Viernes 09 de Abril de 2010
La presidenta Cristina Fernández aseguró ayer que "en absoluto" cambiará la relación de nuestro país con Chile por ser su gobierno de "otro signo" político, mientras que su colega trasandino, Sebastián Piñera, habló de flexibilizar los controles aduaneros entre ambas naciones.
La presidenta confirmó, además, que Piñera estará presente en los festejos del Bicentenario del 25 de mayo, y que ella hará lo propio el 18 de septiembre, cuando se celebre el bicentenario al vecino país, al hablar frente a la prensa luego del encuentro que ambos mandatarios mantuvieron en la Casa Rosada.
En coincidencia con la visita de Piñera a la Argentina, en su primera gira internacional desde que asumió en la Casa de la Moneda el mes pasado, el gobierno argentino otorgó ayer el plácet al nuevo embajador trasandino, Miguel Otero, se informó oficialmente.
Fernández de Kirchner, quien recibió de su visitante un cuadro del prócer chileno Bernardo O’Higgins, dijo sentirse "muy contenta" de que "en la primera visita al exterior (Piñera) haya elegido como destino la República Argentina", lo que interpretó como "una reafirmación del proceso de hermandad e integración" entre los dos países.
Ratificación. "Hemos mantenido una excelente reunión, en la cual pasamos revista, primero a la situación que debió atravesar Chile" por el terremoto, informó la jefa del Estado, quien dijo haber ratificado "una vez más nuestro aporte y todo lo que sea necesario" para la reconstrucción de las zonas afectadas.
Además, dijo haber "repasado temas bilaterales, en cuanto a obras físicas, pasos de fronteras, y la reunión de Washington por la actividad nuclear" del próximo lunes.
Por otra parte, advirtió: "Ante alguna aprensión por el hecho de que un gobierno de un signo político no similar al de la Argentina podría afectar las relaciones, quiero garantizar a todos, a los argentinos, a los chilenos, que en absoluto puede suceder una cosa así".
Se había especulado con un enfriamiento de la relación entre Argentina y Chile, luego de que Piñera, de la centroderecha, sucediera a Michelle Bachelet, de la centroizquierda chilena, con quien había mayor afinidad ideológica por parte del gobierno nacional.
"La primera voluntad de todo político es la de respetar la democracia por encima de todo y la de respetar la expresión de los pueblos que eligen a sus gobiernos", aseveró la mandataria, quien a su vez destacó "el grado de patriotismo y amor a su país que tiene el pueblo chileno".
Temblor. A su turno, Piñera dijo querer "agradecer y disculparme" ante el gobierno."Agradecer la ayuda generosa, fraterna y oportuna de la Argentina a nuestro país en tiempo de catástrofe, y disculparme porque recibimos a la presidenta argentina, a la amiga Cristina, con tres temblores", bromeó.
Igualmente, señaló que "la presidenta, con temple y coraje —yo la observaba—, se quedó más tranquila que muchos de sus colegas varones" el pasado 11 de marzo, cuando visitó Chile, tras el terremoto.
Piñera destacó que "compartimos una de las fronteras más extensas del mundo, y a pesar de ello hemos sabido convivir en paz durante 200 años de vida independiente, y compartimos una cultura desde los tiempos en que San Martín cruzó la frontera junto a Bernardo O’Higgins".
El mandatario trasandino habló de "una integración en lo cultural pero también en lo científico, en lo tecnológico" y abogó para que ambas naciones "podamos dar un gran salto hacia adelante y consigamos dejar atrás la pobreza".
Piñera se mostró a favor de flexibilizar los pasos fronterizos comunes: "Me parece tan absurdo que gastemos miles de millones de dólares en puentes y túneles que nos acercan, para encontrarnos con una aduana que nos aleja. El tiempo que ahorramos usando los puentes y los túneles, lo perdemos haciendo fila en las aduanas".