Política

Diputados le dio media sanción al proyecto para adelantar las elecciones

La Cámara baja aprobó esta noche y giró al Senado el proyecto de adelantamiento de las elecciones nacionales, impulsado por el gobierno. Tras un debate que excedió las nueve horas, la iniciativa fue aprobada por 136 votos afirmativos, 109  negativos y 8 abstenciones (el bloque del espacio SI).

Miércoles 18 de Marzo de 2009

Buenos Aires.-  La Cámara baja aprobó esta noche y giró al Senado el proyecto de adelantamiento de las elecciones nacionales, impulsado por el gobierno.

La iniciativa fue aprobada por 136 votos afirmativos, 109  negativos y 8 abstenciones (el bloque del espacio SI).

El proyecto fue debatido durante nueve horas y media y, tras un acuerdo de los jefes de los bloques, se procedió al cierre de la lista de oradores y a la inserción de los discursos, a partir de las 19.

Al final hablaron los jefes de los bloques, como Adrián Pérez (CC), Federico Pinedo (PRO), Oscar Aguad (UCR) y cerró Agustín Rossi (FPV), quienes ratificaron en líneas generales las oposiciones adelantadas durante la jornada.

Mañana, el proyecto será tratado a nivel de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, donde el oficialismo espera llevarlo al recinto entre miércoles y jueves de la semana próxima y en el que confía contar con más de los 37 senadores necesarios para sancionar la norma.

El debate por momentos se centró en la postura anunciada por el dirigente oficialista Emilio Pérsico, sobre la posibilidad de que el kirchnerismo deje el gobierno en caso de perder las elecciones de junio, y que en líneas generales fue ratificado por el diputado filo K mendocino Héctor Pampa Alvaro, quien reconoció que para el gobierno los comicios son para “plebiscitar la gestión”.

El peronista bonaerense Jorge Landau fue el miembro informante por el oficialismo que recordó que en 2004 se propició la unificación de las fechas electorales y afirmó que con su propuesta el Ejecutivo busca “restaurar el principio rector indispensable de la convergencia de las elecciones”.

Negó que el proyecto altere el marco normativo de los comicios y remarcó que “las reglas de la competencia electoral no se modifican, es falaz e inexacto que se diga otra cosas”, al rechazar cuestionamientos en ese sentido.

La sesión especial convocada por el bloque del Frente para la Victoria se inició a las 11.30 con 129 diputados en el recinto, el quórum justo y necesario para habilitar el tratamiento de la propuesta gubernamental.

Para conseguir el quórum el oficialismo contó con sus propios diputados y sumó a los integrantes del Frente Cívico por Santiago, los radicales K de la bancada de la Concertación, tres del Movimiento Popular Neuquino y legisladores de expresiones unipersonales.

El kirchnerismo precisaba 129 votos para aprobar la iniciativa, de acuerdo con el artículo 77 de la Constitución Nacional que requiere “la mayoría absoluta” de los miembros de ambas Cámaras para la modificación del Código Electoral.

En el debate, las quejas y las acusaciones de la oposición giraron en torno a que el efecto de la medida implica un manoseo de las instituciones y que las razones de la jugada K fueron la defensa de intereses políticos del gobierno y evitar una amplia derrota electoral del kirchnerismo en octubre.

Mientras, desde el oficialismo se argumentó que con las elecciones en junio se saldrá antes del clima de beligerancia que implica una campaña electoral, además que se buscó unificar las fechas con los comicios provinciales y evitar así un mayor gasto presupuestario y un desgate de la ciudadanía, así como que en ningún momento se salió de la legalidad imperante.

El macrista Julián Obiglio apuntó a la credibilidad de la presidenta Cristina Fernández y puso en duda la veracidad del argumento oficial de buscar privilegiar la atención en los efectos de la crisis internacional. El radical Pedro Azcoiti consideró un “gravísimo error” la decisión presidencial y afirmó que “convocar elecciones anticipadas” es “un mecanismo de las democracias parlamentarias”.

Patricia Bullrich (CC) insistió en que “no parece demasiado serio que la señora presidenta plantee esto como una medida frente a la crisis internacional” y calificó el proyecto de “irracional y arbitrario”.

Por su parte el peronista disidente Felipe Solá aclaró que “los gobiernos provinciales han puesto una fecha (para sus comicios) sin adelantar nada” reclamó “discutir la boleta única” como parte de una reforma política, al tiempo que dijo que es “ falso que el clima preelectoral altere la calma y el diálogo”.

La radical K Silvia Vázquez apoyó el proyecto y desafió al justicialista disidente Francisco De Narváez, ausente en ese momento del recinto, a que explique las razones de su cambio de opinión sobre la sobre la decisión gubernamental.

El peronista tucumano Gerónimo Vargas Aignasse le apuntó a Solá al recordar que el ex gobernador bonaerense buscó la forma de conseguir su reelección y que fue Kirchner quien lo frenó y le pidió “no forzar la Constitución”.

Para Claudio Lozano (Proyecto Sur) la propuesta del gobierno es “un verdadero mamarracho institucional” y alertó que “este tipo de debate aleja a la sociedad del sistema político”.

Mientras, el ex kirchnerista Miguel Bonasso dijo que “si no violaron la ley, no hay nada de malo en lo que hizo Cristina Fernández, ni en lo que hizo Mauricio Macri ni en lo hecho por Binner”. (DyN)

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