Política

El gobierno le respondió a Moyano en medio de un clima de tensión

"La mejor forma de cuidar a los trabajadores es cuidar al gobierno nacional", dijo Randazzo. La presidenta, en cambio, apenas dejó como respuesta un par de ironías. El tablero sindical.

Sábado 17 de Diciembre de 2011

El gobierno nacional salió a responder a las críticas del secretario general de la CGT, Hugo Moyano y a través del ministro del Interior, Florencio Randazzo, replicó que "la mejor forma de cuidar a los trabajadores, es cuidar" la gestión que encabeza Cristina Fernández. "Cada uno tiene la libertad de opinar lo que quiera. Yo estoy convencido de que la mejor forma de cuidar a los trabajadores es cuidar a este gobierno, que ha generado más de cinco millones de puestos de trabajo", sentenció el jefe de la cartera política.

En tanto, por segundo día consecutivo, Cristina Fernández evitó confrontar con el líder del gremio de Camioneros, aunque ratificó en dos actos en Mendoza que "esta presidenta va a trabajar incansablemente por los 40 millones de argentinos" y defendió el proyecto de reforma del Estatuto del Peón Rural que ayer obtuvo media sanción de Diputados, pero que fue resistido por los legisladores que responden a la CGT.

Queremos generar más puestos de trabajo registrados, acabar con la explotación de niños y mujeres. Lograr más recursos para la seguridad social para llegar todavía más a la cobertura que hoy es de casi el 96 por ciento de los hombres y mujeres en condiciones de jubilarse en la República Argentina gracias a haber recuperado la administración de las AFJP. Por estas cosas, esta presidenta va a seguir trabajando incansablemente", enfatizó. Luego, en lo que pareció un mensaje indirecto al líder de la CGT, Fernández de Kirchner señaló: "Para las otras, que trabajen otros que tengan tiempo. Yo solamente tengo tiempo para mejorar la calidad de vida de los 40 millones de argentinos".

Moyano, durante un acto multitudinario realizado el jueves en el estadio de Huracán, condicionó las futuras negociaciones paritarias a que el gobierno acceda a una serie de reclamos relacionados al mínimo no imponible de impuesto a las ganancias, el salario familiar y una deuda millonaria con obras sociales, mientras renunció a sus cargos en el peronismo alineado a la presidenta, por considerarlo "una cáscara vacía" que "le falta peronismo".

En la misma línea que en su discurso de reasunción, la presidenta remarcó su pertenencia al peronismo: "Yo vengo del sur del país, donde estaban las huelgas del 21, donde los obreros pedían más velas o un cuero de oveja para taparse en el invierno". "Estos fueron los hechos que engendraron el peronismo. Esos hechos y esas injusticias fueron las que generaron que alguien se hiciera cargo de las demandas de una sociedad, como fue Perón. Y sancionó, siendo secretario de Trabajo y Previsión, el Estatuto del Peón Rural", replicó la jefa del Estado. Luego, respondió irónica a una consulta de un asistente al acto en Mendoza sobre si le parece que están "nerviosos": "Un tecito de tilo no les vendría nada mal", deslizó.

El vocero elegido por el gobierno para salir al cruce de Moyano fue el ministro del Interior, aunque también evitó la confrontación y puso énfasis en los logros del gobierno. Randazzo señaló que se "ha puesto nuevamente en vigencia al salario mínimo, vital y móvil; restablecido las paritarias y ha vuelto los recursos de nuestros trabajadores en el marco del Estado para poder pagar una Asignación Universal que hoy dignifica a millones de pibes".

En tanto, el secretario gremial de Smata, Ricardo Pignanelli, -uno de los gremialistas más cercanos al gobierno de cara a una eventual sucesión en la CGT- intentó relativizar el enfrentamiento al señalar que "no es una declaración de guerra" el discurso pronunciado por Moyano, aunque reconoció que hay "chispazos" entre el gobierno y la central obrera y pidió "sentarnos a conversar".

Contactos en busca de la unidad sindical

La CGT que lidera Hugo Moyano reactivó en las últimas horas sus contactos con sectores disidentes de sindicalismo destinados a acordar criterios y sumar apoyos ante la profundización de la confrontación que mantiene con el gobierno nacional y la posibilidad de realizar acciones directas.

La movida, en rigor tiene dos aristas; la primera con el barrionuevismo, con el que se viene "trabajando" en un nuevo intento por lograr la unidad del movimiento obrero, mientras que con la CTA-opositora de Pablo Micheli se busca concretar la "unidad en la acción". El discurso de Moyano en Huracán, fue el disparador de las coincidencias entre los referentes de ambos sectores que por un instante dejaron de lado sus diferencias y salieron a respaldar los reclamos.

En ese contexto y con la finalidad de mostrarse fuertes ante las sucesivas embestidas del Gobierno contra los gremios, se reactivaron contactos entre los distintos sectores del sindicalismo. Ayer, Venegas se reunió con Moyano en la sede la CGT, durante una media hora. Si bien no trascendió qué temas tocaron en el breve encuentro, una fuente confió que Moyano y Venegas "únicamente hablaron de la unidad" del movimiento obrero. Más tarde, el propio Venegas admitió que "la próxima semana nos vamos reunir para trabajar por la unificación del movimiento obrero porque coincidimos que este gobierno viene por todos".

En tanto, Pablo Micheli de la CTA-opositora reconoció que hubo "contacto" con el moyanismo. El estatal le confió a esta agencia que "con un emisario de Moyano se acordó" conformar un equipo de tres representantes por cada sector, para preparar una posible movilización en el marco de la "unidad en la acción". Micheli aclaró, que más allá de coincidir con los reclamos realizados por Moyano, su sector por sobre todas las cosas privilegiará "la preservación de su identidad como central opositora al gobierno y la propia CGT". Mientras, en el barrionuevismo la cosa transita por un carril diferente ya que el propio Luis Barrionuevo otrora enemigo de Moyano, repentinamente se convirtió al moyanismo.

El titular del sindicato de Trabajadores de Estaciones de Servicios Carlos Acuña, también reconoció que "hay contactos entre los sectores" en pos de la unidad y que "la próxima semana se iniciarán las primeras reuniones". Fundamentó que "hoy más que nunca, en que los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera, necesitamos dialogar para lograr unificar al movimiento obrero".

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