Cristina quiere ser evocada como alguien que luchó por los "derechos agraviados"
La presidenta Cristina Fernández confesó ayer, en el día de su cumpleaños, que quiere ser recordada como una gobernante que "se preocupó fundamentalmente por reparar aquellos derechos que habían sido agraviados durante tanto tiempo" en el país.

Viernes 20 de Febrero de 2009

La presidenta Cristina Fernández confesó ayer, en el día de su cumpleaños, que quiere ser recordada como una gobernante que "se preocupó fundamentalmente por reparar aquellos derechos que habían sido agraviados durante tanto tiempo" en el país.

La presidenta enumeró que sus intereses apuntan a reconocer derechos "de los que resultaron víctimas de la dictadura, derechos de hombres y mujeres a tener su verdadera identidad, derechos de los trabajadores a seguir conservando sus trabajos y de las mujeres a ser reconocidas como iguales".

En su cumpleaños 56, la primera mandataria expresó esa aspiración al hablar en la quinta de Olivos ante directores de cine y actores a quienes anunció la firma de la reglamentación del decreto que reconoce el derecho de autor a los directores audiovisuales, dando respuesta a un reclamo que llevaba sesenta años de antigüedad.

Cristina Kirchner cerró el acto en el salón de conferencias de la residencia presidencial donde se difundió el texto del decreto, y luego del discurso de agradecimiento de Galettini, quien también dirigió películas con el seudónimo Carlos Campanile.

Entre los asistentes se encontraban los actores Federico Luppi, Víctor Laplace, Graciela Borges, Leticia Brédice, Leonor Benedetto, Graciela Dufau, Gastón Pauls y decenas más de actores y directores.

Fernández de Kirchner inició su discurso ratificando su condición de "cinéfila" y le dijo a Galettini, quien había calificado a la firma de la reglamentación del decreto como "un regalo" para los directores cinematográficos, que "no es un regalo, los derechos no se regalan, se conquistan, y ustedes se los ganaron".

"Siempre pienso —añadió— que la Argentina durante mucho tiempo fue una gran negadora de derechos, al no reconocer derechos como el de la democracia, el voto, el respeto a la dignidad e integridad de la persona, el derecho de la identidad".

A continuación, confesó: "Me gustaría que alguna vez alguien pudiera decir de la gestión que me toca encabezar que me preocupé fundamentalmente por reparar aquellos derechos que habían sido agraviados durante tanto tiempo".

"Desde el derecho de ustedes, a que les reconozcan su obra, hasta los derechos de los que resultaron víctimas de la dictadura" y a otros conculcados. Pidió a los directores "perdón" porque su derecho a cobrar la autoría intelectual de sus obras no se había reconocido pese a un reclamo que llevaba ya sesenta años, según detalló Galettini.