Política

"Cristina le va a dejar una Argentina ordenada al próximo presidente"

El precandidato presidencial del FpV se refirió en diálogo con La Capital a la situación del PJ santafesino, en la que no elude involucrarse para "colaborar con la unidad".

Domingo 19 de Octubre de 2014

"Ahora todos hablan de unidad y consenso, pero yo soy el original; los demás tratan de imitar", dice Daniel Scioli y suelta una sonrisa leve pero que tal vez denote la íntima satisfacción que debe producirle que ahora le "imiten" la actitud moderada y conciliadora que no mucho tiempo atrás le costaba públicas mortificaciones políticas.

No es un hombre de disparar definiciones explosivas el gobernador bonaerense, ni de regalar títulos grandilocuentes a la hora de conceder entrevistas, pero habrá que admitir que es coherente en su línea de pensamiento. Cita al Papa Francisco con la misma convicción que sostiene que "la diversidad nos nutre, no nos tiene que dividir" y que el próximo gobierno no debe "tirar por la borda todo lo bueno que se ha hecho".

En su acotada pero maratónica visita a la ciudad de Santa Fe, el precandidato presidencial del FpV se refirió en diálogo con LaCapital a la situación del PJ santafesino, en la que no elude involucrarse para "colaborar con la unidad", y se animó a imaginar el rol político de la presidenta Cristina Fernández después que delegue el mando en diciembre del 2015. "Yo veo a la presidenta con la intención de dejar una Argentina ordenada, desendeudada y reindustrializada, y creo que va a bregar por ello", vaticina.

—¿Cuál es la lectura política de su visita a Santa Fe?

—Se trata de una invitación que me hicieron compañeros senadores y referentes locales de nuestro espacio político que tiene que ver con reflexiones de la coyuntura y una mirada a mediano y largo plazo de una agenda de desarrollo que estamos encarando y en la cual Santa Fe tiene un gran protagonismo. Esta provincia siempre ha tenido un lugar muy especial en mi agenda de trabajo. Acá hay mucha materia gris, mucha materia prima que tenemos que integrar y potenciar con inversiones y asociación pública y privada. Mas allá de esta coyuntura que estamos atravesando con dificultades que se van a superar tenemos la responsabilidad de interpretar las nuevas demandas y expectativas de la gente para construir confianza de cara al 2015.

—Los distintos sectores del justicialismo santafesino procuran la unidad para afrontar la agenda electoral de 2015. ¿Como presidenciable, usted cree que eso es posible teniendo en cuenta la fragmentación del PJ?

—Me parece muy bien y con gran sentido de la responsabilidad lo que se pretende hacer en Santa Fe. Hay que apelar a la unidad para encarar los desafíos futuros, porque eso genera cada vez más confianza y adhesión de la gente con esta agenda que tenemos hoy. Lo de Santa Fe es lo mismo que sucede con las conducciones del partido a nivel nacional y en mi provincia. La diversidad nos nutre; no nos tiene que dividir, porque fortalece cualquier espacio político. Y cuando se habla de unidad, humildemente siempre he predicado en esa línea; esa siempre ha sido genuinamente mi conducta personal y política. Ahora todos hablan de unidad, tolerancia y consenso, pero yo soy el original; los demás tratan de imitar...

—Usted debe estar al tanto de la situación del PJ santafesino. ¿Piensa contribuir como dirigente de proyección nacional a la construcción de esa hasta ahora pretendida unidad?

—Estoy al tanto de las declaraciones que hizo (el senador Carlos) Reutemann, y me parecen de una gran responsabilidad. Provienen de un hombre de experiencia que respeto y valoro. Estoy dispuesto a colaborar como lo hice siempre. Este es un proyecto colectivo, no es una ráfaga de vanidades individualistas. Ahora debe haber un objetivo muy claro que es generar una propuesta con respaldo en las urnas para que las cosas estén cada vez mejor. La gente tiene muy claro todo lo que se ha hecho, lo importante es que tenga más claro aún qué es lo que se viene. Yo creo que a partir del año próximo habrá un desenlace muy positivo en el frente externo para los intereses de Argentina, con un país desendeudado, reindustrializado, de una gran capacidad de maniobra para encarar inversiones públicas, privadas y de infraestructura.

