Política

Diputados santafesinos, lejos de la demanda de la sociedad

La mayoría de ellos no estuvo a la altura de las políticas públicas que aplica la provincia.

Sábado 16 de Junio de 2018

Un día después de que la Cámara de Diputados de la Nación diera media sanción al proyecto de ley de aborto legal el diario La Capital supo reflejar el momento en una tapa histórica para los usos y costumbres de una ciudad y un país ultrafutboleros: la foto y el título más importantes fueron a la aprobación legislativa de esa iniciativa, mientras que el inicio del Mundial apenas se coló en una pequeña porción de los titulares.

   El clima en la calle rosarina marcaba lo mismo: en los últimos días se multiplicó la cantidad de jóvenes, en su mayoría mujeres, con pañuelos verdes atados a la bicicleta, a la mochila, a los bolsos o en el cuello a modo de bufanda. Estas calles tomadas por la "ola verde" muestran en vivo y en directo, sin intermediaciones, lo que siente una porción muy grande de los habitantes de esta ciudad que entendieron que el debate no era "si o no" sino "legal o clandestino".

   Una ciudad que, por otra parte, fue puesta como ejemplo mil veces por sus avanzadísimas políticas públicas de salud en materia reproductiva y que muestra con lógico y merecido orgullo una tasa de mortalidad materna por abortos igual a 0.

   Estos ejemplos, que son muestras de un pulso social que demanda que el aborto deje de ser una práctica clandestina, choca de frente con el voto de los diputado santafesinos en el Congreso, opuestos en su mayoría a que la ley avance en su camino rumbo a la aprobación.

   Más llamativo aún: la mitad de aquellos santafesinos y santafesinas (tal vez en un futuro se diga santafesines) que votaron en contra del aborto legal, seguro y gratuito son mujeres. Siete de entre esos 10 son nacidos en Rosario o zona de influencia y 8 tienen menos de 50 años.

   Un voto mayoritariamente contrario que a priori debería ser todo "progresista" al no estar condicionado por su lugar de origen (no se criaron en remotos pueblos sin acceso a información o a educación) ni por su pertenencia a otra generación más conservadora en este sentido.

   La contradicción que quedó más expuesta fue por supuesto la de Luis Contigiani, cuya pertenencia partidaria decía a los gritos que su voto debía ir para el lado de la ampliación de derechos para las mujeres y no anclarse en creencias personales explicadas por una supuesta "libertad de conciencia".

Muchos interrogantes

A la hora del análisis más fino del voto surgen muchas preguntas que no tienen respuesta fácil: ¿Por qué rosarinos jóvenes nacidos y criados en una ciudad que gusta autoproclamarse como progresista votaron contra un proyecto de ampliación de derechos? ¿Por qué adultos que no llegan a los 50 años se refugiaron en valores personales o religiosos atados al discurso moral y no pudieron defender un derecho cívico que los países más avanzados del mundo consagraron hace décadas? ¿Por qué políticos que se autodefinen como liberales o progresistas no entendieron el momento histórico ni la responsabilidad que implicaba su voto?

   Otro capítulo podría escribirse respecto a la responsabilidad que les cabe a los partidos a la hora de elegir a sus candidatos. La sensación que queda flotando es que las cúpulas no tuvieron en cuenta el debate sobre el aborto ni la amplitud del movimiento de mujeres cuando decidieron quienes iban a ir en sus boletas. No hace 10 años cuando el tema no figuraba como ahora en la agenda pública, si no hace apenas dos.

   Nuevamente el caso de Contigiani estalla en la cara, al tratarse del representante que —por lejos— menos representó al partido y a los votantes que lo llevaron a su banca.

   Como pasó a nivel país, la grieta esta vez no fue partidaria. Ni siquiera generacional. La grieta que irrumpió y se mostró sin maquillaje fue la que dividió a los políticos en dos categorías antiguas pero muy vigentes de la ciencia política: la que separa a los progresistas y liberales (en el sentido anglosajón) de aquellos que explican sus decisiones desde valores más asociados al tradicionalismo o al conservadurismo.

   Quedan abiertos también muchos interrogantes sobre el nivel de representatividad de esta clase política y las consecuencias que tendrá a futuro la postura que adoptó cada uno en una votación que cambió el curso de la historia argentina como pocas, y que se mete en el podio de las grandes conquistas civiles como el divorcio o el matrimonio igualitario.

