Viernes 30 de Octubre de 2009
Marcelo Bielsa llevará al seleccionado chileno de fútbol al mundial de Sudáfrica y eso lo convirtió al técnico rosarino casi en un semidios de Chile, ubicado al lado de próceres de la historia o igualado a grandes de la literatura universal nacidos en la tierra del cacique Colocolo.
Las exageraciones fueron más allá y hasta llegaron hasta postularlo para algunos cargos políticos en el país trasandino.
La adoración llega hasta la proliferación de estampitas, láminas, remeras y gorritos con su rostro, como muestras de agradecimiento del pueblo chileno por estar de nuevo en otro mundial de fútbol.
Esa popularidad de Bielsa también contagió a las presidentas Cristina Fernández y a su par Michelle Bachelet, como no podía ser de otra manera. En las reuniones entre ambas las bromas y las referencias al fútbol y, obviamente, al papel del técnico argentino en Chile, no podía ser pasado por alto.
En efecto, anoche, muy tarde, las dos presidentas compartieron una cena en el Palacio de Los Cañones, en la Casa de la Moneda y allí volvieron las referencias a Bielsa, que incluso fueron más aplaudidas que las a Neruda.
“Sólo les prestamos a Marcelo Bielsa, no se lo vamos a regalar”, bromeó Cristina Fernández, mientras que Bachelet lo situó al lado de Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Mercedes Sosa, durante la cena de honor ofrecida a la jefa de Estado de la Argentina.
La historia de Argentina y Chile tiene para mostrar una gran cantidad de personajes que se desempeñaron con éxito en los dos lados: escritores, artistas, futbolistas y técnicos de fútbol, entre otros y las especiales relaciones entre ambos países parecen ser la traducción de tiempos que dejaron atrás conflictos limítrofes que parecían eternos.
“Bielsa le cambió la cabeza al jugador chileno”, explicaba un periodista conocedor de 'La Roja', como llaman a la selección de fútbol, al intentar dar razones del éxito deportivo.
En definitiva, como ocurrió muchas veces en la historia de cualquier país, a la falta de héroes políticos, el lugar lo ocupan otros. En este caso, una persona que dirige un equipo de fútbol.