Política

El intendente de Granadero Baigorria reemplaza al cuestionado Schiavi

El ahora ex funcionario muy criticado por la tragedia de Once renunció aduciendo problemas de salud. Fue. Alejandro Ramos asumirá hoy, a las 12, en la sede del Ministerio de Planificación.

Jueves 08 de Marzo de 2012

Juan Pablo Schiavi renunció ayer a su cargo de secretario de Transporte. El ahora ex funcionario argumentó "estrictas razones de salud" tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido la semana pasada, a dos semanas de la tragedia ferroviaria de Once.

"Hoy necesito al menos sesenta días de rehabilitación médica para poder volver a estar a disposición del proyecto en el lugar que usted crea que pueda ser útil a la Nación", manifestó Schiavi en la carta de renuncia que le envió a la presidenta Cristina Fernández.

El intendente de Granadero Baigorria, Alejandro Ariel Ramos, será el reemplazante de Schiavi, según informó el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro, en Casa de Gobierno. Ramos asumirá hoy, a las 12, en la sede del Ministerio de Planificación.

Ramos fue reelecto intendente de Granadero Baigorria para el período 2011-2015, y es un abogado recibido en la Universidad Nacional de Rosario (ver página 10).

Duramente cuestionado por su actuación en el accidente que causó la muerte de 51 personas y heridas a 703 hace dos semanas, Schiavi aseguró: "Nací peronista y abracé la causa nacional y popular desde los 15 años, y, más allá de algún pecado venial, he sido siempre consecuente con la idea de que la política y la militancia no son una profesión sino una forma de encarar y entender la vida".

En la mira. Schiavi había quedado en el centro de la tormenta y se había convertido en uno de los funcionarios más criticados por la tragedia de Once, incluso por dirigentes del oficialismo. De hecho, por lo menos una fuente del gobierno aseguró que Schiavi no se fue por motu proprio sino que el martes a la noche recibió un llamado del ministro de Planificación, Julio De Vido, para notificarle que debía renunciar.

Pasado el mediodía de ayer, la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Planificación Federal, dio a conocer el texto de la dimisión.

"Como es de público conocimiento he sido sometido a una intervención cardiovascular del tipo angioplastia transluminal con colocación de stent y otras dos angioplastias simples en lesiones de la misma arteria que requiere, por sugerencia médica, un período de recuperación y tratamiento específico de al menos 60 días", señala la carta.

La misiva enviada a la presidenta indica textualmente: "Por la presente comunico a usted mi decisión de dejar el cargo de secretario de Transporte de la Nación con el que he sido honrado fundado en estrictas razones de salud".

Agrega que "la naturaleza del cargo con que he sido honrado por usted, así como el proceso de transformación iniciado en el sector necesitan de una dedicación total y sin descanso, incompatible con mi realidad actual".

Proyecto. Schiavi recuerda en la carta: "Fui convocado a este proyecto por Néstor Kirchner en el año 2005 y formo parte de su gobierno desde el 2008 cuando asumí como presidente de la Adif, para empezar a cambiar la historia ferroviaria de nuestro país".

Schiavi fue sometido a una operación cardíaca la semana pasada, luego de haber sido él, junto con el ministro De Vido, quienes salieron a explicar la posición del gobierno tras la tragedia ferroviaria de Once.

En el marco de esas apariciones -entre las cuales se contó la determinación del gobierno de intervenir temporariamente los servicios de los ferrocarriles Sarmiento y Mitre, en manos de la empresa TBA- tuvo frases que le valieron serios cuestionamientos, como cuando comentó que si el accidente hubiese sucedido el día previo, que era feriado, las consecuencias hubieran sido menores.

Esta semana, en el marco de la investigación que lleva adelante el juez Claudio Bonadio, en la cual el gobierno se presentó como "querellante", le fue dictada la prohibición de salir del país, al igual que a directivos de la empresa TBA, concesionaria del servicio del ferrocarril Sarmiento al momento de la tragedia.

