Elecciones 2019

El uso de las redes sociales acentuó la derrota electoral del oficialismo

Los estrategas de Juntos por el Cambio desdeñaron los canales tradicionales de comunicación y sufrieron otro duro revés.

Martes 13 de Agosto de 2019

La estrategia de comunicación del gobierno nacional a través de las redes sociales para estimular el voto al presidente Macri también sumó una derrota, igual o peor que la que le infligió Alberto Fernández en las Paso.

Si las encuestadoras no acertaron ni por asomo en predecir el amplio resultado electoral a favor del peronismo, Facebook, Twitter, Whatsapp e Instagram demostraron ser ineficaces para orientar las preferencias del electorado. Cambiemos apeló desde hace meses a esas redes sociales para transmitir la imagen del presidente y de María Eugenia Vidal a través de mecanismos muy cuestionados, como los trolls o los robots, que pueden enviar miles y miles de mensajes, verdaderos o falsos, para tratar de influir en la población.

Incluso, a pocos días de las Paso, el sistema de comunicación de Cambiemos quedó envuelto en una gran polémica cuando por error se difundieron miles de textos incoherentes que pedían el apoyo a la fórmula Macri-Pichetto.

Cuentas falsas

La explicación fue que desde cuentas falsas y automáticas (conocidas como boots), que nadie se adjudica, se enviaron tuits con frases escritas en inglés o en castellano pero con errores ortográficos que utilizaban el hashtag #YoVotoMM. Fue un enredo más de la campaña oficialista.

Según es público, toda la estrategia del marketing político del macrismo ha sido diseñada por el consultor Jaime Durán Barba, quien desestimó a los medios tradicionales como la televisión, la radio o los diarios impresos para hacer campaña política en el convencimiento de que ya no servían como vehículos en la comunicación entre los políticos y la gente. Ese error lo pagó caro Mauricio Macri con los 15 puntos de diferencia que le sacó Alberto Fernández. Lo mismo le ocurrió a la gobernadora bonaerense con Axel Kicillof.

Efectos

Desde el gobierno se "compró" la estrategia del consultor ecuatoriano y se puso empeño y grandes recursos económicos en construir la campaña sólo a través de internet, con el convencimiento de que la viralización anárquica de los mensajes podría tener un efecto cautivador en el electorado. Por eso, era habitual ver por Facebook la imagen del presidente ingresando a una casa del conurbano bonaerense para tomar mate con los vecinos o hablar con jóvenes emprendedores para convencerlos de que el modelo de gobierno iba por el camino correcto. Luego se lo transmitía por los otros canales de las redes sociales para configurar un supuesto universo mediático novedoso y efectivo. Pese a que esas filmaciones, poco naturales, se transmitieron a miles y miles de argentinos no sirvieron para torcer el rumbo del triunfo peronista, que sí confió en los canales tradicionales de comunicación, y no sólo en internet, para difundir su programa de gobierno.

Quedó demostrado en estas elecciones que fue un fracaso el esfuerzo de organización, dinero y planificación de Cambiemos para que su mensaje llegue a los celulares de los argentinos por fuera del vínculo de los periodistas de los medios tradicionales con la gente.

Entre las autocríticas que seguramente está debatiendo el gobierno para analizar su derrota electoral, la estrategia de comunicación será una de los principales.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario