Martes 16 de Marzo de 2021
Tras la designación de Martín Soria como ministro de Justicia, el oficialismo propuso que todos los magistrados paguen Ganancias. “Es hora de eliminar ese privilegio para el Poder Judicial”, consideró el diputado nacional Marcelo Casaretto, autor del proyecto.
En medio del debate por las modificaciones a Ganancias, el legislador del Frente de Todos (FdT) presentó un proyecto de ley para que todos los magistrados y funcionarios del Poder Judicial paguen ese tributo, y no únicamente los designados a partir del 1º de enero de 2017, como ocurre actualmente.
“Es hora de eliminar este privilegio para el Poder Judicial”, consideró Casaretto en su cuenta de Twitter. Al respecto, el presidente de la comisión de Previsión y Seguridad Social de la Cámara baja recordó que ”los funcionarios del Ejecutivo y los legisladores ya pagan Ganancias”.
La presentación del proyecto coincide con una escalada del conflicto y del tono de confrontación entre el Ejecutivo y sectores del Poder Judicial.
En ese sentido, Soria subrayó que apuntará a que “los servicios de justicia sean más eficientes, inclusivos e igualitarios”.
También destacó que perseguirá con “rigurosidad profesional el principal objetivo” de que haya “una Justicia que se corresponda con el estado de Derecho” y “terminar con el lawfare”.
A su vez, Soria descartó que el gobierno busque impunidad en las causas por hechos de corrupción que involucran a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Por último, envió un mensaje al Poder Judicial: “Conmigo no van a contar para recibir a escondidas a magistrados y fiscales”.
Ecos
La oposición, en tanto, cuestionó la designación de Soria. “Preocupa mucho, sobre todo viendo sus declaraciones atacando a la Justicia”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
El senador nacional Martín Lousteau consideró que la designación de Soria “termina siendo distinta a lo que mostraba el gobierno en su discurso con Marcela Losardo”.
Su par Alberto Weretilneck también criticó a Soria, a quien conoce de la política rionegrina, y lo definió como “una persona violenta, muy agresiva, incapaz de generar un diálogo positivo que permita resolver un problema”