Una actitud polémica que lo hizo descarrilar

Juan Pablo Schiavi condujo la Secretaría de Transporte a lo largo de 981 días, desde el 1º de julio de 2009 hasta ayer, y su gestión, a la que puso fin la tragedia ferroviaria en Once, se caracterizó por la sucesión de anuncios que quedaron en amagos y obras a medio hacer.
  Desde el ya déficit crónico en la reestatizada Aerolíneas Argentinas a los fracasos del tren bala y el tren binacional Argentina-Uruguay, los ítems en el debe de Schiavi se enhebran como las cuentas de un rosario.
  Simpatizante montonero en su juventud, Juampi ingresó a la función pública en 1992 y fue grossista; luego, macrista, más tarde telermanista, a posteriori devidista, para terminar ejerciendo el cristinismo.
  El 1º de julio de 2009 asumió el cargo en reemplazo del cuestionado Ricardo Jaime, y, a poco de sentarse en la “silla eléctrica”, como siempre describió a su puesto en el órbita del Ministerio de Planificación, admitió que la política de subsidios que aplicaba el gobierno no era “eficiente”.
  Ingeniero agrónomo recibido en la Universidad de Buenos Aires en 1985, ex jefe de campaña de Mauricio Macri en las elecciones de 2003, Schiavi desembarcó en el Ministerio de Planificación como administrador de Infraestructura Ferroviaria en 2007, antes de saltar a la Secretaría de Transporte de la Nación.
  Si el choque de tren en Once “ocurría ayer (por el martes 21 de febrero), que era feriado, no era tan grave”, declaró Schiavi horas después de la tercera mayor tragedia ferroviaria de la Argentina. Su carrera en el gobierno comenzaba a descarrilar.

Embargos

Víctimas de la tragedia ferroviaria de Once apelarán ante la Cámara Federal la admisión como querellante del gobierno nacional y solicitaron el embargo de cuentas bancarias de funcionarios y empresarios de TBA. El abogado Gregorio Dalbón, quien representa a 14 víctimas querellantes, pidió que se embargue por mil millones de pesos las cuentas bancarias de Juan Pablo Schiavi, y los directivos de TBA, a quienes el juez Claudio Bonadío les prohibió salir del país. La restricción bancaria también alcanza al subsecretario de Transporte Ferroviario y sindicalista de la Fraternidad Antonio Luna, y del jefe de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Eduardo Sícaro.

Salto nacional de la mano de De Vido

(Por Rodolfo Montes / La Capital). _ Anteayer, cuando Alejandro Ramos ya viajaba en su auto hacia Buenos Aires, le dijo por teléfono a Luis Rubeo: “Me llamó De Vido; no sé para qué”. A las pocas horas lo supo. Su elección como nuevo secretario de Transporte correspondió exclusivamente a Julio De Vido, con quien, luego de perseverar, terminó construyendo una relación estrecha y de confianza.
  Por eso, cuando Cristina Fernández, también anteayer, le pidió al ministro de Planificación un nombre para sustituir a Juan Pablo Schiavi, no dudó y se la jugó por Ramos.
  El intendente de Granadero Baigorria participó plenamente en el sector de Agustín Rossi en las internas partidarias de 2011 y en el acuerdo que llevó a Luis Daniel Rubeo a la presidencia de la Cámara de Diputados santafesina. Sin embargo, no corresponde calificarlo como un hombre “de” Rossi.

Hombre de método. Ramos se pone el despertador a la cinco de la mañana, se levanta y sale a correr. Dice que es el único momento del día que tiene libre para la actividad física, y no falta a la verdad. Durante años, mientras estudiaba abogacía en Rosario (UNR) y trabajaba en la Mutual Médica de la ciudad (comenzó como cadete) se las arregló para jugar al rugby. Y no en cualquier club: lo hizo en Plaza.
  Es un tipo aguerrido hasta las últimas consecuencias. Ya abogado, cuando llegó a la Intendencia de Baigorria, en 2007, se encontró con todo por hacer. Para conseguir recursos para su ciudad, dedicó horas y horas de su vida a hacer pasillo en el Ministerio de Planificación Federal. En 2011 renovó la Intendencia con el 71% de los votos.
  “Se instalaba ahí (frente a la oficina de De Vido) hasta que lo atiendan”, explicó Erika Gonnet, la dirigente que más lo conoce, ahora diputada provincial y por cuatro años secretaria de Gobierno de Baigorria.
  La pasión por el deporte de Ramos en parte se alteró desde que nació su hijo, Augusto, que en unos días cumplirá dos años.

Cuna peronista. Ramos nació en una casa de clase media-media de Granadero Baigorria, donde todo se hacía con esfuerzo. Una casa peronista. Su padre, también Augusto (murió en un accidente hace más de una década), fue un cuadro peronista. Llegó a ser director del Hospital de Baigorria y su memoria está bien honrada por el nieto homónimo que no llegó a conocer.
  Un hermano de Augusto padre se hizo más o menos famoso a nivel nacional: Juan Carlos Conde Ramos. Integrante del mítico grupo de los ocho diputados peronistas que se fueron del PJ en diciembre de 1989 cuando Carlos Menem consumó la escandalosa traición a la doctrina partidaria.

