Política

"El destino de Cristina es el mismo que el de Menem"

La diputada del PRO, Laura Alonso, sostiene que sin re-reelección el kirchnerismo se agotará en la presidenta. Críticas al socialismo y al Frente Amplio Progresista.

Domingo 16 de Junio de 2013

La diputada nacional Laura Alonso es una de las espadas del PRO en la Cámara de Diputados. Filosa, la ex directora de Poder Ciudadano, asegura que lo único que puede salvar políticamente al kirchnerismo es la reelección de la presidenta de la Nación y, en ese marco, no descarta una convocatoria popular desde el gobierno para que el pueblo se pronuncie sobre una reforma constitucional.

En una entrevista con LaCapital, la licenciada en Ciencia Política también endurece el tono contra el socialismo, a quien acusa de haber sido "funcional" al kirchnerismo en la Cámara baja. Dice que el Frente Amplio Progresista es, apenas, una sucesión de minibloques y bloques que no logran sostener posiciones homogéneas.

—¿Cómo se explica la políticas de alianzas del PRO?

—Cada distrito trabaja su política de alianzas. Se construye de acuerdo a un diagnóstico respecto de la situación política, económica e institucional. Las legislativas serán elecciones claves para transitar el cambio hacia 2015. Si es que la oposición no logra un rendimiento electoral apabullante habrá un retroceso, por eso nosotros queremos disputar la presidencia de la Cámara de Diputados y así evitar cualquier intento de reforma constitucional.

—¿El kirchnerismo irá por la reforma constitucional?

—El kirchnerismo necesita una reforma constitucional porque de lo contrario se agota en la presidenta, como el menemismo se agotó en Menem. Lo que nos trajo hasta acá es un armado de estructuras provinciales que permiten erigir un presidente que una vez fuera del poder pierde autoridad. Fíjese lo que pasó con Menem y trasládelo a Cristina. Menem era muy poderoso hasta que se fue del poder. Es muy probable que ese sea el destino de Cristina. Desaparecer del poder tiene riesgos judiciales, por eso la necesidad no sólo es ideológica, quieren garantía de impunidad.

—¿Pero es posible que alcancen la reforma constitucional?

—Hoy no. El kirchnerismo no cuenta con espacios necesarios en las Cámaras para que se convoque a la reforma. Las encuestas dicen que casi el 80 por ciento está en contra de la reforma. Posiblemente no sea posible después de las elecciones. Pero todo esto en el marco constitucional, pero ahí viene la duda. El kirchnerismo juega son las reglas constitucionales. Si se atrevieron a plantear una reforma judicial reñida con los principios constitucionales, ¿por qué no atrevería a innovar con un mecanismo no previsto en la Constitución?

—¿Por ejemplo?

—La consulta popular para que el pueblo hable. Y después vemos. No lo descarten porque el kirchnerismo se muere el 10 de diciembre del 2015. Hoy la presidenta siente que es un pato rengo, que su poder está licuado. El discurso pidiendo que no la tratan de estúpida refleja la profunda debilidad del poder de la hacia adentro de su propia estructura de poder político. Intentará ejercer su látigo financiero.

—¿El socialismo fue demasiado trémulo en su relación con el kirchnerismo? Casualmente Larroque habló de "narcosocialismo" y, en otra sesión, le dijo a usted "atorranta".

—El socialismo fue funcional al kirchnerismo, sobre todo en leyes fundamentales. Cuando sufrió la acusación de Larroque entró en crisis esa relación, pero eso debió haber sucedido antes. En verdad, se intentó vender en la Cámara que existe un Frente Amplio Progresista, pero no es así. Existen minibloques de diputados o bloques, como el del PS. Ahí no hay coincidencias ideológicas, más de una vez la diputada Victoria Donda se expresó a favor de Hugo Chávez. No tienen intereses alineados en un mismo objetivo.

—¿No sucede lo mismo en el PRO? Ahí coquetean con Lavagna que no tiene nada que ver con determinados posicionamientos del liberalismo.

—Nosotros tenemos un bloque que crecerá. Pero en términos de acción nosotros y el peronismo disidente tenemos posiciones más claras. El radicalismo —aunque menos que el socialismo— se ha comido muchos sapos que le planteó el kirchnerismo. Lo de Lavagna no es una contradicción. Mauricio Macri ha insistido en la convocatoria a líderes de diferentes partidos y a quienes no participábamos de la política partidaria. Conversar con un ex ministro de Economía que fue funcionario de diversos gobiernos reafirma el compromiso con el diálogo amplio. Para nosotros fue una buena noticia escuchar decir a Binner que si había que construir una defensa de las libertades y de la Justicia no tendría problemas en sentarse con Macri.

—¿Cómo será el futuro del PRO sin Macri en el escenario después de 2015?

—Nosotros intentamos construir algo superador del radicalismo y del peronismo. Macri ha construido liderazgos alternativos desde que ingresó a la política activa y de todos los días, nos sobran ejemplos. Muchos pueden disputar asientos importantes en Capital Federal y en las provincias. En Macri hay generosidad para la construcción de otros liderazgos. El le ha dado oportunidad a toda una generación. No creo que Cristina haya construido un sucesor en el Cuervo Larroque.

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