Cambiemos

"Ganamos la calle en una campaña con mucho contacto con la gente"

Rogelio Frigerio, Ministro del Interior de la Nación, admite que el mal resultado de las Paso obligó al gobierno a modificar la estrategia electoral para intentar llegar al ballottage.

Domingo 13 de Octubre de 2019

La derrota electoral del gobierno en las Paso, y por un amplio margen, obligó a los estrategas de Juntos por el Cambio a modificar la campaña: más presencia territorial del presidente Mauricio Macri con sus marchas del "Sí, se puede", sin dejar de lado las redes sociales, pero otorgándole un rol más secundario. La otra modificación fue descentralizar el mensaje y los actos proselitistas. Ya no hay directivas que bajan directamente de la Capital Federal, sino que los candidatos provinciales (los santafesinos, por caso) tienen más libertad de acción. Estos dos tópicos fueron abordados por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en una entrevista exclusiva con LaCapital. El funcionario vino a Rosario para participar de una serie de actividades políticas con los postulantes provinciales de la coalición oficialista. Entre ellos, con Federico Angelini, que encabeza la nómina de diputados nacionales por Santa Fe.

—Tienen el desafío enorme de dar vuelta una ventaja importante del candidato opositor en las Paso. ¿Con qué expectativas arrancan este tramo final de la campaña?

—Estamos con muchísimos entusiasmo, y ganamos la calle. Es una campaña de mucho contacto con la gente, con mucha libertad para que nuestros candidatos locales asuman una estrategia de campaña que ellos entiendan más conveniente, ya sin mirar tanto a la Capital Federal esperando indicaciones. Nuestros referentes provinciales tienen que tener autonomía para ir a buscar los votos que nos faltan para llegar al ballottage. Si llegamos a la segunda vuelta, empieza otra historia.

EM_DASH¿Hacer esta campaña con más cercanía con la gente es asumir que la de las Paso estuvo mal enfocada?

—Una parte de la estrategias de las Paso no fue la mejor y en consecuencia decidimos cambiarla. La otra campaña estaba más centrada en lo que se llama el círculo rojo, y hoy estamos muchos más cerca y en contacto con los vecinos, transmitiendo la relevancia de no echar por la borda todo el esfuerzo de estos cuatro años de cosas que sí pudimos cambiar y admitiendo y asumiendo la responsabilidad por las cosas que no pudimos modificar. En este sentido, está claro que la asignatura pendiente es la inflación. Este flagelo que se come el poder de compra de los salarios no es algo nuevo. Hace 70 años que la Argentina tiene una inflación promedio de 60 por ciento anual. Ningún gobierno, por las suyas, pudo solucionar este problema. Nosotros tampoco pudimos solucionarlo, pero claramente el presidente Mauricio Macri entiende que lo primero que tiene que hacer si es reelecto es convocar al resto de las fuerzas políticas para encontrarle una solución a este problema.

—Resulta inaudito que un gobierno, que llegó al poder con el apoyo mayoritario de la clase media, haya decidido liquidar a su propia base electoral con las políticas económicas que aplicó desde el inicio de la gestión...

—El presidente escuchó el mensaje de las urnas. Escuchó y cambió. Comprendió que el esfuerzo que el presidente le pidió a muchos argentinos fue demasiado. Por eso la respuesta de la eliminación del IVA a los productos de la canasta básica, aumentar el piso de Ganancias y las políticas que estamos presentando para las Pymes. Cuando asumimos, la situación social era también de una enorme fragilidad. Un tercio de los argentinos estaba bajo la línea de pobreza y este gobierno, que muchos decían venía a gobernar para los ricos, lo que hizo fue sostener y hasta aumentar la protección social para los que menos tienen. Es cierto que la mayor parte del esfuerzo para ir corrigiendo esa herencia difícil que recibimos recayó en la clase media, y una parte de ella hizo oír su bronca en las urnas en las primarias.

—La dinámica de esta campaña es curiosa. El presidente, que es el que tiene el poder, reparte anuncios y promesas, y Alberto Fernández, el candidato opositor, mostrando cautela y advirtiendo que se vienen tiempos difíciles....

