Política

Hebe y la memoria fértil, a 45 años del golpe de Estado

En el marco del Día de la Memoria, hubo una muestra fotográfica y ronda de las Madres en la pirámide de Plaza de Mayo.

Miércoles 24 de Marzo de 2021

La muestra fotográfica “Los caminos del corazón”, organizada por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, ya había sido cuidadosamente desplegada sobre las rejas que rodean a la pirámide de la mítica plaza. El feriado por el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia despobló aún más el centro de Buenos Aires, ya desolado desde hace un año, cuando se inició la pandemia. Sólo unos 200 militantes, distendidos bajo el sol de otoño, entres charlas, esperaban.

De pronto, el murmullo cesó, empezaron los aplausos y se formó la ronda: la camioneta de unos quince asientos de las Madres subía a las veredas de la Plaza de Mayo y, a paso de hombre, encabezaba la lenta peregrinación en círculo. La modalidad que crearon las heroínas madres de desaparecidos, aquel 30 de abril de 1977, su primer día, cuando la torpeza policial las instó: “Circulen”. Un gesto del régimen que terminó por colaborar con la leyenda.

El vehículo, con las caras recortadas de las Madres contra las ventanillas, con sus manos en eterno gesto de agradecimiento, gira y gira, cuidadosamente. Las Madres, hace ya varias décadas, alcanzaron estatura histórica y cambiaron la historia política contemporánea argentina. Pero, increíblemente, un puñado de ellas todavía vive y va a la plaza. Y milita la causa, día a día.

La actividad se inscribió dentro de programa “Memoria Fértil: a 45 años del golpe”. Se trata de una compaginación de toda la trayectoria de las Madres, apoyada en el archivo histórico que compila casi todo lo hecho desde 1981 a 2020. Marchas, declaraciones y actividades políticas, entre muchas otras acciones. “Memoria colectiva, un eco de conciencia, un triunfo de la memoria”, lo definió la propia agrupación. El material, minucioso, está disponible en el sitio de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Luego, para el cierre de la actividad, en transmisión en vivo por las redes sociales, Hebe de Bonafini hizo su recordatorio del aniversario del golpe. “Son 45 años, la mitad de nuestras vidas”, sacó cuentas la madre de la plaza más famosa, que ya cumplió los 92 de vida. Y arrancó, “Estuve como dos noches sin dormir pensando qué les iba a decir".

“Hasta que tuve un recuerdo: el día que mi hijo Jorge (desaparecido) me pidió si podían venir a casa a preparar una volanteada. Le dije que sí, sin problemas, y aprendí cómo preparaban un sistema que consistía en pasar un hilo a modo de costura por una cantidad de volantes (papel). Luego colocaban en un sitio oculto y estratégico los volantes, con un espiral encendido, de manera que al cabo de unos minutos se quemaba el hilo y se soltaban y caían los volantes. El espiral, a modo de mecha, daba el tiempo para que las manos militantes tengan tiempo para alejarse del lugar y, de ese modo, evitar ser detectados, reprimidos”, relató.

Siempre según el relato intimista de Hebe, las consignas de los volantes que fabricaron sus hijos, militantes de la Juventud Peronista (JP), “decían las mismas cosas que ahora, tienen total vigencia”.

Repaso

Luego, la líder de las Madres recorrió muy rápido los 45 años de lucha, y dejó sus frases: “En 1979 nos dimos cuenta que nuestros hijos no iban a volver”.

“Con (Raúl) Alfonsín hubo madres que tuvieron esperanzas, pero nosotras no. Cuando lo fuimos a ver como presidente nos dijo que les había preguntado a los militares y que le habían asegurado que no tenían a nuestros hijos. Eran radicales que se decían de izquierda, pero nos mintieron”, enfatizó.

Y agregó: “Alfonsín arregló con los militares con el «felices Pascuas« y terminó mal”. Sobre el ex presidente Carlos Menem, a 45 años del golpe, Hebe afirmó que “hizo pelota la política”.

Luego consideró que el ex presidente Fernando de la Rúa “fue peor que Menem: nos dio una paliza a las Madres, dejó 35 muertos y se fue en helicóptero”.

Finalmente, volvió a contar la historia de su equivocación con Néstor Kirchner. “Antes de las elecciones (2003) decía que no había que votar. A Néstor lo veía como un político más, no le tenía ninguna simpatía”, recordó, para luego abundar: “Pero fue mi madre la primera que me dijo: «me gusta ese hombre, es un buen hombre»”.

Después vinieron los hechos conocidos, la entrevista de las Madres en la Casa Rosada con Kirchner ya presidente, el pedido “de disculpas” de Hebe por haberlo denostado sin conocerlo. Y la frase que, según Bonafini, cambió para siempre su relación con el poder político (kirchnerismo): “Ustedes son nuestras madres y sus hijos nuestros compañeros”.

Una frase pronunciada por el flamante presidente en 2004, el día que bajo el cuadro del dictador Jorge Rafael Videla en Campo de Mayo y que entregó la ex Esma (Escuela de Mecánica de la Armada) a los organismos de derechos humanos.

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