Viernes 06 de Agosto de 2021
Cuando parecía que todo estaba dicho y escrito, a la historia de la interna santafesina del Frente de Todos (FdT) le faltaba un último capítulo: la foto de Cristina Kirchner dando apoyo explícito a la lista Celeste y Blanca que lideran Marcelo Lewandowski, Marilín Sacnun y Roberto Mirabella, y que cuenta entre sus impulsores principales al propio gobernador Omar Perotti. Una foto demoledora, en el Instituto Patria de Buenos Aires, que termina por sepultar cualquier malentendido sobre dónde juega hoy en Santa Fe la máxima líder del movimiento nacional desde la muerte del líder fundador del peronismo a la actualidad.
En su edición de ayer, LaCapital anticipó la posibilidad de esta foto, que de todos modos la propia Cristina mantuvo en secreto hasta último momento. Los protagonistas se fueron enterando con el tiempo de antelación apenas necesario para llegar hasta Rodríguez Peña casi Rivadavia, en el barrio de Congreso. Incluso, quienes viajaron desde Rosario (Marcelo Lewandowski, entre otros) se enteraron en la misma mañana de ayer por un llamado telefónico. Tras cartón, un auto los recogió, y directo a Buenos Aires.
La foto demuestra, como se venía insinuando, la profundidad del involucramiento de Cristina Kirchner en el armado electoral de la bota santafesina. Si tal vez algún sector del electorado kirchenista de la provincia continuaba hasta ayer confundido por la controversia surgida con la lista de Agustín Rossi, que disputará contra el armado de Cristina, Alberto y el gobernador, esa controversia se desvaneció con la fuerte puesta en escena en el Patria: “Después de un año y medio de esta maldita pandemia?.Volver al PATRIA, el lugar que más me gusta. La primera reunión con @lewanrosario, @sacnun, @mirabellarob y @MastalerMagui” escribió CFK en sus redes sociales.
La elección del lugar para recibir a los candidatos (Instituto Patria, y no el Senado) no parece casual, sobre todo por el agregado de “el lugar que más me gusta”.
Para bien o para mal —se terminará de develar en la noche del próximo 12 de septiembre cuando se cuenten los votos en Santa Fe—, la foto publicada por Cristina derriba las especulaciones respecto del posicionamiento kirchnerista en la provincia. Y devalúa tanto la pretensión de apropiación exclusiva de la lista por parte del gobernador (“la lista es mía”), como el reivindicado cristinismo del ahora impensado adversario, Agustín Rossi. Ejercer el cristinismo contra la posición política de la propia de Cristina se convierte en un trabalenguas incompresible aun para los oidos más dispuestos a escuchar.
Con la novela de Santa Fe ahora sí completa —aunque reste, desde ya, el resultado electoral de las Paso, un dato relevante— este cronista pudo saber de fuentes irreprochables del Patria por qué la ex presidenta puso el cuerpo de manera tan contundente en una interna, tal vez tomando riesgos, evitables. Cristina cuando se juega, juega fuerte, dicen desde la calle Rodríguez Peña, algo sobre lo cual toda la sociedad argentina está al tanto.
La parte de la película que ahora empieza a develarse con más claridad refiere a la voltereta en el aire que pegó el propio presidente Alberto Fernández, y que enojó a Cristina. Alberto, en sociedad con Agustín Rossi, en una primera etapa, intentó imponer un plan para Santa Fe que consistía en tensionar con el gobernador y luego arreglar una lista compartida, aunque cancelando la presencia de Marilín Sacnun, la candidata de Cristina.
“¿Cómo se le va ocurrir al presidente arreglar con Rossi una lista y dejar afuera a la candidata de Cristina?”, se preguntaba ayer en voz alta alguien que lleva una larga década muy cerca de la ex presidenta. Fue entonces cuando Cristina convocó al gobernador, le planteó la solución “Lewandowski”, el corrimiento de Marilin al segundo lugar y a Mirabella a la categoría Diputados. Perotti aceptó. Alberto tomó nota de que su plan trastabillaba, pero Rossi aceleró a fondo. Y ya no tuvo retorno. Lo demás, es por todos conocido.
Dice la fuente, además, que el video de Alberto en apoyo a la lista Celeste y Blanca difundido el último lunes, es la consecuencia de que “Cristina lo cagó a trompadas a Alberto”, obligándolo a retroceder sobre sus pasos. Que, era ni más ni menos, empezar a construir pos kirchnerismo, con Rossi, y sin Cristina. Errar es humano, y suele tener sus costos. Tal vez los pague todo el espacio del FdT.