Miércoles 07 de Septiembre de 2011
La presidenta Cristina Fernández cuestionó duramente a los delegados de la red de subterráneos que se resisten a cargar las tarjetas Sube para el transporte público, al calificarlo como “actitudes egoístas, insolidarias”, y les reclamó “cordura y racionalidad”.
“Mi viejo laburaba todos los días cortando los boletos del colectivo y nunca tuvo tendinitis (como argumentaron los trabajadores del sector). Lo que pasa es que era más difícil hacerse el revolucionario porque no había gobiernos democráticos”, sostuvo Fernández, al desacreditar los argumentos dados por los metrodelegados.
En un mensaje por la cadena nacional de radio y televisión, la jefa de Estado sentenció: “Cuando hay un gobierno como el nuestro, que no criminaliza la protesta, ser revolucionario es lo más fácil que hay”, al cuestionar este tipo de medidas, que generaron trastornos a los usuarios. La mandataria, al respecto, dijo que sigue “apostando a la cordura, a la racionalidad” para pedir que cesen protestas de este tipo. “Les pido a todos que pensemos un minuto no sólo en nosotros mismos, en pensamientos de tipo corporativo”, instó la jefa de Estado, quien criticó las ”actitudes egoístas, insolidarias” aunque aclaró que, según su parecer, “la mayor parte de los argentinos somos gente buena”.
Esta mañana, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, calificó de “desopilante” que los delegados de la red de subterráneos de Buenos Aires justifiquen su negativa a cargar las tarjetas SUBE porque el sistema les produce “tendinitis”. “Hay un sector de los delegados que dicen que les produce tendinitis levantar la mano para activar la máquina del sistema. El planteo es desopilante”, señaló Schiavi, quien remarcó: “Llamo a reflexión a los delegados del subte”.
Así respondió al delegado de la línea B Claudio Della Carbonara, quien explicó que no se estaban cargando las tarjetas SUBE en los últimos días, porque es una forma de protesta ante “la forma en que se implementó el tema”. “La forma en que se implementó ha generado tendinitis y una infinidad de trastornos, hoy tenemos treinta trabajadores de licencia”, aseguró Della Carbonara. En consecuencia, consideró que “hay que mejorar las condiciones de trabajo porque la empresa recibe millonarios subsidios. También hay que hacer responsable a la Secretaría de Transporte”. (DyN)