Política

Dilemas y diferencias agitan las aguas del Frente Renovador en la provincia

Encumbrar a Sergio Massa es el objetivo que los contiene, pero por abajo hay movimientos sutiles (y otros no tanto) que van marcando diferencias a la hora del armado territorial

Domingo 25 de Mayo de 2014

Son varios los dilemas que enfrenta el massismo santafesino, parcelados en cuatro grupos distintos pero con un mismo eje conductor: promover la candidatura presidencial del ex intendente de Tigre y jefe del Frente Renovador. Encumbrar a Sergio Massa es el objetivo que los contiene, pero por abajo hay movimientos sutiles (y otros no tanto) que van marcando diferencias a la hora del armado territorial.
  La principal diferencia se da en el posicionamiento frente al PJ santafesino. Y las divergencias afloran entre dos grupos: el denominado Balcarce 50 y el que integran seis senadores provinciales. El primero sostiene que es inútil intentar alcanzar la unidad del peronismo, mientras que en el segundo prefieren seguir ensayando la amalgama como única posibilidad de derrotar al socialismo en 2015.
  En la Balcarce 50, integrada, entre otros, por Roberto Di Santo, Raúl Poncio, Carlos Carranza y Rodolfo Vacchiano, ven inviable un proceso de unidad con un peronismo santafesino hegemonizado por el kirchnerismo. El grupo de los senadores del bloque Juan Domingo Perón (Armando Traferri, Danilo Capitani, Rubén Pirola, Joaquín Gramajo, Hugo Pucheta y Eduardo Rosconi) mantiene reuniones con el diputado Luis Rubeo (dirigente que reporta a Agustín Rossi) para seguir explorando la unidad.

   En el último encuentro, los senadores departamentales le reprocharon al presidente de Diputados la frase que tiró el Chivo en una entrevista con este diario: que el partido debe encolumnarse con la presidenta y con el Frente para la Victoria. Rubeo les aclaró que esa expresión no significaba finiquitar cualquier intento de acuerdo con las otras ramas del PJ.

   Por otro lado, a los senadores y diputados del PJ les sonó la alarma por lo que ocurrió en las elecciones pasadas, donde el Frente Progresista se impuso en muchos departamentos que están aún bajo dominio del peronismo. Temen perder ese poder y por eso promueven la unidad, aunque haya que pegar los pedazos con cinta scotch. Piensan que la disgregación es el peor escenario, ya no solo para volver a caer derrotados en la categoría gobernador, sino también para perder la mayoría parlamentaria.

   “Por algo nos llamamos la Balcarce 50: priorizamos instalar la figura de Massa en Santa Fe y después vendrá el tiempo de pensar en el plano provincial, pero en este escenario es muy difícil alcanzar la unidad”, voceo a LaCapital un integrante de este grupo.

   Más allá de esta diferencia de fondo, estos dos sectores confluyen firmemente en dos liderazgos indiscutidos: el de Massa y el que encarna el senador Carlos Reutemann. Sobre esas dos figuras orbitan sus movimientos y esperan que el Lole restablezca su salud y pueda mostrarse en Rosario junto al líder del Frente Renovador. “Esa foto es la que acomodará los tantos en el massismo santafesino y enviaría mensajes claros a los que se suben a candidaturas prematuras”, lanzó un dirigente cercano a los senadores. Esa frase de rutina, sin embargo, tiene una carga venenosa y con un destinatario preciso: Oscar Cachi Martínez, otro de los referentes del massismo en la provincia y el encargado de comandar un grupo que fomenta la candidatura del tigrense. Aún resuenan los ecos del malestar que produjo el acto en Santa Fe donde Fernando Pato Galmarini (suegro de Massa) aupó al líder de 100% Santafesino para la Gobernación. Las autoridades nacionales del Frente Renovador tuvieron que salir con un comunicado días después para poner en caja a los ansiosos.

   Cachi Martínez tiene juego propio, pero nada de lo que hace tiene ajenidad con el ideario de Massa. Hasta los que le tienen inquina le reconocen la audacia para ir al frente. Pero esa astucia le molesta a Reutemann y a su entorno. Así lo explicitaron cuando vino Massa a la Expochacra y el Cachi se coló en la foto, detrás del Lole y Roberto Lavagna.

   Quien también merodea el campamento massista es el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi. El dirigente de J.B. Molina tiene como ladero a Angel Baltuzzi, ex funcionario de los gobierno de Reutemann.

   Buzzi, quien anunció su incursión en la política, ya mantuvo varias reuniones con Massa y alguna que otra charla informal con Reutemann. El dirigente rural tiene mandato en la FAA hasta septiembre. Su idea, y el del grupo Federación que comanda, es que una vez que culmine en el cargo se lance de lleno a la arena por el Frente Renovador en Santa Fe con una candidatura a senador nacional o liderando una lista de candidatos a diputado.

   Por ahora, estos cuatros grupos tienen una convivencia pacífica bajo el paraguas de Massa. Habrá que ver si esa tranquilidad se agita cuando el calendario electoral marque el pulso y la adrenalina en la política santafesina.

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