Política

El cura Zitelli se negó a declarar ante la Justicia por su participación en la dictadura

El sacerdote se presentó a las 11 en los tribunales federales de Oroño al 800 y no quiso responder el cuestionario elaborado por el juez Marcelo Bailaque. Zitellí fue capellán de la Unidad Regional II durante el período de facto y se lo considera una pieza fundamental en la causa Feced.

Jueves 17 de Noviembre de 2011

El ex capellán de la Unidad Regional II, Eugenio Zitelli se abstuvo a declarar ante la Justicia federal por presunta participación en torturas e interrogatorios a presos políticos durante la última dictadura de 1976-1983 en el centro clandestino de detención de San Lorenzo y Dorrego.

El sacerdote se presentó a las en los tribunales de Oroño al 800 y al someterse al cuestionario del magistrado Marcelo Bailaque eligió el derecho de abstenerse a declarar, puesto que presentará un escrito por medio de un representante legal, según precisaron fuentes judiciales a Trascendental de La Ocho.

"Se le atriuyeron una serie de hechos como privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos agrabados, formar parte de una asociación ilícita más conocida como La Patota de Feced y un homicidio", comentó el fiscal federal Gonzalo Stara. Y agregó que el párroco "realizó una breve manifestación y eligió abstenerse a declarar sin contestar preguntas".

Según el fiscal que investiga la causa Feced, el asesinato que se le atribuye a Zitelli es el de Eduardo Bracccini, casildense secuestrado, torturado durante la última dictadura, cuya acta de defunción figura "muerte por enfermedad cuando la misma dictadura sostuvo que cayó en un enfrentamiento en Alvear, mécanica que utilizaba la dictadura para fraguar asesinatos", precisó Stara.

Hasta entonces el sacerdote se desempeñaba en la iglesia San Pedro de la ciudad de Casilda, y de 1964 a 1983 ofició como capellán en la sede de la Unidad Regional II de policía de Rosario.

Zitelli había sido visto en numerosas oportunidades en el Servicio de Informaciones, ubicado en la intersección de Dorrego y San Lorenzo del edificio de la jefatura, donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército.

El cura fue denunciado por ex detenidos de haber estado presente en sesiones de tortura y entrevistas que se efectuaban en el Servicio de Informaciones y sería el primero que está involucrado en una causa por crímenes de lesa humanidad cometidos en tiempos del terrorismo de Estado en jurisdicción del Comando del II Cuerpo.

A su vez, organismos de derechos humanos, concejales, diputados y representantes gremiales de Casilda, junto a víctimas de la última dictadura militar, habían solicitado en varias oportunidades que se investigue el accionar del actual cura párroco.

Zitelli es considerado como una pieza importante para descubrir el funcionamiento y sostén de los mecanismos ilegales de represión que se desarrollaron a partir de 1976 en la región.

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