Política

Intelectuales argentinos piden que se respete la voluntad de los kelpers

Presentaron un documento crítico sobre el manejo del gobierno respecto del reclamo por Malvinas. Dicen que no se les puede imponer a los isleños un sistema de gobierno que no desean.

Jueves 23 de Febrero de 2012

Un grupo de intelectuales criticó la estrategia del gobierno nacional de confrontar con el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas y reclamó que actúe a favor de un diálogo para garantizar la autodeterminación de los habitantes del archipiélago.

"Es necesario poner fin hoy a la contradictoria exigencia del gobierno argentino de abrir una negociación bilateral que incluya el tema de la soberanía al mismo tiempo que anuncia que la soberanía argentina es innegociable", y "ofrecer instancias de diálogo real con los británicos y en especial con los malvinenses", sostuvieron.

Los intelectuales señalaron que "los caídos en Malvinas exigen sobre todo que no se incurra nuevamente en el patrioterismo que los llevó a la muerte, ni se la use como elemento de sacralización de posiciones que en todo sistema democrático son opinables".

El grupo, que integran escritores, periodistas y constitucionalistas, suspendió ayer una conferencia de prensa que había convocado por el accidente de tren de la estación Once, pero entregó el documento titulado "Malvinas: una visión alternativa", que firmaron 18 personalidades de la cultura y la política

Entre otros, suscribieron el texto Beatriz Sarlo, Hilda Sábato, Luis Alberto Romero, Daniel Sabsay, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Vicente Palermo, Emilio de Ipola. También lo avalaron el ex diputado de la Coalición Cívica Fernando Iglesias y los periodistas Jorge Lanata, Pepe Eliaschev y Gustavo Noriega.

El documento crítico fue replicado, desde el oficialismo, por el historiador Mario Pacho O'Donnell, quien dijo que el reconocimiento a la autoderminación de los habitantes de las Malvinas es "un argumento falaz". También por el senador kirchnerista y ex jefe de Gabinete Aníbal Fernánez, quien dijo que a los intelectuales los mueve el rencor (ver aparte).

Constitución. Los intelectuales sostuvieron además que "en honor de los tratados de derechos humanos incorporados a la Constitución en 1994, los malvinenses deben ser reconocidos como sujeto de derecho". "Respetar su modo de vida, como expresa su primera cláusula transitoria (de la Constitución reformada) implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean", consideraron.

Además, expresaron que "la afirmación obsesiva del principio «las Malvinas son argentinas» y la ignorancia o desprecio del avasallamiento que éste supone debilitan el reclamo justo y pacífico de retirada del Reino Unido y su base militar y hacen imposible avanzar hacia una gestión de los recursos naturales negociada entre argentinos e isleños".

Además, denunciaron la existencia en estos días de "un clima de agitación nacionalista impulsado otra vez por ambos gobiernos, que parece afectar a gran parte de nuestros dirigentes, oficialistas y de la oposición, quienes se exhiben orgullosos de lo que califican «política de Estado»".

Afirmaron que la Argentina "necesita abandonar la agitación de la causa Malvinas y elaborar una visión alternativa que supere el conflicto". Opinaron que "nuestras peores tragedias no han sido causador por la pérdida de territorios ni la escasez de recursos naturales, sino por la falta de respeto a la vida, los derechos humanos, las instituciones y los valores de la República como la libertad, la igualdad y la autodeterminación".

Aníbal los comparó con un grupo de “sainete”

El senador kirchnerista Aníbal Fernández calificó de “elenco estable del sainete «Los Disfrazados»” al grupo de intelectuales que presentarán un documento a favor de la autodeterminación de los habitantes de las islas Malvinas y advirtió que están “munidos de una carga de rencor o interés personal” y “tratan de condicionar al gobierno nacional”.
  “Estos intelectuales módicos de hoy, apañados e impulsados por los medios que los publican, esgrimen un documento avieso, plagado de inexactitudes y dobleces. Absolutamente contrario a los deseos y sentires de la mayoría del pueblo argentino”, se quejó el ex jefe de Gabinete.
  Y agregó, en referencia a la defensa de la autodeterminación de los kelpers: “Mi mirada, seguramente nada académica, me indica que sería como si llenaras la cancha de Boca con hinchas de River, o la cancha de River con hinchas de Boca, y después preguntaras a los ocupantes a quién pertenecen esas instalaciones”.
  El senador kirchnerista dijo que el grupo “podría ser el elenco estable del sainete Los Disfrazados, de Carlos Pacheco, una pieza en la que todos pretenden ser lo que no son”, al escribir una columna de opinión publicada en el diario Tiempo Argentino.
  Y los acusó de estar “munidos de una carga de rencor o interés personal” y advirtió que “tratan de condicionar al gobierno, sirviendo de brazo de palanca para que la oposición multimediática local e internacional haga presión con sus dichos y opiniones, y exhiba como un triunfo las aparentes contradicciones argentinas sobre el tema”.
  También se ocupó de algunos de los intelectuales del grupo en forma individual y calificó a Lanata de “periodista ambidiestro”; a Romero de “historiador utilitario”; a Eliaschev de “estíptico cronista”; al ex diputado Iglesias de “filósofo y entrenador de voley femenino”, a Noriega de “licenciado en ciencias biológicas y ñoqui del área de difusión del Indec”.

O’Donnell: “Argumento falaz”

El titular del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, Mario Pacho O’Donnell, afirmó ayer que el reconocimiento de la autodeterminación de los habitantes de las islas Malvinas es “un argumento falaz”, ya que “no es un grupo social originario, autóctono, sin cultura ni lengua propias”.
  De esta manera, O’Donnell expresó su rechazo al documento que ayer presentó un grupo de personalidades de la cultura, el periodismo y la política.
  “Un grupo de intelectuales reconocidos han dado a conocer una declaración en la que, en su afán de oponerse a la política llevada adelante por la Cancillería argentina en el conflicto Malvinas, se identifican insólitamente con la posición británica: el reconocimiento a la autodeterminación de los kelpers”, señaló O’Donnell.
  Para el dirigente, se trata de “un argumento falaz por cuanto la población malvinense no es un grupo social originario, autóctono, sin cultura ni lengua propias”, sino que “son británicos, descendientes de quienes fueron trasplantados allí en 1833, cuando se produjo la ocupación por la fuerza de las islas y se expulsó a los habitantes argentinos; es decir —concluyó— que son agentes de la colonización”.

Borrador

Senadores y diputados de diferentes bancadas comenzaron a delinear ayer los aspectos centrales del documento ratificatorio de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, que rubricarán mañana en Ushuaia, en la reunión conjunta de ambas Cámaras.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS