Sábado 13 de Noviembre de 2021
El Concejo de Rosario renovará hoy 13 de sus 28 bancas en el marco de una elección que será clave para garantizar gobernabilidad a la gestión del intendente hasta 2023. Es más, de tener una buena performance electoral, el oficialismo podría convertirse en el bloque mayoritario y si las alianzas políticas se mantienen, Pablo Javkin tendrá un camino bastante allanado para que prospere la mayoría de las iniciativas que eleve.
La decisión de los rosarinos sin dudas modificará la composición de fuerzas dentro del Palacio Vasallo. En la elección de este domingo la boleta está mucho más limpia que en las primarias, ya que solo quedaron cinco listas oficializadas que el elector verá en este orden: Ciudad Futura; Frente Progresista Cívico y Social; Frente de Todos; Juntos por el Cambio y Mejor.
En esa boleta única cada espacio político presenta la foto del candidato que encabeza la lista y el elector debe marcar una tilde o cruz en el espacio que se ubica a un lado de esa fotografía.
Hace bastante tiempo que la elección a concejales no se presenta tan abierta y en un clima de apatía bastante generalizado de la población.
El bloque que más pone en juego es Juntos por el Cambio, que debe renovar seis de las nueve bancas que detenta en la actualidad y que lo convierten en el bloque mayoritario.
La mayor cantidad de bancas para las huestes del macrismo llegaron con el aluvión de votos que acompañó a esta fuerza política en la elección de 2015, cuando Anita Martínez estuvo a unos 13 mil votos de ganarle la Intendencia a Mónica Fein. Dos años después fue Roy López Molina quien traccionó votos para el PRO y se quedó con seis de las trece bancas en juego.
Este domingo, a priori, la situación dista de presentarse como en esas elecciones para Juntos para el Cambio: las encuestas hablan de que de las seis bancas en juego este espacio podría retener tres, en el mejor de los escenarios.
Distinta es la percepción en el oficialista Frente Progresista Cívico y Social, donde el intendente logró imponer en las primarias a su delfín, el periodista Ciro Seisas, y ahora buscará revalidar esa elección. Este espacio pone en juego tres bancas y los operadores políticos se ilusionan con que logrará hacer ingresar cuatro concejales. Mucho optimismo en un escenario de gran paridad.
Si eso se cumple, el oficialismo será el bloque con más ediles (9 en un cuerpo de 28) y de esos nueve, cinco serán del ala radical en la que milita Javkin. Es decir, la UCR empezará a dominar espacios que históricamente fueron del socialismo, una fuerza que atraviesa una profunda crisis de liderazgo que se acentuó tras la muerte del ex gobernador Miguel Lifschitz.
En el Frente de Todos también hay optimismo. El espacio debe renovar tres bancas y todo indica que lo hará. Así, con el periodista Lisandro Cavatorta traccionando votos, el peronismo rosarino se convertirá en la segunda fuerza dentro del Concejo Municipal, si es que Juntos por el Cambio no logra retener tres bancas.
Grandes incógnitas
Si bien del lado de los partidos tradicionales todo parece estar bastante plasmado, a la hora de analizar qué sucederá con el progresismo de izquierda que representa Ciudad Futura, en ese espacio se envalentonan. Es que solo ponen en juego una de las cuatro bancas que hoy detentan y la buena performance que el líder y cabeza de lista del movimiento, Juan Monteverde, tuvo en las primarias sin dudas los ilusiona a tal vez lograr meter dos concejales.
De ser así, Ciudad Futura tendrá cinco ediles, apenas uno menos que el peronismo y Juntos por el Cambio. Claro que todo es suposición en una elección en la que a priori todo se presenta bastante parejo.
La otra gran incógnita es Mejor, el espacio que lleva al periodista deportivo Miguel Tessandori como cabeza de lista y que en las primarias hizo una muy buena elección y quedó apenas dos mil votos abajo de Monteverde.
Habrá que ver dónde irán los votos de los electores que en las primarias eligieron a fuerzas que no lograron llegar a las generales y qué pasará con aquellos que en las Paso ni siquiera fueron a votar.
Todos estos condimentos son los que tornan a esta elección muy abierta y que podría deparar muchas sorpresas. Las cartas están sobre la mesa. Los rosarinos definirán hoy mucho más que los nuevos trece concejales que los representarán en los próximos cuatro años. Estas elecciones también definen conducciones de espacios y gobernabilidad. Todo, en el marco de un escenario escéptico que se plasmó en las primarias, cuando el candidato más votado apenas se llevó algo más del 13 por ciento del total de los sufragios. Muy exiguo. Todo un síntoma del desgaste o la apatía general que la clase política debe atender.