La jefa del Estado, Cristina Fernández de Kirchner, visitó anoche en su
domicilio en Barrio Norte al ex mandatario Raúl Alfonsín, quien dos meses atrás debió tratarse por
un tumor en el pulmón, en un encuentro que la presidenta calificó como "un gesto humano y un
reconocimiento" al dirigente radical.
Fernández de Kirchner arribó a las 19.35 acompañada por el
jefe de Gabinete, Sergio Massa, al departamento de Santa Fe 1678, donde vive el ex presidente,
custodiada por una caravana de cuatro móviles. El vehículo de la presidenta ingresó por el garaje
del edificio, ubicado en Rodríguez Peña al 1000. Alfonsín debió ser tratado en junio pasado por un
tumor en el pulmón y un mes después reapareció en público durante un acto donde fue nombrado
ciudadano ilustre de la provincia de Buenos Aires.
"Estuvimos recordando la época en que éramos senadores,
siempre es un gusto hablar con él", afirmó la jefa del Estado, al salir en su auto del domicilio de
Alfonsín. En ese momento, efectivos policiales cortaron el tránsito para aliviar la salida de la
presidenta, que ordenó detener unos minutos el automóvil en la mitad de la calle Rodríguez Peña
para dialogar con la prensa.
Durante esa breve conversación con los medios, Fernández de
Kirchner bajó la ventanilla del vehículo y afirmó que encontró al dirigente radical "muy
recuperado, con la fuerza de ánimo característica de él, batallando".
"Afortunadamente lo vi muy pero muy bien", resaltó, luego
de mantener un encuentro con el líder radical de unos 40 minutos y ratificó que "se está preparando
el busto" que recordará la presidencia de Alfonsín en la Casa Rosada.
La imagen será colocada en el tradicional Salón de los
Bustos por las figuras de otros dos presidentes constitucionales: Héctor J. Cámpora y María Estela
Martínez de Perón. El primero en ser terminado y que ya estaría guardado en una dependencia de la
Casa de Gobierno sería el del ex jefe del Estado radical.
Antes de retirarse hacia la Residencia de Olivos, la
Presidenta recorrió el salón donde están ubicados los bustos de los presidentes acompañada por el
jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. En esa
oportunidad, recibió los detalles sobre la ceremonia que se realizará para ubicar los bustos de
estos tres ex presidentes y que aún no tendría fecha fijada.
La visita de la presidenta marcó una inflexión en la
relación entre el kirchnerismo y Alfonsín, que por momentos atravesó momentos de tensión y
distanciamiento. El vínculo había comenzado de manera conflictiva cuando, a poco de asumir el
cargo, el ex presidente Néstor Kirchner dijo en un discurso público en la Esma que desde la
recuperación de la democracia no se "hizo nada por los derechos humanos en la Argentina".
Ante la repercusión negativa que tuvo el hecho de haber
olvidado la investigación de la Conadep y el posterior Juicio a los Comandantes impulsado por
Alfonsín en 1984, Kirchner habló con el ex jefe del Estado radical para pedir las disculpas
correspondientes.
Otro punto de conflicto fue el apoyo del líder radical en los comicios del
año pasado a la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, en aquel momento muy distanciado de
los Kirchner. Finalmente, durante el conflicto con el campo, Alfonsín publicó una carta pública que
le solicitaba a Cristina Fernández convocar a los partidos a un "diálogo político" para encontrar
una salida. l