Firmat: el "escrache" a Rizzo terminaría en la Justicia
Firmat. — Un verdadero caos y tensión se vivió en esta ciudad tras la presentación anteanoche de la obra "La Tentación", protagonizada por Raúl Rizzo y Juan Palomino. Representantes de Federación Agraria Argentina (FAA), Autoconvocados y Mujeres en Lucha aguardaron hasta las dos de la madrugada del lunes para «escrachar» a los actores que estaban cenando...

Martes 18 de Noviembre de 2008

Firmat. — Un verdadero caos y tensión se vivió en esta ciudad tras la presentación anteanoche de la obra "La Tentación", protagonizada por Raúl Rizzo y Juan Palomino. Representantes de Federación Agraria Argentina (FAA), Autoconvocados y Mujeres en Lucha aguardaron hasta las dos de la madrugada del lunes para «escrachar» a los actores que estaban cenando en la Municipalidad firmatense. Tuvieron que retirarse camuflados y bajo un severo patrullaje policial. El caso podría terminar en una demanda judicial.

  El conflicto se originó por las declaraciones de Rizzo en Venado Tuerto —un mes atrás— en donde afirmó que (el vice de Confederaciones Rurales Argentinas, CRA) Néstor Roulet era "una basura", por sostener en la inauguración de la Expo Venado que había que volver a la tríada más efectiva del país: "El Ejército, la Iglesia y el campo".

  Lo cierto es que la presentación de la obra sobre Manuel Dorrego, "La Tentación" (de Pacho O’Donnell), fue la excusa ideal para que varios chacareros de Firmat y pueblos aledaños, se presentaran a «escrachar» la obra, momentos antes de su inicio.

  A tal punto llegó el conflicto que los organizadores firmatenses, el grupo Uca Ruma, están evaluando presentar una demanda judicial contra los colonos por "privación ilegítima de la libertad", ya que durante el «escrache» "no pudieron ni salir ni ingresar a la sala cultural".

  Esto ocurrió, como ya informara La Capital, desde las 18 horas del domingo hasta pasada la madrugada del día siguiente. Argumentos no les faltan, ya que desde la llegada de Rizzo y Palomino (alrededor de las 18 del domingo) a la Sala Cultural Intendente Cardinalli del municipio, los colonos hicieron escuchar su voz.

  Media docena de tractores y alrededor de 70 chacareros (en su momento de mayor convocatoria) protestaron vehementemente frente a la sala. Afiches contra Rizzo y Palomino, al igual que un cartel "trucho" colocado a media mañana donde daba cuenta que la obra se había suspendido, conformaron un cóctel que había enrarecido el clima.

  Lo cierto es que la venta de anticipadas había mermado ostensiblemente a partir de que se conoció la noticia del «escrache» público. La obra resultó un fracaso desde el punto de vista de recaudación y mucho tuvo que ver el escrache realizado a pocas horas de la presentación teatral.

  "Mucha gente desistió de presenciar la obra por los «escrachadores»", confió una fuente que no quiso revelar su nombre. Apenas 135 tickets pudieron vender por el clima beligerante que existía en la ciudad. Incluso muchos de los asistentes tuvieron que soportar la ira de los colonos que gritaban a viva voz que los protagonistas de la obra se tenían que ir. "¡Que se vayan, que se vayan!", era el canto de guerra por esos momentos.