Política

El eterno juego del Gran Bonete tuvo otra sesión en la Legislatura santafesina

¿Yo señor? No señor. ¿Pues entonces, quién lo tiene? La ley de necesidad sigue transformada en el juego del Gran Bonete. Sólo que, en los tiempos que corren, la realidad no está para entretenimientos ni espacios lúdicos.

Jueves 26 de Marzo de 2020

¿Yo señor? No señor. ¿Pues entonces, quién lo tiene? La ley de necesidad sigue transformada en el juego del Gran Bonete. Sólo que, en los tiempos que corren, la realidad no está para entretenimientos ni espacios lúdicos.

Cuando parecía que el pésimo clima político entre el gobierno de Omar Perotti y la oposición del Frente Progresista ingresaba en tiempo de deshielo (por la reunión del martes en la Casa Gris, por el tsunami sanitario del coronavirus y sus efecto), ayer todo volvió a fojas cero. El gobierno dice que que la oposición progresista acomoda el proyecto a su interés y que no hay ley de emergencia que impida a un Ejecutivo redistribuir partidas. Sintetizan: "Lo que los socialistas y radicales llaman superpoderes es, en verdad, la pulpa de la emergencia, de la ley de Necesidad. Así fue con todos, con Reutemann en su momento y con Bonfatti en otro".

Los socialistas y los radicales aseguran que le dieron al gobierno "casi todo lo que Perotti pidió". Desde el lado del gobernador aseguran que todo "huele a poco". Sorprende que sólo tres diputados de siete que tiene el PJ hayan estado ayer en sus bancas.

Si alguien pensaba que todo se solucionaría en la sesión de ayer, porque los ánimos no estaban para seguir con las tensiones políticas, se equivocó de cabo a rabo. Perotti y Lifschitz se fueron charlando de esa reunión pero al otro día volvieron las caras largas.

Aunque el Ejecutivo finalmente disponga de más fondos o capacidad de endeudarse por otras vías, la ausencia de consenso es preocupante. Primero, porque nunca se vivió una situación de tensión semejante entre gobierno y oposición y segundo porque quedan casi cuatro años de "convivencia institucional". Y en ese lapso no cambiará la composición legislativa. Sin acuerdos, no se aprueba ni una ley que declare el cese del hambre en el mundo.

Hay una cuestión de tiempos que rodea el escenario: si el Senado no sesiona en las próximas horas tratando lo aprobado ayer, todo puede ser para peor. "Mañana puede ser ley en el Senado", dijo ayer Lifschitz, quien resaltó que los 37 mil millones son los que pedía Perotti.

Lejos de esa interpretación, el jefe de la bancada justicialista, Leandro Busatto, acusó al Frente Progresista de ser "un tabique" para que Perotti "no pueda gobernar", algo que va más allá de la instantánea por una ley más o menos.

Un dato de la votación: el único legislador referenciado directamente en el intendente Pablo Javkin, Ariel Bermúdez, se abstuvo a la hora de la votación (como Rubén Giustiniani y su compañera de bancada) pero se quejaba por la falta de consenso. Rosario también necesita hacerse de fondos.

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