Política

Giro en la causa Nisman: un fiscal dictaminó que fue asesinado

El fiscal Ricardo Sáenz concluyó que "fue un crimen". Pidió que se investigue la participación de Diego Lagomarsino. Es el primer funcionario judicial que abona la teoría.

Viernes 26 de Febrero de 2016

El fiscal ante la Cámara del Crimen Ricardo Sáenz afirmó ayer que al ex titular de la Unidad Fiscal Amia Alberto Nisman fue asesinado en el baño de su departamento del barrio de Puerto Madero, el 18 de enero de 2015, y pidió que el caso pase a ser investigado por la Justicia federal.

Así lo hizo el fiscal al presentar un dictamen ante la Cámara del Crimen, convirtiéndose en el primer funcionario judicial que argumenta a favor de la teoría del homicidio, tal como sostiene la familia de Nisman.

A más de trece meses de que el ex fiscal fuera encontrado muerto y luego de que la jueza Fabiana Palmaghini reiterara que todavía no hay pruebas como para hablar de un asesinato, el fiscal general consideró que "no caben dudas ya de que no fue Alberto Nisman quien disparó el arma que le dio la muerte".

Sáenz, uno de los organizadores de la marcha del 18F en homenaje a Nisman, se alineó en su dictamen con la querella encabezada por la magistrada de San Isidro Sandra Arroyo Salgado y pidió que se siga la hipótesis del asesinato en base a estudios periciales sobre la muerte y detalles de la escena.

Palmaghini había rechazado el pedido para declararse incompetente y remitir el caso a la Justicia federal, al considerar que no había pruebas concluyentes para ratificar que se tratara de un homicidio o un suicidio, aunque las querellas apelaron a la Cámara del Crimen y ahora el fiscal dictaminó en coincidencia.

"El objeto procesal de esta causa hasta el momento, lo constituye la hipótesis de que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio", dijo Sáenz en su dictamen —no vinculante— al solicitar que la causa sea investigada en el fuero federal porteño.

Sáenz remarcó que Nisman investigaba el "mayor atentado" de la Argentina por la voladura de la Amia, y que su muerte tuvo lugar cuatro días después de su "gravísima denuncia" por encubrimiento de ese hecho contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su canciller Héctor Timerman.

Además, el fiscal tuvo en cuenta varias declaraciones testimoniales, entre ellas, la de la ahora ministra de Seguridad Patricia Bullrich y la ex asistente de Nisman Soledad Castro, en cuanto a que al momento de morir Nisman estaba "abocado" a la presentación de su denuncia por encubrimiento ante el Congreso y que tenía buen estado de ánimo.

"Lejos de hallarse angustiado o deprimido, se encontraba satisfecho, de buen ánimo, plenamente convencido de la justicia de sus acciones, y abocado a la presentación que iba a efectuar ante los legisladores aquel 19 de enero", resaltó Sáenz, al descartar que en ese contexto Nisman pudiera haberse suicidado.

También, evaluó los dichos de los peritos de la querella en cuanto a que las lesiones que tenía en su cuerpo demostrarían que fue asesinado.

Fotos. Y tomó en cuenta además las declaraciones de los dos médicos que llegaron primero al departamento de las torres Le Parc y que, luego de ver unas fotos tomadas por la Policía, dijeron que el cadáver había sido removido de su postura original.

"Comparto la tesis del recurrente referida a que los estudios periciales realizados sobre las manos de Nisman y sobre el arma utilizada demuestran que estamos en presencia de un homicidio", aseguró la Fiscalía, ya que no se encontraron restos de pólvora en la víctima, lo que daría cuenta que sí apretó el gatillo del arma calibre 22 utilizada en el hecho.

Incluso, hizo referencia a que el departamento de Nisman habría sido "limpiado", al no haberse encontrado allí ninguna huella dactilar pese a que hubo innumerable cantidad de personas.

El fiscal Sáenz recordó que él ya había considerado que el empleado informático Diego Lagomarsino, que trabajaba con Nisman y dijo haberle entregado el arma calibre 22 por seguridad, debía ser investigado en "todas las hipótesis delictivas", esto es, también por el homicidio o su encubrimiento.

Sáenz dijo que coincidía con lo expresado por las querellas en cuanto a la "poca credibilidad que cabe asignarle a los dichos de Diego Lagomarsino y del custodio Rubén Benítez en cuanto a que Nisman les solicitó un arma de fuego" a modo de protección personal.

Satisfacción de la querella

El abogado Manuel Romero Victorica, representante de las hijas de Alberto Nisman, aseguró ayer que “indudablemente es una gran satisfacción” el dictamen del fiscal general Ricardo Sáenz, quien consideró que la muerte del investigador de la UFI-AMIA fue “un homicidio”.
  El abogado remarcó que “es el primer dictamen donde una autoridad judicial se expresa en términos de hipótesis que hemos planteado desde hace meses y la doctora (Sandra) Arroyo Salgado (ex esposa de Nisman) desde el principio de la investigación”.
  “Indudablemente es una gran satisfacción para nosotros”, expresó Romero Victorica, quien insistió en su reclamo para que el caso sea investigado por la Justicia federal.
  El abogado insistió que “es algo que la querella viene planteando desde hace mucho tiempo, prácticamente hasta ahora en soledad, (porque) no había habido ninguna resolución o dictamen judicial que nos acompañara”.
  “El hecho de que el fiscal de la Cámara de Apelaciones adhiera a nuestro recurso y por lo que me dicen se ha expresado en estos términos, desde ya que no deja de ser una satisfacción”, añadió.
  Romero Victorica, asimismo, resaltó que hay pruebas de “contexto” y otras “de rigor científico” para fundamentar la teoría del crimen del fiscal.
  Insistió que “en las manos del fiscal Nisman no había residuos de disparos” mientras que “en el arma que se secuestra en el baño del departamento de Le Parc, que le da muerte, se hicieron tres pruebas y en las tres oportunidades dejó huella”.

Lagomarsino insiste en su inocencia

Diego Lagomarsino, el técnico informático que le facilitó al fiscal Alberto Nisman el arma que se usó para provocarle la muerte, reiteró ayer su inocencia y volvió a justificar el préstamo de esa pistola.
  “Yo sé que actué con la mejor voluntad de no hacerle daño a nadie. Y Alberto de alguna forma lo sabe”, señaló, tras aclarar que él, “como los 40 millones de argentinos”, quiere que el caso se esclarezca.
  “Esto hay que investigarlo y punto..., a fondo”, afirmó el técnico informático, al repetir las razones que dio en el expediente para deslindar responsabilidades en la muerte y justificar el préstamo del arma que provocó la muerte del fiscal.

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