El detrás de escena de la charla entre Perotti y Lifschitz
¿Operativo Deshielo o una señal de respeto y buena educación en medio de la crisis por el coronavirus?

Miércoles 18 de Marzo de 2020

¿Operativo Deshielo o una señal de respeto y buena educación en medio de la crisis por el coronavirus? El tiempo se encargará de describir las verdaderas razones por las cuales el gobernador Omar Perotti y el ex gobernador Miguel Lifschitz dialogaron en las últimas horas, al menos tres veces.

El titular de la Casa Gris llamó el martes por la noche a Lifschitz y hablaron mano a mano, en buen tono y de forma razonable. El operativo de la provincia respecto del contexto de la pandemia de coronavirus fue la excusa perfecta para que pusieran algún tipo de manos a la obra para encarar la ley de necesidad. O bien, cómo sostiene Perotti, es una oportunidad para un nuevo proyecto que contemple más recursos para hacer frente a la crisis sanitaria.

El presidente de la Cámara de Diputados le pidió a Perotti que envíen información respecto de la situación financiera de la provincia que los funcionarios mencionan públicamente, “pero que no está expresada en ningún documento oficial”. Según el ex gobernador, de ese modo los diputados y equipos técnicos podrán evaluar a ciencia cierta de qué se está hablando para intentar avanzar en una ley de consenso.

Perotti dijo ayer que Lifschitz mostró buena predisposición en las conversaciones. Y lo mismo dijeron desde el lado de Lifschitz. Habrá que ver si esto avanza en un encuentro entre ambos o se queda en gestos telefónicos de buena vecindad.

El jefe del socialismo pidió también información sobre medidas que la provincia encara en materia de coronavirus, apostando al recorrido en materia de salud que tiene el socialismo. Hubo allí elogios a la infectóloga Andrea Uboldi, la ex ministra “que tiene mucho para aportar”, le dijo el rosarino a Perotti.

>>Leer más: Perotti pidió luz verde para el tratamiento de la ley de Necesidad Pública en la legislatura

Pero, al margen de los informes sobre el coronavirus, el cierre limítrofe con Chaco y variaciones por el estilo, la ley de necesidad volvió a estar en la conversación. Sin chances para que se trate el jueves, Lifschitz dijo que quiere una ley de consenso amplio, y que está dispuesto a convocar a la Cámara cuando esto se registre, “sea el día que fuere”.

El gobernador y su antecesor ya se habían mandado mensajes de Whatsapp hace unos días atrás, aunque ese cruce de chats no tuvo demasiada trascendencia pública. El fin de semana hubo otros mensajes y, el martes por la noche, al fin, se escucharon vía telefónica.

Al fin, el coronavirus, entre tanta mala noticias, les sirvió a los dos para intentar salir del laberinto. Y del laberinto, decía un escritor de los buenos, siempre se sale por arriba.