   Sin ir más lejos, Omar Perotti es uno de los tres senadores santafesinos que en pocas semanas decidirá si la media sanción del aborto legal es ley. ¿Podría permitirse votar en contra de una demanda social mayoritaria si aspira a ser gobernador de la provincia?

   Muchos políticos entendieron que debían "deconstruirse" para seguir siendo competitivos en este nuevo tablero social armado por el movimiento de mujeres. No fue así con la mayoría de los diputados de Santa Fe, que decidieron faltar con aviso a una cita grande de la Argentina del siglo XXI.

Lospennato: "El PRO es la fuerza menos prejuiciosa de la Cámara baja"

La diputada nacional Silvia Lospennato, una de las legisladoras de Cambiemos que más trabajó a favor de la despenalización del aborto, definió ayer al PRO como "la fuerza menos prejuiciosa" de la Cámara baja y aseguró que es un espacio que tiene "una visión de temas contemporáneos con una agenda muy de futuro".

   Lospennato admitió las diferencias que el debate de anteayer en Diputados generó en el seno del bloque oficialista, y reconoció que su postura representaba "una posición minoritaria" en esa bancada.

   Sin embargo, en una entrevista con una FM porteña en la que se definió como "peronista", la diputada macrista puso de relieve que el PRO "es un espacio que confluye gente muy diversa" y consideró que "hay una mirada muy prejuiciosa" sobre ese espacio político.

   "El PRO tiene una visión de temas contemporánea con una agenda muy de futuro y logra ser menos prejuiciosa que todas las otras fuerzas porque acepta a todos", afirmó Lospennato en relación a las diferencias que generó hacia adentro de los bloques el debate en torno a la legalización del aborto.

   En este sentido, la diputada oficialista reiteró que su posición "era minoritaria en el bloque del PRO" y estimó que la votación en el recinto resultó en esa bancada "15 votos a favor, de un total de 53" legisladores.

   En este contexto, dijo que, hasta último momento, antes de la histórica sesión iniciada el miércoles, había intentado "convencer uno a uno a los diputados del bloque" para que brinden su apoyo al proyecto. "El día anterior comencé la mañana con algunos que eran muy negativos: creo que hice mal la agenda porque arranque con los más fuertes", indicó.

   Señaló que "no hay que dar ningún voto por perdido" y, a través de un ejemplo, graficó: "Tengo una compañera del bloque que al principio votaba en contra y después de escucharme en comisión me dijo que no podía votar en contra".

   Lospennato, destacó asimismo la importancia del debate, al afirmar que "logramos sacar de lo culposo al aborto y lo sacamos del dolor y lo transformamos en una cuestión reivindicativa".

"La sociedad se ha expresado en las calles", dijo Sacnun

La senadora nacional María de los Angeles Sacnun (FpV) dijo ayer que en el Senado "hay buena predisposición" para darle tratamiento "sin dilaciones" al proyecto de ley sobre la legalización del aborto que recibió media sanción en Diputados .

   La legisladora santafesina confirmó que el presidente del bloque que integra junto a Cristina Kirchner, Marcelo Fuentes, solicitó una reunión a los jefes del resto de los bloques del Senado "para acordar el tratamiento y que no se genere ningún tipo de dilación y que ni bien ingrese se dará giro a algunas comisiones".

   "La sociedad argentina se ha expresado en las calles y hay una demanda muy fuerte del colectivo de mujeres frente a este tema. El Senado tiene que estar a la altura de la historia como lo ha estado la Cámara de Diputados, donde se han escuchado todas las voces", sostuvo la senadora en declaraciones radiales.

   Para Sacnun, el debate en el Senado puede darse en un tiempo más breve que el que implicó en la Cámara baja ya que los senadores, dijo, "deben tomar todo ese andamiaje (en referencia a las exposiciones de decenas de expositores en las audiencias de Diputados) y estamos actuando como Cámara revisora".

   La senadora pidió escuchar la "demanda social" y rechazó que sus compañeros de banca se comporten como "meros delegados de los gobernadores".

Michetti

Por su parte, la vicepresidenta Gabriela Michetti reforzó ayer en Jujuy su oposición al proyecto de despenalización al aborto al ser recibida por un grupo de mujeres que rechazan la iniciativa. "La vamos a seguir peleando", les dijo la presidenta del Senado a las mujeres que le cantaban "Gabi, querida, !sí a la vida!".

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