Cristina se despidió ante una multitud con advertencias a Macri y críticas a la Justicia
La ex presidenta dijo que le “hubiera gustado entregar el mando ante la Asamblea Legislativa. No puedo hablar mucho porque a las 12 me convierto en calabaza", agregó con un toque de ironía.

Jueves 10 de Diciembre de 2015

En el último día de su gestión, la presidenta Cristina Kirchner se despidió ayer ante una multitudinaria Plaza de Mayo repleta de militantes, ante quienes agradeció su respaldo durante los 12 años y medio de las administraciones kirchneristas, al tiempo que apuntó contra Mauricio Macri y el Poder Judicial.
  “Me hubiera gustado poder entregar el gobierno en el Congreso, poder haber entregado los atributos de mando ante la Asamblea Legislativa, máximo órgano popular y federal de nuestro país”, lamentó la mandataria, en alusión al polémico y frustrado traspaso de mando, al que finalmente hoy no asistirá.
  La mandataria dedicó varios pasajes de su discurso en las puertas de la Casa Rosada a criticar al Poder Judicial y, en especial, al fallo de la jueza María Servini de Cubría, que dictaminó que el mandato de Cristina caducaba a la cero hora de hoy.
  “He visto muchas medidas cautelares, contra la ley de medios, contra decretos del Poder Ejecutivo, pero en mi vida pensé que iba a ver un presidente cautelar durante doce horas en nuestro país”, ironizó. “Capaz que en la próxima tendremos que votar a un presidente provisional”, sostuvo en alusión al fallo que habilitó a Federico Pinedo como presidente hasta la jura de Macri prevista para el mediodía.
  Con el cielo ya oscurecido, la mandataria advirtió que no podía prolongar mucho más su mensaje y hasta bromeó con ese dictamen judicial: “No puedo hablar mucho porque a las 12 me convierto en calabaza”, dijo en referencia al cuento infantil de Cenicienta.
  Si bien dijo eso con tono risueño, lo cierto es que en otros pasajes de su discurso apuntó duro contra esa medida y criticó a la “corporación judicial”, mientras que los militantes respondían con el grito de “Golpe de Estado, golpe de Estado”, tal como llegaron a caracterizar integrantes del oficialismo a ese fallo.
  La presidenta saliente protagonizó así un hecho sin precedentes históricos dado que, en el último día de su mandato brindó un discurso de despedida ante una plaza en la que había, según cálculos oficiales, más de medio millón de personas.
  La multitud de jóvenes de las distintas organizaciones políticas del kirchnerismo, que constituyeron el grueso de los que desembarcaron en la tradicional plaza porteña, hicieron sonar sus cánticos, entre ellos un “Macri sos cagón”.
  La presidenta remarcó que, pese al fin de su gestión, “la tarea sigue” y remarcó que “el lugar natural del militante no debe ser siempre el gobierno, sino junto al pueblo”.
  La jefa de Estado además aludió, sin nombrarlo, a Macri: “Es distinto ser miembro de un gobierno popular que de un gobierno con impunidad mediática, son dos cosas deferentes”, indicó.
  Al respecto, resaltó el hecho de poder despedirse de cara al pueblo a pesar de que durante los “intensos 12 años y medio” en los que gobernó el kirchnerismo tuvo en contra a “todos los medios de comunicación hegemónicos, las principales corporaciones económicas y financieras nacionales e internacionales en contra” y sufrió “persecuciones y hostigamientos permanentes” de lo que denominó “el partido judicial”.
  “Si después de todo eso, de tantos palos en la rueda, de tantos golpes e intentos de golpes destituyentes, de difamaciones y calumnias, podemos estar aquí dando cuentas al pueblo, imagino que si con tantas cosas en contra hemos hecho cosas por los argentinos, cuántas cosas podrán hacer los que tienen todas estos factores a su favor”, remarcó.
  “Tengamos mucha fe y esperanza en que nos agobien, tengamos la inteligencia de saber que van a poder hacer las cosas porque tienen todo a favor y harán las cosas mucho mejor que nosotros”, señaló en referencia a la gestión de Macri que se inicia hoy.
  También, pidió que en la próxima etapa haya una Argentina “sin censura y sin represión”, y señaló: “Espero que podamos gozar, ademas de las conquistas sociales, del progreso económico, la misma libertad de expresión que han tenido en estos 12 años y medio. Espero una Argentina sin censuras, espero una Argentina sin represión”.
  Como saldo pendiente, Cristina deseó que “la democracia alcance a los tres poderes del Estado, porque parece ser que la democracia se aplica al Poder Ejecutivo y necesitamos que se democraticen y que nos sean el ariete de la democracia, ni los gobiernos populares y mucho menos del pueblo”.
  Inmediatamente recordó que los tres períodos en el gobierno del kirchnerismo son únicos en la historia ya que no hubo en el siglo pasado tres períodos de gobiernos democráticos que hayan pasado el mando a un cuarto. “No lo puedo lograr Yrigoyen, no lo pudo lograr Perón”.
  Y sobre el final, expresó una suerte de deseo, condimentado con ironía hacia Macri: “Le pido a Dios que dentro de cuatro años quien tiene la responsabilidad de conducir los destinos de la patria pueda decir, frente a una plaza como esta, que también puede mirar a los argentinos a los ojos”.
  Tras el discurso, de 42 minutos de duración, la mandataria se quedó un rato saludando sobre la tarima a la multitud que ocupó la plaza, mientras sonaban el clásico “Juguetes Perdidos” de los Redondos.
  Al acto asistieron los dirigentes más leales al oficialismo, y se destacó la presencia de su hijo y diputado electo, Máximo Kirchner, quien estuvo acompañado por su hijo Néstor Iván y su esposa Rocío García, además de su cuñada y gobernadora de Santa Cruz entrante, Alicia Kirchner. Concurrieron también el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y la mayoría de los ministros, entre ellos Agustín Rossi, Julio De Vido, Débora Giorgi, Lino Barañao, Héctor Timerman, Florencio Randazzo y Carlos Tomada. Los gobernadores que dijeron presente fueron el de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y el entrante Gustavo Bordet; de Formosa, Gildo Insfrán; de Santiago del Estero, Claudia Ledesma; y el entrante de Tucumán, Juan Manzur.
  Estuvieron además las presidentas de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y de Abuelas, Estela de Carlotto; los sindicalistas Hugo Yasky (CTA), la líder del movimiento Tupac Amaru, Milagro Sala; el titular del Afsca, Martín Sabbatella, y el presidente del Cels, Horacio Vertbisky. También asistieron artistas que expresaron durante estos años su respaldo al kirchnerismo, como Leonardo Sbaraglia, Juan Palomino, Gerardo Romano, Daniel Fanego y Peteco Carabajal, entre otros.
 

Kirchner ya tiene su busto en la Casa Rosada

En su última presentación oficial como presidenta de la Nación, Cristina Kirchner inauguró ayer el busto del ex mandatario Néstor Kirchner en la Casa Rosada y lo recordó como el hombre que recibió el país “desde las ruinas”.
  En el Salón de los Bustos de la Casa Rosada, la jefa de Estado estuvo acompañada por la totalidad de los miembros del gabinete, gobernadores, intendentes, representantes de organizaciones sociales y de derechos humanos, y por el presidente de Bolivia, Evo Morales.
  “Fue el presidente que en toda la historia de la Argentina obtuvo la menor cantidad de votos. Sin embargo, fue a partir de sus convicciones, de su coraje, su decisión y visión estratégica que construyó una nueva Argentina desde las ruinas que había recibido”, dijo Cristina.
  Cristina Kirchner rememoró la asunción de su ex esposo y apuntó: “A doce años y medio de esa Argentina sin trabajo, sin esperanza, sin sueños, casi sin patria, él vino desde el sur, colándose por las hendijas de la historia, por la que hombres impensados pueden hacerse cargo de un país, de su pueblo y también de la historia”.
  La presidenta mencionó incluso que en 2003, Néstor Kirchner, inició la transformación de “una nueva Argentina desde las ruinas que la había recibido” y, seguidamente nombró a “otros líderes de la región”, como Morales, Hugo Chávez y Lula Da Silva, quienes —subrayó— “supieron ver en la región un camino diferente”.

Máximo fustigó al Poder Judicial

El diputado y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, calificó ayer de  “inentendible” la resolución judicial que establece que el mandato de Cristina Kirchner concluía a la cero de hoy. “Si en algún momento la oposición criticó de escribanía al Congreso, uno lo que esta viendo es que el Poder Judicial se está convirtiendo en el estudio de abogados del presidente electo o, para estar más acorde con estos tiempos de CEO’s, en el buffet”. Consideró que el traspaso “tenía que definirse de otra manera” y lamentó que Cambiemos haya “ido a buscar a quien asegurara que todo fuera como una fiesta personal de ellos y no de todos los argentinos”.