Elecciones 2019

Javkin adelantó que implementará la paridad de género en su gabinete

El intendente electo buscará además consensuar con los comerciantes la restricción de la circulación vehicular en el centro en horas pico.

Martes 18 de Junio de 2019

Con pocas horas de sueño, el teléfono repleto de mensajes y una agenda completa, el intendente electo Pablo Javkin llegó a la Redacción de LaCapital para hablar de su obsesión: Rosario. El intendente electo dejó algunas referencias de su gestión. "Vamos a tener paridad de género entre secretarios y subsecretarios de mi gabinete", anunció. Además, a pocas horas del Día de la Bandera, remarcó que "no terminar las obras del Monumento es un crimen" y adelantó que consensuará con los comerciantes del centro la idea de restringir el tránsito vehicular en el área neurálgica en las horas pico. Eso sí, siempre teniendo en cuenta el difícil contexto por el que atraviesan.

—Llega a la Intendencia con el voto de las seccionales del centro y macrocentro junto a algunos barrios.

—Hay lugares donde el peronismo tiene una fortaleza y en elecciones como ésta se demuestra. Tuvieron una elección a nivel provincial muy fuerte en Rosario y se trasladó algo a nivel local. Y el peronismo estuvo muy competitivo en la ciudad. Voy a hacer honor a quienes me votaron y a quienes no.

—Sin embargo hubo mucha obra pública en los barrios con fondos provinciales que no se tradujo en votos.

—Me da la sensación que la gente vota a futuro. Las gestiones del Frente son bien valoradas, pero a la hora de elegir, la emoción que prima es el futuro. Algo de ese reflejo hay. Hubo una gran inversión en obra pública, en el plan Abre, que la gente lo valora, pero no en esta instancia.

—Se apostó muy fuerte en las Paso dentro del Frente Progresista. A la hora de pensar un gabinete, ¿qué rescata, a quiénes?

—No voy a apurarme. Me gustan los gabinetes abiertos, plurales, que sean capaces de convocar liderazgos que no vengan de la política. Ahora se puede escuchar con este objetivo en la mira. Me imagino una convocatoria a otras fuerzas políticas, ver en qué coincidimos y si alguien detectó una persona útil, con gusto la analizaré. Pero no se trata de cooptar. Me gustaría ir a buscar por el lado del liderazgo social, cultural, empresarial, deportivo. Hay que mirar además a quienes desempeñan funciones en la provincia y se puedan recuperar para Rosario. Hay tiempo.

—¿Cuáles son sus objetivos para los primeros 100 días de gobierno?

—Hay que ordenar la ciudad. Más presencia del Estado en salida de colegios y horario comercial. Y más respeto. Uno llega con un cochecito de bebé a una esquina y no para nadie. No miramos al otro. Tenemos niveles altos de violencia. También cuidar a los pibes en la primera infancia y los jóvenes en su capacitación. Y luego potenciar sus empleos del futuro a través de la tecnología. Son cuestiones prioritarias.

—Se termina la sintonía política entre provincia y ciudad ¿Cómo cree será ahora la relación?

—Espero que sea muy buena. Hay un poder muy repartido en la provincia y con un gobernador justicialista, Diputados con mayoría del Frente, Senadores justicialista. Estamos todos obligados a tener sintonía. En la agenda figura la complementariedad en salud, como el hospital regional sur y avanzar sobre los trenes metropolitanos. Me imagino una relación constante, no por episodios. Están los Bajos del Saladillo, que requieren financiamiento internacional.

—¿Le preocupa la situación financiera de la Intendencia?

—Me preocupa el contexto económico y la situación financiera. Me imagino dos años de recursos ajustados. Tenemos seis meses para discutir una transición. Aspiro a discutir con Mónica (Fein) de qué manera lo aprovechamos y arrancamos lo más ordenados posible.

—Hay unos 12 mil empleados municipales ¿Hay que equilibrar las tareas en la vía pública?

—Tenemos 773 agentes en Control. Lo primero que haría es equiparlos mejor, invertir en tecnología para actas digitales y tablets; y unificar funciones. No quiero más inspectores multando el tamaño de un toldo. Hay que mejorar la normativa y decisión política que libere a los agentes en calle y volcarlos a prevenir la doble fila, que no se obstruya rampa de discapacitados y mejorar la convivencia en espacio público. Vamos a implementar un régimen de feriantes, para que trabajen los fines de semana y por las noches. Hay que reasignar personal a otras áreas. Hay que optimizar lo que tenemos.

—¿Cómo será su relación con el Concejo que viene?

—Un Concejo plural es parte de la realidad política y mejora la forma de gobernar, evita arrogancias en el poder. Hago hincapié en mejorar el control y si hay un acuerdo en una ordenanza que le de más transparencia a la forma de habilitar locales nocturnos y la posición de los vecinos, perfecto. Esta normativa hay que simplificarla. Tenemos un problema de sentido común.

—¿Qué perfiles habrá en su gabinete, técnicos o políticos?

—Una combinación. Pero hay que darle oportunidad a la gente de carrera a ocupar lugares más altos. Se pueden potenciar, y es una buena señal a la carrera del empleado municipal.

—¿Cómo resolverá la paridad de género en su gabinete?

—Es fundamental. Hay que establecer una paridad de género entre secretarios y subsecretarios, no tengo duda al respecto.

—¿Cómo abordará el tema de la inseguridad y la relación con las fuerzas policiales?

—No me gustan las policías municipales. No soy jefe de policía ni comisario de nadie. Pero el intendente es el jefe de territorio y debe tener información propia, y voy a invertir en más cámaras y en el sistema de monitoreo. Y tendré una rutina de trabajo semanal con el titular de la policía, las fuerzas federales y los fiscales para repasar en el mapa cómo se está trabajando. Tenemos un índice de homicidios muy focalizado en el territorio y ver cómo actuamos desde el municipio. Seré un intendente dirigiendo en el lugar acciones prioritarias.

—¿Qué es ser un intendente progresista?

—Es ser abierto y respetuoso a lo que viene, a la diversidad, la pluralidad y al otro. No creo que haya rechazo de la gente en este sentido.

—¿Que hará con las bicisendas?

—Primero tienen que ser seguras y habrá que debatir si todo en una calle puede convivir o no. Hay zonas de Oroño en donde algo hay que hacer. Hay que ordenar las bicicletas.

—¿Lo mismo para la prohibición vehicular en el microcentro?

—Sí. Me opuse a liberarlo en 2003, todavía tenemos horarios de congestión, al mediodía por ejemplo. Hay que discutirlo con los comerciantes. Hay que discutir otra movilidad que no sea el auto, no me gusta esperar 10 minutos para cruzar una esquina de la peatonal. Es un tema a discutir, pero hay que consensuarlo con comerciantes. Tengo mis ideas, pero no es un contexto para alterarle la ecuación económica a ningún comercio.

—¿Qué obras faltan por concretar?

—Hay que terminar las cloacas y su conexión. El siguiente desafío será el pavimento definitivo, a un ritmo de 250 cuadras anuales, en una Argentina compleja. Y luego la iluminación Led, ampliarla.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario