Fuerte polémica por el pase de Verónica Razzini y Alejandro Bongiovanni al bloque oficialista de Javier Milei. Gabriel Chumpitaz los acusó de traición y apuntó incluso contra la situación financiera del Grupo Razzini. En redes sociales, el salto generó una catarata de críticas
Domingo 30 de Noviembre de 2025
En un auténtico “cibermonday” político antes del cierre del libro de pases en la Cámara de Diputados, La Libertad Avanza (LLA) se llevó dos flamantes adquisiciones santafesinas, más precisamente rosarinas: Verónica Razzini y Alejandro Bongiovanni, ambos electos por el PRO en 2023. Con sus incorporaciones, los libertarios quedaron en la Cámara baja con 94 diputados, muy cerca de arrebatarle la primera minoría a Fuerza Patria, que mantiene 96 pero podría perder cuatro si se concreta un movimiento de gobernadores peronistas.
La movida generó revuelo inmediato en Santa Fe, ya que los pases de Razzini y Bongiovanni reavivaron fuertes internas, acusaciones cruzadas y un dirigente rosarino herido políticamente en el peor momento de su carrera: el diputado Gabriel Chumpitaz, que ingresó por el PRO, creó su propio bloque, intentó sin éxito renovar su banca en las últimas elecciones y es aliado del gobernador Maximiliano Pullaro.
El pase de Razzini: foto con Bullrich, apoyo de Menem y una furia inesperada
El viernes a la tarde, Razzini publicó una foto en el Congreso junto a Patricia Bullrich y Martín Menem, celebrando su ingreso a La Libertad Avanza. El posteo, acompañado de elogios al rumbo “pro pymes” del gobierno de Javier Milei, actuó como detonante de un conflicto que llevaba días en ebullición.
“Vine a la política con la convicción de devolverles fuerza y previsibilidad a las pymes y empresas… El rumbo que Javier Milei emprendió es coherente con este sueño. Estoy agradecida con Patricia Bullrich y con Romina Diez por recibirme en su equipo de Santa Fe”, escribió la diputada.
Hasta ese momento, todos creían que su exjefe político, el también diputado rosarino Gabriel Chumpitaz, estaba al tanto del acuerdo. Pero no.
Dos horas después, el propio legislador estalló en furia desde su despacho en Buenos Aires: “Razzini, no tenés palabra ni memoria. Nosotros te hicimos diputada. Hay que defender a los santafesinos y no entregarse a la primera de cambio. Roma no paga traidores”.
La relación entre ambos venía desgastada, pero nadie esperaba semejante ruptura pública.
“Me traicionó”: la bronca de Chumpitaz y un golpe a su futuro político
Chumpitaz estaba negociando su propio futuro: buscaba refugio político tras no haber renovado su banca en las elecciones de octubre pasado (sacó 7.787 votos en toda la provincia, lo que representó un escuálido 0,46%) y apostaba a colocar a Razzini en el bloque Provincias Unidas, bajo la órbita de Maximiliano Pullaro, para tener una ficha fuerte con la cual negociar su propio desembarco en algún cargo provincial.
La movida de Razzini lo dejó sin nada. “Me traicionó, es una desagradecida. Ni siquiera tuvo el valor de dar la cara”, bramó ante su equipo.
Con la diputada Razzini fuera de su órbita, Chumpitaz quedó debilitado: ya no tiene una banca que ofrecer a ningún espacio.
En Provincias Unidas la lectura fue similar: se perdió la oportunidad de sumar un escaño a cambio de un cargo para el diputado rosarino.
Chumpitaz navegó entre el PRO, el pullarismo y el mileísmo según soplara el viento —y cuando no había viento, estaba en los tres a la vez—, pero hoy quedó sin paraguas político, sin pertenencia y completamente a la intemperie.
Las críticas más fuertes: deudas, familia y la herida empresarial
Así, Chumpitaz llevó la disputa a un terreno personal y empresarial. En otro de sus mensajes en X, apuntó contra el Grupo Razzini, la empresa familiar de la diputada: “Hasta su propia familia le va a dar la espalda en la empresa concursada que debe más de 10 millones de dólares y dejó colgado a cientos de rosarinos. El que a hierro mata a hierro muere”.
Es que el Grupo Razzini, un conglomerado de empresas rosarinas dedicadas desde hace más de 60 años a la construcción —con firmas como Razzini Materiales, Hormigones Ricci y Razzini Industrial—, enfrenta una situación financiera delicada. El conflicto sindical por cuestiones salariales con los empleados que derivó en un bloqueo de tres meses en 2021 fue el detonante para que Razzini fundara el Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB), junto a la abogada Florencia Arietto (exkirchneristas y ahora libertaria), hoy senadora bonaerense por La Libertad Avanza.
Ese salto del mundo pyme a la política de Razzini es el que, según Chumpitaz, él mismo impulsó: otro punto que alimenta la disputa.
Bongiovanni, el otro pase santafesino: abogado liberal y aliado de Bullrich
A la incorporación de Razzini se sumó la del santafesino Alejandro Bongiovanni, abogado liberal y referente de la Fundación Libertad de Rosario. También electo por el PRO, venía siendo tentado desde hace días por emisarios libertarios.
El viernes pasado decidió dar el salto. “Hace dos décadas que defiendo las ideas de la libertad. Este gobierno está cerca de materializarlas. Me entusiasma aportar a este proceso”, dijo.
Con su adhesión, LLA sumó otro diputado clave para robustecer su capacidad parlamentaria e impulsar reformas como la laboral, la desregulación económica y la reducción de impuestos.
Catarata de críticas en redes: el “salto de garrocha” que indignó a la militancia
Las reacciones no tardaron. En la red social X, tanto Razzini como Bongiovanni recibieron una lluvia de críticas. Desde simples reclamos de coherencia hasta acusaciones de oportunismo.
Uno de los posteos que se viralizó decía: "Yo no los voté en 2023 para que salten de partido @RazziniVeronica @alejobongio . Si querían formar parte de LLA hubieran renunciado a su banca y se hubieran postulado en la lista del oficialismo en octubre. Cuando lo hizo Borocotó, fue un escándalo, ahora ya naturalizamos todo".
Sin embargo, los usuarios de X también le recordaron a Chumpitaz que él mismo había hecho campaña con carteles violetas junto a Patricia Bullrich, incluso cuando la Justicia le ordenó retirar la publicidad y la entonces ministra le dio un ultimátum de 48 horas.
Cómo queda el tablero santafesino: un bloque oficialista que ya suma 9 diputados
Con los pases de Razzini y Bongiovanni, La Libertad Avanza ya cuenta con 9 de los 19 diputados nacionales santafesinos. Un número relevante para la Casa Rosada, que busca robustecer su músculo legislativo en provincias claves.
Para el PRO santafesino, es un golpe duro: dos figuras que habían construido su identidad política en el partido amarillo ahora se alinean con la estructura libertaria.
Para Chumpitaz, es peor: pierde la banca de su protegida, compromete su propio futuro y ve tambalear los cargos de sus aliados dentro del gobierno provincial que lidera Maximiliano Pullaro —incluidos los de su hermana Karina, subsecretaria de Articulación con el Sector Privado, y el presidente del aeropuerto de Rosario, Esteban Bretto, con quien mantiene una disputa feroz.