Política

"He sido la persona más atacada de los últimos diez años", dijo Lorenzetti

El presidente de la Corte Suprema accedió a una entrevista para la CNN. "Nosotros no somos los jefes de los jueces", dijo.

Lunes 30 de Abril de 2018

El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, habló de las denuncias de Elisa Carrió, de la relación del Poder Judicial con el Ejecutivo, de la muerte del fiscal Alberto Nisman, de la reforma judicial, del el impacto del Lava Jato en Argentina y en la región en una en una entrevista para la señal CNN.
Lorenzetti evitó expresar su posición respecto al aborto al considerar que "puede llegar un caso a la Corte, algo que suele pasar cuando no hay acuerdo Legislativo, y esto lo que pasó en Estados Unidos, donde hay un caso que definió la cuestión, y es complejo opinar anticipadamente".
Sobre la baja percepción que la sociedad tiene de la justicia -11 por ciento, según un informe de la UCA-, señaló: "Es un dato muy preocupante. Lo que no se puede hacer es ignorar los problemas. Tenemos que tener conciencia de que la sociedad quiere cambiar, pero el cambio tiene que ser hecho de manera responsable, porque si sólo queremos hacer es algo accesorio, no funciona. Hay que cambiar de raíz el sistema. La primera preocupación de la población es la demora. En el Poder Judicial hay una gran cantidad de juicios, hay un exceso de litigiosidad".
Ricardo Lorenzetti con Longobardi

"Argentina tiene una tradición jurídica muy importante reconocida en la región. Cuando ingresé en la Corte Suprema nos dedicamos a trabajar en la Corte. Somos un país federal, en que la Corte Suprema no tiene una relación directa con los jueces inferiores. Hay una idea de hacer una analogía con un Poder Ejecutivo, pero no es así. Tenemos la Corte Suprema, que es la cabeza del Poder Judicial, y después cada juez es independiente, y después tenemos jueces provinciales. Y además hay una estructura que organiza el sistema, que son los consejos de la magistratura", explicó en diálogo con Marcelo Longobardi.
"Entonces cuando entramos en la Corte había una crisis en la Corte y nos dedicamos a mejorar la Corte. Porque la Corte pasó por una situación que la historia se va a encargar de reconocer. Primero, porque en Argentina la Corte Suprema no fue relevante. Hoy es conocida por los ciudadanos. Eso es un logro, porque es una suerte de estabilización institucional, como en Estados Unidos. Esto está ocurriendo en Argentina. Lo segundo que creo que es positivo que se ha logrado es que tuvimos muchos cambios internos. Se fueron Petracchi, Fayt, Zaffaroni, vinieron otros ministros nuevos, y no cambió la jurisprudencia. En Argentina, cada vez que hubo cambios internos en cualquier tribunal, cambiaba la jurisprudencia", agregó.
"Mi vocación era que la Corte tenga grandes fallos. En casi toda la región conocen muy bien a la Corte Suprema, internacionalmente hay un reconocimiento por sus fallos en derechos humanos, ambientales, violencia de género. Nosotros hoy estamos en casi todas instituciones importantes a nivel global. Trabajamos en estos años en el fortalecimiento de la Corte. La Corte está fuerte, es independiente, las sentencias son respetadas, entonces para la Argentina que con cada crisis cambió la Corte y cada presidente quería tener su Corte, esto es un logro", dijo.
"Nosotros no somos los jefes de los jueces. Ahí hay una confusión. Argentina todavía tiene que desarrollarse en madurez institucional. El sistema argentino es difuso. Cada juez es independiente, como una isla. Es distinto al Poder Ejecutivo, donde lo que dice el presidente tiene que ser respetado. Si tuviéramos eso, bastaría con cambiar los ministros de la Corte para que todos los jueces decidan igual", analizó.

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