—Pero esto no es conocer a Mauricio Macri, porque todas las propuestas que estamos planteando en esta campaña son ideas que han tenido mucha discusión interna, evaluando la viabilidad fiscal de llevarlas adelante. Nosotros estamos haciendo propuestas en función de que arranque una nueva etapa en la Argentina y también en función de lo que hemos aprendido en estos cuatro años de gestión. No solo planteamos modificar cosas para adelante, sino que también estamos planteando con mucha firmeza sostener los cambios de los cuales estamos muy orgullosos. Me refiero a la lucha contra el narcotráfico. Los narcotraficantes no se sienten cómodos en la Argentina. El presidente prometió que los iba a echar a patadas y lo está cumpliendo. La lucha contra las mafias enquistadas en el poder. La posibilidad de vivir en una República con poderes independientes, donde el Poder Ejecutivo no le da órdenes a la Justicia y donde no interpreta que el Congreso es una escribanía. Un país federal en serio, donde las provincias no tienen que arrodillarse frente al poder central para obtener lo que les corresponde por derecho. Mauricio Macri, apenas asumió, devolvió el 15 por ciento de la coparticipación, por la que tanto luchó la provincia de Santa Fe, por ejemplo.

—El ministro Garavano dijo que la Corte era tan independiente que parecía opositora. También en los últimos días varios detenidos en causas por corrupción recuperaron su libertad. ¿La Justicia se está acomodando a los nuevos vientos políticos o es el fin de la doctrina Irurzún, con el abuso de las prisiones preventivas?

—No quiero transformarme en un analista de la realidad porque soy un ministro del Poder Ejecutivo Nacional y tengo que ser muy cuidadoso en las consideraciones sobre otros poderes. Prefiero que la Justicia explique sus fallos.

EM_DASH¿Las medidas de control de cambio que tomó el gobierno luego de las elecciones fue dialogado y consensuado con la fuerza política que ganó las elecciones?

—Primero, nosotros estamos a cargo del gobierno. No hay transición porque todavía no hay autoridades electas. Entiendo que lo que hizo el ministro de Hacienda (Hernán Lacunza) fue comunicarles al resto de los espacios políticos lo que iba a hacer. No los consultó, porque acá no hay un cogobierno.

—Hay un consenso generalizado por parte de la oposición sobre el respeto que genera su figura. Sin embargo, Elisa Carrió, fundadora de Cambiemos, lo acusó a usted de haberse entregado a la oposición peronista...

—En Argentina se juegan muchas cosas en menos de tres semanas. Hay mucha gente que confía en que podemos dar vuelta el resultado de las Paso. Hay además más de 8 millones de argentinos que nos votaron. Por respeto a toda esa gente, me parece que no corresponde meterse en una discusión de estas características. Yo decidí no contestar, como tampoco lo hicieron muchos colegas en el gabinete que sufrieron este tipo de críticas, y agradezco que en mi lugar haya salido a aclarar las cosas el presidente de la Nación.

—Alberto Fenández habla que los problemas que padecen la Argentina requieren de un consenso amplio. ¿Aceptaría integrar su gabinete si el candidato de la oposición gana las elecciones y lo convoca?

—Estoy convencido de que la Argentina necesita un gobierno de unidad nacional. Macri dio un paso muy significativo en este sentido al convocar como su compañero de fórmula al jefe de la bancada opositora en el Senado (por Miguel Angel Pichetto), con el cual vinimos trabajando en estos cuatro años en pos de la gobernabilidad. Nos costó mucho construirla y estamos próximos a ser el primer gobierno no peronista en 100 años que termina su mandato. No son cuestiones menores. Desde el punto de vista personal, estos cuatro años han sido muy duros, muy desgastante desde el punto de vista familiar, y creo seguiría en la función pública si el presidente Mauricio Macri entiende que es indispensable. De lo contrario volvería a la actividad privada, a mi profesión de economista. También creo que es sano y útil para la sociedad y para los políticos que no siempre vivamos en dependencia del Estado.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS