Cuadernos de las coimas

Cristina solicitó la nulidad de la causa, recusó a Bonadio y pidió que citen a Macri

La senadora nacional llegó a los Tribunales Federales acompañada por Grabois y Valdés, dirigentes cercanos al Papa Francisco.

Martes 14 de Agosto de 2018

La ex presidenta Cristina Kirchner presentó ayer en los Tribunales de Comodoro Py una defensa en varios frentes en la causa por los cuadernos de las coimas: solicitó la nulidad de la investigación, pidió apartar al juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli del expediente y reclamó que el presidente Mauricio Macri sea citado como testigo. Al caer la tarde, la Policía Federal realizó allanamientos en departamentos del edificio en el que vive la senadora nacional de Unidad Ciudadana (UC), en el barrio porteño de Recoleta, y su abogado denunció una maniobra de amedrentamiento.

Cristina presentó tres escritos en la audiencia a la que fue convocada para prestar declaración indagatoria y en la que no estuvo presente el juez Bonadio, como sí ocurrió en anteriores oportunidades. Incluso, al llegar temprano, Cristina aguardó unos 40 minutos para la audiencia.

El referente de movimientos sociales y asesor de Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz Juan Grabois y el ex embajador ante el Vaticano Eduardo Valdés acompañaron a la senadora nacional durante el trámite. Se trata de dos dirigentes de extrema confianza del Papa Francisco, aunque no quedó claro si la jugada contó con el visto bueno del Sano Padre. Sí fue evidente la intención de Cristina de exhibir el apoyo de actores importantes de la sociedad.

Según la ex presidenta, tanto Macri como Daniel Angelici (presidente de Boca y hombre influyente en el mundo judicial) deberán ser citados para que indiquen si tuvieron "algún tipo de participación en las supuestas tratativas que precedieron a la incorporación de Angelo Calcaterra (primo del mandatario)" al programa de protección de testigos e imputados colaboradores.

En el más político de sus escritos, Cristina negó "de manera terminante" los cargos de los que se la acusa y dijo que desde que asumió la presidencia Macri, en diciembre de 2015, ella sufre una "persecución judicial".

CFK escrito

También afirmó que es "absurdo" pretender culpar al ex presidente Néstor Kirchner del supuesto "sistema de cartelización de la obra pública" y aún "más insólito" que "pueda hacerse aparecer a los empresarios como las víctimas".
Sobre la medida tendiente a determinar si el gobierno tuvo algo que ver con la presentación espontánea de Calcaterra en la causa, la ex presidenta también pidió que se obtuvieran las imágenes y los registros de todas las personas que entraron desde el 8 de enero pasado en la Quinta de Olivos, la Casa Rosada, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y el Ministerio de Justicia de la Nación.
En cuanto al juez y al fiscal, dijo que fueron "elegidos a dedo en un inequívoco caso de forum shopping". Según indicó, Bonadio (a quien llamó "juez enemigo") armó un "expediente mellizo" para acusarla de asociación ilícita, un delito por el que ya la investigan en otras tres causas.
Para la defensa de la ex presidenta, este expediente debería pasar al juzgado de Julián Ercolini, quien instruye una de esas causas y fue a quien Bonadio le remitió un caso anterior.
Asimismo, apuntó hacia el ex chofer Oscar Centeno, por cuyos cuadernos se inició la investigación, por su "llamativa" descripción y su pasado como militar.
Cristina estaba citada para las 10, pero llegó 20 minutos antes. Entró por una puerta lateral del edificio de Comodoro Py 2002 y subió al cuarto piso, al juzgado de Bonadio. Poco después bajó de su oficina Stornelli para participar de la audiencia. Fue breve. "No habló, no dijo ni buen día", señaló el fiscal.
Una hora y cuarto después, la ex presidenta dejó el edificio acompañada por su abogado defensor, Carlos Beraldi. Tras saludar a algunos de sus seguidores se retiró en el mismo automóvil que la había trasladado desde su domicilio.

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