Política

El PRO buscó convertir el triunfo electoral porteño en una onda expansiva nacional

Macri logró su cometido de orientar el voto hacia Rodríguez Larreta en su competencia con Michetti. Mantuvo el caudal de 2007 y 2011

Lunes 27 de Abril de 2015

Lo saludó en el escenario, le agradeció, "sos un laburante apasionado", le prodigó Mauricio Macri a Horacio Rodríguez Larreta pasadas las 22 de anoche. El triunfo del PRO estaba confirmado, la jugada política de Macri a favor de Larreta había salido airosa. Ganó Horacio, ganó el candidato que apoyó Mauricio.

Hasta el día previo, sin embargo, se anunciaba una disputa pareja, palo y palo, pero Rodríguez Larreta terminó volcando a su favor con cerca del 60 por ciento de la potencia electoral del PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba). Gabriela Michetti quedó lejos de un sueño que pareció tener al alcance de la mano.

Mauricio Macri, que orientó el voto, tomó partido por Larreta —aunque en los días previos ya no volvió a subrayar su preferencia—, sumó una buena estrella anoche. Había tomado riesgo, y le salió bien. Ganó su candidato elegido. Y buscó convertir el triunfo en la Caba en onda expansiva nacional.

El volumen total del voto PRO terminaba anoche en andariveles similares a la elección de 2011; el nuevo escenario de especulaciones y predicciones políticas, ya pensando en el 5 de julio (elección general de jefe de Gobierno), abre un interrogante sobre la fidelidad del voto PRO. Si Larreta pondrá, o no, colocar tras de sí la totalidad de la cosecha de Gabriela Michetti. Y si todo se resolverá en la primera vuelta del 5 de julio. O será necesario un nuevo turno electoral.

Por eso fue la propia Gabriela la primera en presentarse ante sus militantes y las cámaras de televisión: reconoció la derrota, felicitó a Larreta, celebró el nuevo triunfo del PRO y se puso a disposición del proyecto político amarillo. Tanto para gobernador la ciudad, como para apuntalar la candidatura nacional de Mauricio Macri.

Larreta, a su turno, fue puro agradecimiento a Macri, y prometió sus esfuerzos para apuntalar el proyecto principal: llevar a jefe del PRO a todo el territorio nacional.

Como en una carrera de postas, todo se sucederá de un modo vertiginoso de ahora en más, hasta llegar al mes de octubre. O tal vez, incluso, noviembre próximo.

Sin sorpresas, el macrismo consiguió ayer lo que fue a buscar. Y con Larreta colocado a las puertas del tercer mandato PRO en la ciudad, como quería el fundador del movimiento político que ya se insinúa como el competidor principal del FpV, en las elecciones nacionales de agosto y octubre.

Se sabe, las definiciones del partido de Macri no siempre alcanzan la estatura de políticas; son apenas un, por lo visto, efectivo guión que apela a "vayamos juntos con la buena gente. Llevemos el mensaje de alegría, y no tengamos miedo", consignó anoche el factótum del PRO.

El triunfo claro del PRO puede leerse, desde ya, en clave nacional. Esa fue la ansiosa lectura que hicieron los tres referentes que anoche le hablaron a sus militantes, en el bunker de Costa Salguero.

Sin embargo, no es seguro que las ondas expansivas de la costanera de Buenos Aires lleguen al extendido territorio nacional. El PRO consiguió ayer en su reducto, la Caba, lo que fue a buscar, lo mismo que ya consiguió hace ocho y cuatro años.

Pero, a la misma hora que los globos amarillos volaban sobre las cabezas de los militantes en Buenos Aires, el candidato a gobernador del PRO en Neuquén, Horacio Pechi Quiroga, quedaba tercero, lejos, y con menos de 20 puntos.

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