—Sin embargo la oposición e incluso algunos dirigentes de su propio partido sostienen que hay que cambiar el rumbo, proponen derogar leyes...

—Yo me pregunto qué están proponiendo aquellos que proponen derogar las leyes. Acaso están proponiendo devolverle YPF a Repsol o cambiar la administración de la Ansés, que hoy es funcional al programa Procrear y a la Asignación Universal por Hijo... ¿O están proponiendo que el Estado se vuelva a ausentar? Hay gente humilde y trabajadora que todavía no ha salido adelante, que necesita todas estas políticas. Por eso digo que no hay que tirar todo lo hecho por la borda. Cada vez se va sincerando más cada espacio político con lo que se dice. Hubo uno (sic) el otro día que dijo que hay que endeudar al país en 20 mil millones de dólares más. Entonces algunos piensan que cuanto peor le va al país, mejor posibilidades para ellos. Entonces quieren generar zozobra, dicen que se van a derogar leyes y todo eso, pero yo quiero llevar un mensaje de tranquilidad. No creo que la gente quiera volver a endeudar o desindustrializar el país. Aquí en Santa Fe han vivido el drama de las fábricas cerradas, los obreros en la calle, los problemas gravísimos de exclusión. Acaso no fueron suficientes los traumas que han ocurrido que ahora quieren endeudar el país de nuevo. Ahora la Argentina se ha podido desarrollar porque está desendeudada, porque la presidenta, con toda responsabilidad, está buscando solucionar de una vez por todas y para siempre este problema con una solución de fondo no tirando la pelota para adelante y que se arregle el que venga.

—¿Si llega a la Casa Rosada el año próximo, qué rol político le ve desempeñando a la presidenta?

—Yo veo a la presidenta en todo momento con la intención de dejarle una Argentina ordenada, desendeudada y reindustrializada al próximo presidente. Y, por otro lado, que aquellas políticas que el pueblo argentino ha incorporado, no desandarlas. Seguramente con toda su experiencia va a bregar por ello, las demás son decisiones muy personales.

—En Santa Fe ocupa un lugar prioritario la cuestión de la inseguridad. ¿Usted que ha tomado medidas en su provincia, cómo analiza esta situación?

—Las características del delito van mutando territorialmente. Se ha visto con los grandes carteles de la droga en Colombia, México o Perú, y también van mutando en nuestro territorio. Muchas organizaciones que hemos combatido con mucha intensidad en la provincia de Buenos Aires van rotando y van yendo a otros lugares, como ha ocurrido en el Gran Rosario. Por eso hay que adecuar nuestras fuerzas de seguridad a esta modalidad delictiva más violenta, donde se combinan drogas y armas. Nosotros hemos elevado un proyecto al Congreso nacional que es de puro sentido común: que aquel que tenga un arma sin permiso de tenencia o portación, queda preso y no sale. Y el tema del narcotráfico hay que separarlo: por un lado, es un problema de seguridad pública, y el adicto es un problema de salud pública. Esto exige el mayor despliegue de efectivos, por eso en Buenos Aires están próximos a egresar en los próximos seis meses 25 mil policías nuevos y hemos entregado el patrullero número mil el último domingo y que se suma a los cuatro mil que ya había en la provincia, lo que constituye el mayor equipamiento de la historia de nuestro territorio. Pero además de una ley seca de armas o mayor equipamiento, al delito hay que combatirlo en todos los frentes, también con políticas de inclusión social, con la promoción de la cultura, con el deporte, con mejorar el espacio público. Hay que encauzar a los jóvenes en la cultura del esfuerzo y del trabajo; hay que darles oportunidades. Como dice el Papa Francisco: llenar ese vacío espiritual que los llevó al falso atajo de las drogas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario