Tras 70 días de ausencia, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner apareció sorpresivamente esta mañana en la Casa Rosada tras el inconveniente cerebrovascular que la obligó a permanecer 50 días de reposo médico.

Tras 70 días de ausencia, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner apareció sorpresivamente esta mañana en la Casa Rosada tras el inconveniente cerebrovascular que la obligó a permanecer 50 días de reposo médico.
La jefa de Estado fue autorizada a trasladarse en medios aéreos tras realizarse el lunes pasado, en la Fundación Favaloro, una nueva neuroimagen de control en la que los facultativos observaron resultados satisfactorios.
Esta mañana aterrizó en el helipuerto de la Casa Rosada a bordo del helicóptero Sikorskys S70 A Black Hawk, prácticamente idéntico a los del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.
De esta manera Cristina dejó su moderno automóvil de origen alemán que uso durante su convalecencia y recorría los 21 kilómetros que separan a la residencia de Olivos con plaza de Mayo, donde mas de una vez atribuyó el congestionamiento y demoras en el tránsito vehicular al "aumento explosivo" de venta de autos por el poder adquisitivo de la clase de ingresos medios.
Sin pretender plantear soluciones específicas opinó que habría que buscar un alivio a este flagelo moderno en las zonas mas urbanas.
Hoy la primer mandataria recibió en forma separada en su despacho de la Casa de Gobierno al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y a los secretarios General de la Presidencia, Oscar Parrilli y de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
No se descarta que durante el encuentro con Capitanich habría pasado revista a los últimos hechos ocurridos en distintos puntos del país generados por huelgas policiales y los planes de reinserción de las fuerzas policiales provinciales en el sistema democrático.


Por Claudio Berón
Por Javier Felcaro