Jugador de equipo. El hasta ayer intendente baigorriense, además de vocación y dedicación, ha sabido trabajar en equipo, y lo más destacado, aseguran, fue hacerlo con gran generosidad. Sin obturarle el camino a nadie. Ramos, entre otros intendentes peronistas de Santa Fe, tiene muy buena sintonía con un colega que también saca votos a carradas en su ciudad: José Luis Freyre, en Venado Tuerto.
  De Ricardo Jaime (investigado por corrupción) y Juan Pablo Schiavi (ex macrista, ahora impedido de salir del país por orden judicial), ambos ex secretarios de Transporte del kirchnerismo, a Alejandro Ramos hay un abismo. ¿Podrá leerse como el fin de “la patria transportista”?, ese pernicioso entramado de relaciones empresarias con el Estado a través de subsidios de dudosa aplicación y pésimos resultados. El desafío es gigante. Y la pregunta a dilucidar es si De Vido podrá o no conducir un nuevo paradigma en la política de Transporte. Imprescindible luego de la tragedia de Once. l

Una renuncia que no lava culpas

La renuncia de Juan Pablo Schiavi a la Secretaría de Transporte repercutió en distintos ámbitos dado la cantidad de temas conflictivos que manejaba en su órbita. Tanto abogados que representan a familiares de las víctimas de la tragedia de Once como legisladores coincidieron en que su salida del gobierno “no lo exime” de responsabilidad en el fatal accidente.
  El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, relativizó la salida de Schiavi al afirmar que la discusión por el traspaso del subte (proceso en el cual el ex funcionario tenía una actuación decisiva) “no es un problemas de nombres sino de decisiones que toma la presidenta” Cristina Fernández. “Ojalá que el cambio de funcionario puede favorecer el retorno de las negociaciones”, evaluó.
  Por su parte, el representante legal de una decena de víctimas de la tragedia de Once, el abogado Javier Miglino consideró “positivo” el alejamiento Schiavi y evaluó que “tal vez ayude a que el juez Claudio Bonadío lo llame a declaración indagatoria por omitir controles a TBA”.
  El abogado Gregorio Dalbón (representa a 14 víctimas) tildó de “demagógica” la carta de dimisión de Schiavi y dijo que “no se va por un problema de salud sino porque se murieron 51 personas por el choque ferroviario cuando él era el responsable”.
  El presidente del bloque de senadores de la UCR, Luis Petcoff Naidenoff, juzgó que el alejamiento de Schiavi “no lo exime de sus responsabilidad penales por la tragedia, como tampoco excusa al gobierno por la falta de controles a las concesionarias del transporte público”.
  El diputado nacional Julián Obiglio (PRO) dijo que la dimisión de Schiavi “no se puede ver como un deslinde de responsabilidades del Estado en la tragedia del Sarmiento”, y reclamó que la Justicia vaya “a fondo en la cadena de responsabilidades”.
  Para el diputado Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur) “la renuncia de Schiavi y la asunción de Ramos no representan ningún cambio en las políticas de transporte”. Luego sugirió “terminar con el manejo espurio de los subsidios al transporte y rescindir las concesiones”.
  Por su parte, el senador del GEN Jaime Linares consideró que la salida de Schiavi “es sólo un primer paso que no lo exime de sus responsabilidad penal por lo ocurrido en Once”. “Schiavi y (Ricardo) Jaime son lo mismo, no se puede seguir cambiando de nombre si la política ferroviaria no cambia”, resaltó. l

Un “logro” de intendentes

José María Pedretti, jefe comunal de Roldán y miembro del Foro de Intendentes Justicialistas, celebró ayer la designación de su par baigorriense Alejandro Ramos como secretario de Transporte de la Nación. “Alejandro (por Ramos) ha demostrado en su ciudad capacidad para mejorarle la vida a la gente y estoy convencido de que estará a la altura de la circunstancia en este nuevo cargo”, sostuvo Pedretti.
  El dirigente peronista contó a La Capital que el martes a la tarde estuvo con Ramos en las dependencias del Ministerio de Planificación para gestionar obras para sus respectivos municipios. Pedretti insistió en tomar la designación de Ramos como un logro de los intendentes justicialistas santafesinos.

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