Política

El Frente Progresista mostró confianza para ganar la elección

Cierre de campaña. "Nuestro proyecto no se maneja por control remoto ni desde la Casa Rosada ni desde el Gobierno porteño", dijo el candidato Miguel Lifschitz

Viernes 12 de Junio de 2015

Los candidatos del Frente Progresista cerraron ayer la campaña en Rosario con un acto que mezcló simbolismo y definiciones políticas. "Nuestro proyecto no se maneja a control remoto ni desde la Casa Rosada ni desde la Jefatura del Gobierno porteño", lanzó Miguel Lifschitz, el postulante a gobernador, en obvia alusión a sus rivales del peronismo y del PRO. Lo hizo en un escenario armado a espaldas de las chimeneas de la ex fábrica de Acindar, frente al Distrito Municipal Sudoeste. Allí estaban también Mónica Fein (candidata a intendenta), Antonio Bonfatti (a diputado), Horacio Ghirardi (a concejal), Miguel Cappiello (a senador). Al cuadro lo completaron tres dirigentes que no son candidatos en estas elecciones pero que tuvieron relevancia en la campaña luego de la interna: Hermes Binner, Pablo Javkin y Mario Barletta. Toda una postal de la unidad en una previa donde el oficialismo se juega el poder en Rosario y la provincia.

"Elegimos este lugar porque es un símbolo de la ciudad proletaria. Venimos aquí a reivindicar el trabajo y la producción, que es la esencia del Frente Progresista", dijo Lifschitz a La Capital tras el acto de cierre en el predio de lo que fue la fábrica de Acindar, proyectado ahora como un nuevo espacio público que gana la ciudad y que llevará el nombre de Guillermo Estévez Boero, el fundador del Partido Socialista Popular (PSP).

Los candidatos fueron arropados por el fervor de la militancia, que llegó al lugar en buena cantidad y le otorgó color a una jornada cargada de entusiasmo y ansiedad en la antesala de una elección que asoma crucial para el futuro político del Frente Progresista. "Borombombón, Miguel Lifschitz gobernador", "A los porteños les tenemos que ganar", fueron los dos cánticos que más resonaron. El postulante socialista, una vez que subió al escenario con el resto de los candidatos, dedicó un mensaje directo hacia ellos: "En estos días que quedan hay que ir casa por casa a golpear puertas, a sacudir corazones de aquellos que todavía no se decidieron, para que elijan por la dignidad, el trabajo, la educación y la salud pública, por todos los valores que representa el Frente Progresista. Nos vemos el domingo para celebrar y el 15 para seguir trabajando por Rosario y Santa Fe".

Escenas. La escenografía del lugar le sirvió a Lifschitz como disparador de su discurso. "Aquí viven trabajadores que se levantan temprano para asegurar el futuro de sus familias. Cuando se fue Acindar y empezó la decadencia en la década del 80, pero sobre todo en los 90, comenzamos en Rosario a construir un modelo distinto", voceo el candidato, y recordó cuando con Binner empezaron a recorrer los barrios en los albores de las gestiones socialistas y se propusieron iniciar el proceso de descentralización municipal. "Y eso hicimos: llevar la Municipalidad a los barrios, la salud, la cultura, la economía solidaria. Todo esto es Rosario y lo tenemos que profundizar", añadió.

Frente a este argumento, los militantes volvieron a corear consignas contra el PRO, marcando la "ajenidad" de su proyecto con la identidad cultural rosarina. A Lifschitz le quedó la pelota picando y no desaprovechó el tiro con alegorías en clave cromática. "Esta es la ciudad de la bandera celeste y blanca, del naranja y azul del Frente Progresista. Acá no hay amarillos (el color que identifica al PRO). Ni acá ni en Santa Fe", se envalentonó.

Construcción. Luego Lifschitz se dedicó a defender y elogiar las gestiones de Binner y Bonfatti, pero también a la construcción del Frente Progresista. Ahí reivindicó las figuras de Barletta y de Javkin, dos de los dirigentes que enfrentó en la interna y que se sumaron a la campaña para potenciar las chances del frente. "Tenemos a la selección de la política santafesina", dijo.

En ese eje argumental, el candidato a gobernador también reivindicó el carácter plural del Frente Progresista, que además del socialismo y el radicalismo, integran el GEN, Libres del Sur, Pares, SI, PDP y la Coalición Cívica. "Somos un ejemplo para la política argentina y estamos haciendo historia con esta construcción", subrayó Lifschitz.

"Como dice Hermes (Binner) este Frente tiene lo bueno y tiene lo nuevo. Tiene dirigencia joven y tiene dirigencia de prestigio que se ha ganado un lugar en la política santafesina y rosarina. También tiene la experiencia y la trayectoria de dirigentes como Mario Barletta, Antonio Bonfatti y Hermes Binner, que forman parte de esos políticos que le dieron sentido a este proyecto", sostuvo Lifschitz, y agregó: "Estamos unidos y hemos superado algunas diferencias para juntarnos en un mismo proyecto común y por eso podemos decirle a los santafesinos que nos voten con tranquilidad y confianza".

Cuando el candidato a gobernador terminó su discurso (fue el único orador), volvió a retumbar la cumbia que le dedicó el cantante Mario Pereyra. Todos alzaron los brazos y se tomaron de la mano. Incluso al son de la canción, se lo vio muy divertido a Barletta ensayando el paso a la par de Lifschitz.

"Hay un buen clima y eso se nota. Después de las primarias, la gente nos reclamaba un Frente Progresista unido, y eso hemos hecho", le dijo Lifschitz a este diario tras su discurso. A su lado estaban Barletta y Javkin. La foto de la unidad ya había sido registrada.

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