Reforma previsional

El aporte santafesino en una jornada de protesta, represión, y sesión en el Congreso

Diputados sesionó en medio de una movilización adversa de más de cien mil personas. El inicio del debate fue intenso

Martes 19 de Diciembre de 2017

Tal vez como nunca antes en la historia nacional, Diputados sesionó en medio de una movilización adversa de más de 100 mil personas, que derivó en enfrentamientos y represión inaudita de parte de distintas fuerzas policiales y de seguridad. Cerca del Congreso, pero del lado de afuera, ayer hubo decenas de miles pacíficamente protestando en las calles de Buenos Aires; también hubo grupos pequeños, de dudosa procedencia, enardecidos, tirando piedras; hubo represión brutal, balas, gases, heridos —graves—, presos al boleo, bronca, dolor y decepción. Dentro del recinto, en simultáneo, hubo una sesión muy tensa, que caminó varias horas al borde del abismo. Pero que, al cabo de cinco horas, ya entrando la noche, se estabilizó.

Y encontró un poco de normalidad; aunque no cesaron las frases duras, como la de María Emilia Soria ( FpV-PJ, Rio Negro) que trató a los gobernadores que apoyaron la reforma como "las prostitutas de Macri".

El oficialismo, luego de encontrar el número fetiche (129, el quórum) que no había logrado conseguir en la semana anterior, abrió la sesión con la jura de un puñado de diputados que habían quedado rezagados durante la última renovación de la mitad de la Cámara; entre ellos, la santafesina Astrid Hummel, con sobrio vestido negro, juró por Dios, la Patria y los Santos Evangelios. Fue para sustituir a la renunciante Ana Laura Martínez, que con fecha 7 de diciembre dejó de pertenecer a la Cámara baja, y se pasó —incluso con anterioridad— al Concejo municipal de Rosario.

Cambiemos Santa Fe, de este modo, pudo contar con sus nueve jugadores durante la sesión.

Durante casi cinco horas, los graves incidentes de la calle, la increíble militarización de toda el área, llegaron al interior del recinto: la oposición se quejó por todos los medios, trató de suspender o hacer caer la sesión, pero no consiguió los votos necesarios. En ese plan, el vocero principal opositor, el rosarino Agustín Rossi, jugó su rol. "Tenemos siete diputados agredidos por un operativo criminal. Tiraron todos los cartuchos que tenían, 45 detenidos (el último jueves, ayer fueron más), nunca vivimos algo así en el Congreso", denunció el jefe de bloque del FpV-PJ. Entretanto, el ex ministro de Defensa del Cristina Kirchner, no le perdonó a la diputada Elisa Carrió, que eligió abandonar el recinto justo en el momento en que el rosarino comenzó a hablar. "Andate tranquila nomás. Te hubieras ido cuando fuiste funcionaria en Chaco", le disparó.

Y luego se dirigió al presidente del cuerpo, Emilio Monzó; "Nadie nos llamó para interesarse por nuestros compañeros lastimados, nadie. Y encima, después de la última sesión, por las discusiones que tuvimos dentro del recinto, fueron y nos hicieron una denuncia penal. Les pedimos que tengan un poco de dignidad, y retiren la denuncia".

Cuando la sesión dio vuelta de página, y logró ingresar al tratamiento del tema en cuestión, la reforma del modo de cálculo de la actualización del monto jubilatorio, allí tuvo su rol otro rosarino, el diputado de Cambiemos Luciano Laspina. Presidente de la comisión de Presupuesto, defendió la reforma previsional. "La formula actual, que diseño Amado Boudou, es difícil, compleja, intrincada, en especial porque toma la recaudación del Ansés. La Argentina va en un proceso a la baja de impuestos, eso crea incertidumbre para la actual fórmula de cálculo, constituye un panorama insustentable, explosivo", fundamentó.

"Por el contrario —abundó Laspina—, la mayoría de los países ajusta por inflación, será de manera trimestral, y asociado al salario; por lo demás, no estaremos votando un proyecto del Poder Ejecutivo, sino del bloque justicialista del Senado", amplió el diputado santafesino. Y luego disparó, "mienten cuando dicen que vamos a bajar la jubilación".

Finalmente, Laspina defendió que aquellas personas que aportaron durante los 30 años tengan una remuneración mayor que aquellas otras que por distintas razones no lo hayan hecho. "Nuestro objetivo es subir las jubilaciones sin fundir al Estado nacional", concluyó.

También el debutante santafesino Luis Contigiani (PS) dejó su marca ayer en el recinto. "No podemos avalar este proyecto, está hecho desde una fórmula Excel. El gobierno nunca pudo contestar cuánto van a perder los jubilados". Contigiani no sintió el peso del debut, se reveló un orador preciso, enfático, y no leyó su discurso. "A los jubilados le van a confiscar el 28 por ciento en 2018, la política se llena de impotencia", disparó.

Al cierre de esta edición, aun no se visualizaba el final de una jornada que se me metía en la madrugada profunda. Cambiemos, con paciencia, esperaba el momento de contar los votos que seguramente le permitirían alcanzar su objetivo.

Mientras tanto, la ciudad de Buenos Aires, paralizada por el paro nacional de la CGT, ya pleno y total sobre el fin del día, florecían anoche cacerolazos de vecinos en distintos puntos de la ciudad. También contra la reforma que, de todos modos, Cambiemos se encaminaba a imponer en el recinto.

"Tenemos siete diputados agredidos por un operativo criminal. Tiraron todos los cartuchos que tenían"

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