Sábado 23 de Junio de 2012
"Más allá de la justicia de los reclamos, la temperatura que Hugo Moyano le dio a esto fue sólo para confrontar con la presidenta. El sabe que ella no va a hablar con él. Están confrontando por política. No puede ser que hasta hace seis meses, el gobierno le había dado todo el poder. Jamás un gobierno peronista le dio tanto a un secretario de la CGT como se lo dio a Moyano. Era sorprendente para nosotros porque la CGT no cumplía su función específica sino que estaba en la política. Era un alianza que fracasó cuando Cristina pretendía seguir cuatro años y Moyano le estaba cortado la posibilidad, diciendo que el próximo presidente tenía que ser un dirigente obrero. Ahí empezaron las diferencias".
Oscar Lescano, el secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, definió con esas frases el conflicto que estalló la semana pasada entre el líder de la CGT, Hugo Moyano, y el gobierno nacional. El contundente paro en la rama del transporte de combustible y la movilización anunciada para el miércoles a la plaza de Mayo, para pedir el aumento del mínimo no imponible del impuestos a las ganancias, terminaron una relación que se venía deteriorando en los últimos meses.
En declaraciones al programa Convenio de La Tres, Lescano dijo que la gestión de Moyano al frente de la central obrera "en lo gremial no estuvo mal. Pero tuvo una gestión política que fracasó. Moyano insiste con un diálogo que no le van a dar. No estoy en la cabeza de la presidenta, pero creo que está esperando que Moyano se vaya y él no se va a ir. Aún perdiendo, Moyano va a seguir peleando. Esa es su forma de ser, su personalidad."
"Moyano tomó la CGT como factor político y, en forma inconsulta, hacía lo que quería. A eso hay que agregarle que hay más de 30 gremios importantes que están afuera. Moyano fue socio del gobierno y durante ese tiempo el kirchnerismo le dio mucho poder. Después llegaron las rispideces, el abuso, negándole diputados y empieza a desdibujarse la relación entre Moyano y la presidenta", afirmó Lescano.