Desafío: personalismo u organización institucional
Todo hace presumir que, si se mantiene o incluso incrementan, la cantidad de votos que se obtuvieron en las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) del pasado 11 de Agosto, el próximo 27 de octubre se definirá en primera vuelta el triunfo electoral del Justicialismo, con la fórmula presidencial Fernández-Fernández.

Domingo 13 de Octubre de 2019

Todo hace presumir que, si se mantiene o incluso incrementan, la cantidad de votos que se obtuvieron en las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) del pasado 11 de Agosto, el próximo 27 de octubre se definirá en primera vuelta el triunfo electoral del Justicialismo, con la fórmula presidencial Fernández-Fernández. Una vez más, la unidad de todas las expresiones internas, más un importante sector del electorado no peronista que confiará en el Justicialismo, hará que esta fuerza política conduzca los destinos del país durante los próximos 4 años.

¿Cuáles son los factores que permitieron que este fenómeno ocurra, cuando hace tan sólo 2 años, después de la derrota del 2015, se produjo una diáspora en el peronismo, donde se preveía como imposible un retorno triunfante (no hay 2019, se decía). La primera razón es la profunda defraudación de los esperanzados votantes de Cambiemos, que más que en lo económico, se sintieron violentados moralmente. Esta experiencia le dejará una enseñanza a la política argentina. Las mentiras, las falsas promesas a los votantes, ya no resultarán un recurso de campaña que quede impune.

La otra razón es, sin dudas, la experiencia de construcción colectiva de un amplio espacio que se logró a partir de privilegiar las coincidencias, conformando en primer lugar una amplia unidad del Justicialismo, expandida luego a sus aliados, bajo el histórico formato de un Frente Electoral, unidad que era requerida por la mayoría de los electores, aún los no peronistas. La dirigencia del Justicialismo de la provincia de Santa Fe, ya en el 2017 dio las primeras señales en ese sentido, haciendo un aprovechamiento virtuoso de las Paso, pero privilegiando a la unidad como un valor electoral.

En las elecciones provinciales de este año, se avanzó aún más. Los acuerdos entre distintas expresiones internas permitieron alcanzar la unidad, luego de confrontar en las Paso entre dos excelentes precandidatos a gobernador, bajo la consigna de que "quien gana conduce y quien pierde acompaña".

Sin dudas, el resultado electoral dejó a la vista que la construcción colectiva de un espacio político que contuviera a todas las expresiones internas, resultó una experiencia exitosa que permitirá al Justicialismo gobernar la provincia de Santa Fe durante el período 2019/2023. También dejó otra enseñanza: respetar la voluntad implícita del votante santafesino, exige a la dirigencia seguir consolidando la unidad, adaptada a esta nueva etapa de un justicialismo institucional, no gregario, donde los liderazgos personalistas se diluyen y son suplantados por la organización, que es lo que, en definitiva, perdurará en el tiempo. El desafío por venir es inmenso.

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, y casi seguro próximo presidente, anuncia un nuevo rol para las provincias, las que coparticiparán en la conducción estratégica del destino de la Nación. Nos habla de hacer realidad el federalismo, una deuda pendiente desde hace más de 150 años para con el interior del país. Nos refiere su proyecto de Capitales Alternativas, y seguramente en la provincia de Santa Fe, se ubicará alguna de ellas.

Es factible, además, que algún importante dirigente santafesino se integre al gabinete nacional, y eso también contribuirá a una beneficiosa presencia sustantiva de la provincia en el gobierno de la Nación. Para todo ello habrá que prepararse con gran lucidez y compromiso, a través de un funcionamiento colectivo, respetuoso de las divergencias, organizado, con unidad de concepción entre quienes tengan la responsabilidad política de afrontar los desafíos que la crítica situación actual impone, para devolverle al pueblo santafesino la dignidad de poder vivir en paz, con trabajo y en una sociedad más justa.