Política

Encuentro del peronismo ampliado en clave de unidad y con un sueño: 2019

Referentes kirchneristas, massistas y randazzistas, entre otros sectores, coincidieron en olvidar las divisiones para derrotar al macrismo

Viernes 09 de Febrero de 2018

Luego de tres derrotas electorales sucesivas (2013, 2015 y 2017) las distintas versiones del peronismo empiezan a asumir la necesidad de unirse para volver a enamorar, y ganar en 2019. Por primera vez en años la vocación parece auténtica. Por ahora es sólo una cuestión de fe, y de un puñado de dirigentes. "El único límite para la unidad es Mauricio Macri", dijo Agustín Rossi, y arrancó aplausos ayer en el encuentro peronista ampliado.

Bajo un título inequívoco "Encuentro por la unidad; desafíos en el fortalecimiento del campo popular", un septeto con peso en la tradición política del partido de Perón y Evita decidió juntarse, hablar ante un auditorio repleto, y coincidir en la necesidad de crear una herramienta electoral ganadora. Por el kirchnerismo participaron, el anfitrión, Víctor Santamaría, Agustín Rossi y Daniel Filmus; el Frente Renovador (al menos un sector) se expresó a través de Daniel Arroyo y Felipe Solá, y Alberto Fernández y Roberto Chino Navarro lo hicieron por el sector que impulsó Florencio Randazzo en las últimas elecciones.

Las instalaciones de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Umet) las puso a disposición el Sindicato de Porteros de Edificios, creador y administrador de la universidad. Además de la mesa principal, decenas de militantes y dirigentes intermedios participaron en ocho comisiones de debate, "La construcción de una Argentina federal" y "El futuro económico y los desafíos del desarrollo", entre otras.

"No estamos por encima de nadie, simplemente asumimos algo difícil: el impulso inicial, poner en marcha esta intención", dijo Solá.

El santafesino Agustín Rossi, como Felipe, también diputado nacional, fue el que levantó más aplausos. "Cuando se habla de unidad, y se habla de límites, yo digo que mi único límite es Cambiemos y es Macri, y que mi compromiso es militar las 24 horas del día para que el 10 de diciembre de 2019 sea el último día que gobierne la derecha".

La necesidad de juntarse para volver a ganar viene desde lejos: el último momento de unidad amplia lo consiguió Cristina Kirchner en 2011. Desde entonces comenzó un desgajamiento progresivo que favoreció el triunfo de un proyecto político absolutamente contrario, Cambiemos. Ahora, se insinúa, además de la necesidad imperiosa de la unidad, una intensión verdadera. "Algo que se siente", dijo un militante con muchas batallas.

Los pasillos, los bares de la zona y las inmediaciones de la Umet estuvieron llenas de compañeros que volvían a encontrarse. Y todo con un acuerdo tácito: nadie se reprochó el pasado. "Si empezamos con que ustedes votaron tal cosa, o ustedes nos hicieron perder la provincia u otro tipo de reproches nos metemos en un pantano sin salida", explicaba Alberto Fernández, que fuera hombre clave de Néstor Kirchner cuando presidente, que luego se alejara de Cristina Kirchner, para volver a encontrarse en una reunión privada en los últimos días. Y reconciliarse, "fue un encuentro más humano que político", contó Alberto.

Daniel Arroyo explicó la dimensión económica y social del daño que están provocando las políticas de Macri. Abogó por poner en marcha un camino con conduzca a la unidad, "sin mezquindad y con discusión política sobre los nuevos desafíos que propone la etapa histórica".

El Chino Navarro trajo la idea que propone el Movimiento Evita, estar en la calle con la gente, "escuchar más de lo que nosotros podamos decir", y "desde ese camino conjunto ir construyendo la unidad". Nadie sabe cómo será o si la voluntad actual quedará en buenas intenciones nunca concretadas. Por caso, el Evita, a diferencia de otros espacios, como el Frente Renovador, quedó reducido en Diputados a cuatro integrantes, todos ellos ingresados en las listas del FpV, en 2015. Si pretende reconciliación auténtica con el kirchnerismo, un largo camino le espera.

Cuando Navarro le cedió el micrófono a Rossi, lo halagó: "el presidente del bloque", dijo, y luego se corrigió, "de uno de los bloques", pensado el Peronismo para la Victoria, donde militan, entre otros, la santafesina Lucila de Ponti.

Rossi cree que "la unidad se instaló como agenda en muchos sectores del campo nacional, y no sólo en el peronismo". La evaluación política del Chivo es que Cambiemos quedó desangelado luego de diciembre. "Macri perdió el encanto, algo se le empantanó y ya no lo recupera más con el contexto económico internacional y nacional".

Respecto del camino de la unidad, Rossi analizó para LaCapital, "esto recién empieza, todavía falta recorrer casi todo el camino, no tenemos resueltas muchas cosas. Nosotros vamos a trabajar para construir esa unidad, sin resignar nuestro discurso, ni nuestras concepciones; los matices están, las diferencias están, pero deben procesarse en el camino de la unidad. El objetivo es acordar un programa básico, y que todos vayamos a una elección interna común donde cada sector compita con sus candidatos".

Decenas de legisladores nacional y provinciales e incluso gobernadores dijeron presente ayer. Entre otros, Alberto Rodríguez Saá, de San Luis, la diputada Alejandra Rodenas, de Rosario, y el ex gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri.

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