Ya tienen el nombre para ese gran frente progresista que lanzarán en marzo?.

   —Estamos viendo. En este espacio estamos incluidos lo que es el Frente Progresista en muchas provincias y lo que fue Unen en Capital. El nombre girara en torno a eso. En las últimas elecciones fuimos juntos en 16 provincias y sacamos más de cinco millones de votos. Hay que mostrar que se parte desde ahí y no desde cero.

   —¿La idea es mostrar a todas las fuerzas juntas y todos los presidenciables en un mismo acto?

   —Sí, así es. Nosotros primero tenemos que dar una señal muy fuerte de que nace en la Argentina una alternativa política alejada de la interna del PJ. Eso sería una novedad para el escenario político porque es difícil romper la eterna estrategia del PJ de ser, con sus variantes, al mismo tiempo oficialismo y oposición. Por otro lado, hacemos mucho hincapié en pensar esto como una alternativa en el tiempo. Es decir, tomar la experiencia Uruguay, chilena o la brasileña misma. Me parece que hay una vocación de entender que esto no es un armado electoral de cara al 2015 sino que tiene que ser una fuerza que aparezca en el escenario político del país pensando en el largo plazo.

   —¿Las candidaturas se definirán por consenso o en internas?

   —La ventaja para este armado es tener una ley de internas abiertas porque te permite resolver los conflictos en un espacio tan plural y diverso. Las Paso, como pasó en Capital Federal con Unen, terminan potenciado al espacio. Paralelamente, una vez resulta como vamos a saldar las diferencias, tenemos que mostrar la solidez de nuestras coincidencias, porque si no no vamos a pasar el test de la sociedad.

   —¿Cuando habla de coincidencias se refiere a un programa de gobierno?

   —No solo a eso, sino también a un trabajo parlamentario y a la posibilidad de conformar equipos de gobierno que puedan mostrar la solidez de este espacio en caso de ganar. Tenemos que romper con esta falsa ley de la política Argentina de que solo el PJ puede gobernar. La parte que nos toca es mostrar que hay una alternativa distinta, pero además que puede gobernar.

   —La experiencia alternativa entre el menemismo y el kirchnerismo fue la Alianza y esa experiencia terminó mal. ¿No creen que la sociedad sigue mirando con desconfianza estos tipos de armado?

   —Puede ser. Pero también es cierto de que de los últimos 25 años, 23 los gobernó el PJ. Y no creo que haya un convencimiento de la sociedad de que esos 23 años fueron satisfactorios en términos de la capacidad de desarrollo del país, de la solidez de la economía, de la evolución de su estructura social a niveles más justos. Nosotros estamos convencidos que la alternativa a eso no es teniendo más de lo mismo. Nos hacemos cargo de los errores históricos, pero fueron dos años en 25. Me parece que es hora que el PJ asuma y se haga cargo de los otros 23 años.

   —Cuando habla del PJ se refiere al menemismo, al kirchnerismo o a todo el peronismo en su conjunto?

   —Está cada vez más claro que el PJ funciona más como un aparato de estructuración política como el partido de definiciones. Es probable que este gobierno termine yendo con (Daniel) Scioli, que es bastante más cercano al relato del menemismo. (Sergio) Massa fue ex jefe de Gabinete del kirchnerismo. Tiene además algo del aparato de los intendentes del conurbano, que representan lo peor de la vinculación entre la política y el delito. El paso de (Raúl) Othacehé es lo más descriptivo de esto. Y si alguna de esas alternativas triunfo, vas a encontrar al PJ unido. Quizás haya algún sector afín al kirchnerismo que no esté, pero no tengo dudas que los gobernadores, los intendentes, el movimiento sindical, toda la estructuración tradicional del PJ va a tratar de acompañar a un próximo presidente del PJ. Eso es lo que está agotado también. La interna peronista se está llevando puesto al Estado: al federalismo, a las instituciones de la República, la seguridad pública, la calidad de la educación.

   —Antes que Othacehé se pasó al Frente Renovador Adrián Pérez, que fue presidente de tu partido.

   —El camino al poder puede ser por veredas largas o por atajos. Fue una decisión de él que nosotros no compartimos. Creo que debe ser bastante incómodo para él participar de fotos con personas que denunció penalmente.

   —Algunos analistas económicos y dirigentes opositores afirman que el kirchnerismo va a dejar bombas que le explotarán al próximo gobierno. ¿Coincide con esta visión?

   —Es que ya le están detonando las bombas al gobierno, y estás tomando medidas que nunca dijo que iba a tomar, como devaluar, por ejemplo, porque la realidad se lo impone. Estamos en negociación por el pago de YPF, en negociación por el pago de la deuda del Club de París, que por el componente debe ser la más ilegítima de todas las deudas negociadas. El Banco Central está tomando dinero a tasas altísimas para evitar que haya circulante. Hay que aprender como país que hay situaciones que se resuelven pensando el mediano y largo plazo, y no creyendo que todos los días vas a inventar la pólvora porque después la pólvora explota en tus manos. Si no mirá lo que pasó con la ley de medios y la aprobación al grupo Clarín.

   —Bueno, pero ahí el oficialismo podría decir que obligaron a Clarín a adecuarse a una ley que resistía.

   —Un conflicto cargadísimo de sentido termina en una burla, que es aprobar un plan de adecuación entre los parientes de los gerentes y de los dueños actuales.

   —¿No cree que este gobierno pueda tener continuidad luego del 2015?

   —El ciclo del kirchnerismo se está terminado y es bueno que sucede porque un país funcionado cuando hay alternancia democrática. El problema es empezar a discutir qué es lo que viene. Si lo que viene es lo que había antes del kirchnerismo vamos a estar en problemas también.

   —¿Se refiere a Massa y a Macri?

   —Claro. Basta poner los nombres sobre la mesa. Es un gran mérito del aparato de comunicación de Massa de generar una expectativa diferente con un cúmulo de dirigentes que fueron funcionarios del período anterior. Es lo que logra mágicamente el PJ. Para hacer estas impugnaciones, nuestra es juntarnos, pero la tarea de la sociedad también es no tener expectativas en lo mismo que ya pasamos. Ese es el corazón de la apelación que nosotros tenemos que hacer. Si ganase Scioli o Massa, el ministro de Infraestructura sería De Vido o alguien muy parecido. Frente al nuevo ciclo tenemos un deber: tiene que nacer una fuerza nueva en Argentina que resuelva el temor de lo que fue la Alianza, pero que también tenga continuidad en el tiempo.

   —¿No complejiza el armado el hecho de ir a una interna con cuatro o cinco candidatos a presidentes, como son el caso de Binner, Sanz, Cobos, Carrió o Pino Solanas?

   —Sí, pero si ese el precio que tenemos que pagar, lo pagamos. Nosotros fuimos muy dispersos en las elecciones presidenciales de 2011 y así nos fue. Es bueno tener competencia hacia adentro, porque eso potencia el espacio. Además caen bien en la ciudadanía, que les gusta participar en este tipo de contiendas.

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