Política

"El ciclo kirchnerista se termina para siempre en el año 2011"

Mario Das Neves gobierna la provincia de Chubut —asegura—, con el 84 % de opinión favorable. Para ponerse a prueba, antes de Navidad, junto a todo su gabinete, instaló una mesa en la peatonal de Rawson y atendió personalmente a los vecinos durante 8 horas consecutivas.

Domingo 11 de Enero de 2009

Mario Das Neves gobierna la provincia de Chubut —asegura—, con el 84 % de opinión favorable. Para ponerse a prueba, antes de Navidad, junto a todo su gabinete, instaló una mesa en la peatonal de Rawson y atendió personalmente a los vecinos durante 8 horas consecutivas.

   Ya un mes antes del triunfo de Cristina Fernández en 2007 había pronosticado el fin del ciclo K para 2011, y decidido su propio lanzamiento. En 2008, cuando arreciaba la crisis agraria, avisó que aspira a una candidatura presidencial. Y en 2009 se lanzará por todo el país con una campaña "testimonial, temática y no marketinera".

  En una entrevista exclusiva con La Capital fundamenta su pronóstico de fin del ciclo actual "en el modo de hacer política" de la pareja presidencial. Filosóficamente peronista, quiere ampliar su base de sustentación sin prejuicios partidarios y llevar nuevas generaciones a las estructuras de poder. "Los cambios que se planteó Cristina en el relacionamiento con la sociedad no se cumplieron. Tuvimos más de lo mismo", definió sobre la presidenta.

  De Carlos Reutemann reconoció "el respeto transversal que le tiene la sociedad" y valoró su "honestidad y austeridad", pero también lo fustigó: "Para ser presidente se necesitan otros atributos", dijo de Lole.

  Das Neves, presentó en el Salón de la Ribera de la Boca, en octubre, el "Modelo Chubut". Se trató de un acto donde mostró los logros de su gestión.

  El acto comenzó con un coro de niños que entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino en mapuche y luego siguió la proyección de un breve spot publicitario que resaltaba las bondades de la gestión de Das Neves, con la mención a cifras de la desocupación y a la baja de la mortalidad infantil que hacían recordar a la campaña presidencial del puntano Alberto Rodríguez Saá.

  Entre la concurrencia estuvieron el ex diputado nacional santacruceño, Eduardo Chiquito Arnold , Rodolfo Frigeri (ex director del Banco Provincia de Buenos Aires de la era duhaldista), el diputado nacional Francisco De Narváez, el humorista Miguel Del Sel, el intendente de Quilmes, Francisco Barba Gutiérrez, la diputada nacional tehuelche Rosa Chiquichano y el correntino Eduardo Galantini, entre otros.

  —Usted predice un agotamiento del ciclo kirchnerista, ¿se lo adjudica a los modos y formas de hacer política más que a las políticas mismas?

  — Tuvimos una fuerte recuperación en sectores postergados, obras de infraestructura, acueductos, gasoductos, rutas, líneas de alta tensión, obras que no teníamos desde hace décadas. Pero eso fue acompañado por una forma de relacionamiento que se achicó de tal manera que nunca nos llamaron para aportar en algún tema en particular. La Argentina tiene 24 provincias con un peso no menor.

  — Sin embargo, para llegar a la Casa Rosada y también para mantenerse dentro, pareciera que alcanza con la provincia más poblada, Néstor Kirchner se recostó en la última etapa en el Gran Buenos Aires, el núcleo duro de poder del PJ, ¿Cómo lo ve?

  — Es ahí donde está el error, construyó mal. En mi provincia tenemos casi cerrado quienes van a ser los candidatos de la legislativa del 2009, en cambio en la provincia de Buenos Aires no saben quienes serán los candidatos. En Buenos Aires y también en otras provincias hay ciclos que están terminados.

  — El peronismo con que usted aspira suceder al kirchnerismo ¿es más de izquierda o de derecha que el actual?

  — Yo puse en marcha un proceso con esencia peronista, pero convoqué gente joven y también de otros partidos. Nuevas caras, otra actitud. En 25 años de democracia no hemos podido erradicar mucha hipocresía entre la clase dirigente y eso nos trajo un gran descreimiento hacia la política.

  — Sin embargo, las figuras que aparecen como posible anotados para el 2011, de origen justicialista, como Carlos Reutemann o Felipe Solá no son justamente caras nuevas de la política.

  — Precisamente, el descreimiento generalizado con la política creo que lo marca claramente la vigencia de Carlos Reutemann. Es un hombre al que le valoro su forma de ser austera, su honestidad, pero cuando la honestidad es la mayor virtud de un dirigente yo digo ¡qué mal estamos!. Algo que debería ser natural se lo considera como distintivo. Reutemann es un hombre tan escueto que hasta su frase en los medios de la última semana, "lo estoy pensando", fue austera. Desde mi punto de vista para ser presidente de la Nación, además de honesto, se necesitan otras cualidades.

  —¿Qué discusión pretende instalar del ciclo actual y lo que vendrá?

  —Creo que necesitamos discutir los temas, porque de lo contrario vamos a llegar a 2011 hablando todos lo mismo, de derecha a izquierda: la pobreza, desocupación, educación, políticas públicas y demás. Creo que mostrar gestión debería tener mucho que ver a la hora de discutir políticas futuras. Usted si habla de pobreza tiene que decir cómo la va a erradicar, porque hay algunos que hablan de erradicar la pobreza pero resulta que gobiernan desde hace mucho tiempo en lugares donde el 50 % de la población no tiene cloacas.

  — En 2008, usted se diferenció fuerte del gobierno nacional por el conflicto agrario. Pasaron 10 meses, ¿cómo ve ahora ese conflicto?

  — Para Semana Santa del año pasado, al inicio del conflicto, dije públicamente que ambas partes, el gobierno y las entidades agrarias, se estaban manejando horrible. Luego, la 125 con modificaciones nunca llegó a ser comprendida por el productor y la derrota en el Senado estuvo marcada directamente por una oposición al gobierno. Esa noche se condensó el rechazo a una forma de hacer política de este gobierno.

  —¿Cuál es su expectativa respecto de la resolución de las candidaturas del justicialismo para 2011?

  —Y, la primer barrera va a ser la legislativa del este año. El que no salga bien parado, ya no puede aspirar a una candidatura. Después veremos, hoy no se puede hablar de internas u otras formas de plantear los candidatos. El peronismo en eso tiene niveles de imprevisibilidad importante.

  — Respecto de 2009, se especula con que Néstor Kirchner jugaría una senaduría o una diputación en la provincia de Buenos Aires, ¿cómo lo ve?

  —Mi apreciación la voy a dar más allá de ser peronista, gobernador o aspirante a una candidatura presidencial: me da pena que los hombres que fueron presidentes luego bajan a dar pelea para otros cargos de menor importancia (desde el 83 hasta ahora lo hicieron Menem y Alfonsín). En un país con una democracia consolidada los ex presidentes deberían ser hombres de consulta pero no jugadores de la política. Y esto también lo digo por Eduardo Duhalde, quien debería quedarse quieto. Por lo demás, Néstor Kirchner se fue con 65% de imagen positiva real y no me gustaría que gane un lugar en el Congreso sacando quizá el 32 por ciento de los votos. Por lo demás, no comparto la práctica de cambiarse de distrito, saltando hacia uno u otro lado del Riachuelo.

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