Política

El juez y el fiscal del caso Boudou están en el centro de la polémica

Rafecas se mandaba mensajes informales con un abogado involucrado en la causa Ciccone. Rívolo fue recusado por filtrar información sobre el allanamiento a una propiedad del vice.

Jueves 12 de Abril de 2012

Daniel Rafecas y Carlos Rívolo, el juez y el fiscal del caso que involucra al vicepresidente Amado Boudou, quedaron ayer en el centro de la polémica, con un pedido de recusación para Rívolo y la entrega de evidencia para sumar al expediente en el Consejo de la Magistratura en la investigación que se le iniciará a Rafecas.

José María Núñez Carmona, amigo y socio Boudou, recusó ayer y pidió el apartamiento del fiscal federal Carlos Rívolo de la causa por la ex Ciccone al acusarlo de informar a la prensa sobre el resultado del allanamiento al departamento del vicepresidente.

"Entendemos que este fiscal se torna una persona nociva para el trámite del expediente. Está valorando la prueba de una manera contraria al Código y está direccionando la causa de una manera determinada", dijo Diego Pirota, abogado de Núñez Carmona.

"Responsabilizamos al fiscal por la filtración del procedimiento llevado a cabo. Durante el allanamiento y después desde la Fiscalía se filtró a los medios la información", agregó el letrado, quien hizo la presentación.

Pirota no descartó recusar también al juez Daniel Rafecas ya que cuando se le preguntó al respecto respondió: "Todavía no lo sé".

El allanamiento de la discordia es el que se realizó al departamento del piso 25 del edificio de Juana Manso 740, en Puerto Madero, que Boudou le alquiló al abogado Fabián Carosso Donatiello, pero que se sospecha que fue usado como vivienda por Alejandro Vandenbroele, dueño de la empresa que levantó la quiebra de Ciccone, en cuyo marco se investiga si el vicepresidente hizo tráfico de influencias para facilitar ese trámite.

En el lugar se conoció que las expensas de agosto de 2011 del departamento fueron pagadas por Vandenbroele y que éste era el contacto con la administración del edificio, ya que Carosso Donatiello no vive allí.

También se supo que Vandenbroele pagó entre octubre y diciembre de 2010 y en enero de 2011 el servicio de Cablevisión del lugar.

"No tenemos ninguna duda de que esa información fue ventilada por la fiscalía o hacia la fiscalía por algún interés mediático", sostuvo Pirota.

"Hemos planteado la recusación del fiscal porque lo que hizo fue una manipulación del expediente y de la prueba que llevó a ese allanamiento", explicó el abogado, para quien Rívolo "perdió la objetividad en la causa y la tiene direccionada" y "no es confiable al frente de la causa".

El letrado sostuvo que la información se conoció cuando el caso estaba "bajo secreto de sumario", lo que "puede llevar al fiscal a ser investigado".

La postura de Pirota chocó con los dichos de Boudou, quien en una conferencia en el Senado acusó al juez Rafecas de haber anticipado el allanamiento al señalar que su juzgado era "una agencia de noticias".

Consultado sobre sí podría recusar a Rafecas, Pirota contestó: "Todavía no lo sé".

Mensajes. Por los dichos de Boudou el representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, Hernán Ordiales, denunció a Rafecas y ayer se conoció una comunicación del juez con el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe (cercano a Ñúnez Carmona), hace dos meses, en la que hablaban de la causa y el magistrado exponía su opinión sobre el expediente.

Ayer, los diarios La Nación y Página 12 reprodujeron parte de una conversación de chat por celular entre Rafecas y Danuzzo Iturraspe, que este último entregó al Consejo de la Magistratura. El juez y el abogado eran amigos desde hacía varios años, de allí el tono coloquial que se desprende en el intercambio de mensajes.

Los mensajes incluyen recomendaciones de Rafecas para manejar el caso ante la prensa, sugerencias sobre cómo proceder en la causa y hasta consejos políticos. "Insisto: cuiden la espalda. Parece que hay algunos desde adentro del gobierno que quieren despegarse", dice Rafecas en un pasaje. En otro momento, incluso, el juez habla en primera persona del plural: "¡No podemos tener tanta mala suerte que no haya ningún antecedente!", le escribe a su entonces amigo Nacho, en referencia a que la Afip consultó a Boudou para darle una moratoria a Ciccone, algo de lo que no se conoce antecedente. Y continúa: "¡Los medios lo van a crucificar! Depende de lo que haya firmado en definitiva. En cualquier caso tiene que anticiparse a la difusión de esta cuestión".

Ayer, Rafecas, en diálogo con La Nación, reconoció el intercambio, pero le restó trascendencia: "Pude haberme excedido en alguna palabra o comentario informal. Eran los primeros momentos de la investigación, cuando creía que era una causa puramente mediática".

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