Lunes 16 de Junio de 2008
El piquete de los productores autoconvocados de Casilda sobre la ruta 33 y bulevar Tomat se convirtió ayer en uno de los más duros de la provincia. Si bien los chacareros vienen protestando desde que el gobierno aplicó las retenciones móviles nunca antes la acción de fuerza fue tan virulenta. Tras la detención de Alfredo De Angeli en Gualeguachú los ánimos se crisparon.
Sobre la cinta asfáltica cruzaron herramientas agrícolas interrumpiendo la circulación del tránsito aunque permitiendo pasar ambulancias y otros servicios de emergencias. No obstante el corte fue levantado cada una o dos horas, según lo decido por asamblea, para dejar seguir viaje a automóviles o colectivos varados y evitar congestionamientos. Si bien ayer no se registraron incidentes, hubo discusiones entre chacareros y conductores que fueron demorados sobre la ruta.
En Chabás, la situación fue similar sobre la ruta 33, pero dejaron circular normalmente a autos y colectivos, aunque no permitieron pasar ningún tipo de carga. "En el pueblo se empieza a notar la tensión producto del desabastecimiento y estamos muy preocupados por posibles enfrentamientos entre sectores de la comunidad", dijo el presidente comunal chabasense, Osvaldo Salomón, y aclaró que "sólo queda una reserva de combustible para prestar algunos servicios comunales, la policía, ambulancias y bomberos; y ya se empieza a notar la falta de alimentos". Por su parte el secretario de Gobierno de Casilda, Lisandro Costa, dijo que "sólo tenemos reserva de combustible para los servicios indispensables".