Política

Cristina volvió a defender la política distributiva que encara el gobierno

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió ayer la redistribución de la riqueza, y dijo que los gobiernos que luchan por ese esquema no deben ser vistos como "enemigos" sino como "aliados"...

Miércoles 16 de Abril de 2008

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió ayer la redistribución de la riqueza, y dijo que los gobiernos que luchan por ese esquema no deben ser vistos como "enemigos" sino como "aliados", en una elíptica referencia al conflicto con el campo por la suba a las retenciones de exportaciones de granos.

  "La redistribución del ingreso es la lucha para que los que más tienen entiendan de una buena vez por todas que es necesario que quienes más han sido favorecidos, quienes más ganan, quienes más tienen, tiendan la mano solidaria hacia el pueblo, que reclama trabajo, salud, viviendas y educación", exclamó con la voz casi quebrada.

  La mandataria habló durante el acto de inauguración de un hospital en la localidad tucumana de Aguilares, que demandó una inversión de 10 millones de pesos, de los cuales 8 millones fueron aportados por la provincia y el resto por la Nación.

  La jefa del Estado señaló que "algunos creen que la redistribución del ingreso es solamente una batalla económica de intereses" pero "es además una profunda batalla cultural que tenemos que dar los argentinos".

  Al respecto, sostuvo que en las grandes sociedades desarrolladas hay una comprensión cultural "de cómo deben mejorar la calidad de vida del pueblo, porque de esta manera mejoran la calidad de riqueza de la Nación, que es la riqueza de todos".

  "Es necesario que demos esa gran batalla cultural, de hacerles comprender a los que más tienen que no deben ver a los gobiernos que luchan por la distribución del ingreso, la justicia y la dignidad como enemigos. Al contrario, son los mejores aliados porque dan sustentabilidad social y cultural a un país", destacó.

  La presidenta afirmó que la riqueza "tiene que llegar a todos los rincones de la patria" para "hacer un territorio más equitativo y justo" y, una vez más, se comprometió a "honrar el voto y la confianza de todos los argentinos, de los que me votaron y también los que no lo hicieron".

  Luego consideró que su gestión se encuentra "en un punto de inflexión de la historia argentina", dos años del Bicentenario y ante "la más inmensa oportunidad" en los últimos 200 años.

  La mandataria remarcó que el hospital de Aguilares es el primero en 50 años que se construye en el interior de Tucumán, y resaltó la transformación que se produjo en el área de salud en la provincia que en el 2002 era vista "como la capital de la vergüenza y la indignidad" por la cantidad de chicos desnutridos que se morían y que "tantas veces habían sido mostrados casi obscenamente por las cámaras de TV.

  Cristina subrayó la tarea de la Gobernación, que logró bajar la tasa de mortalidad infantil y que las embarazadas se sometan a controles para evitar la muerte de miles de niños. "Siento que estamos cambiando la Argentina como nunca lo habíamos hecho", sostuvo. l

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