Sábado 03 de Octubre de 2009
El director del periódico digital Agencia Corrientes, Hernán González Moreno, de 28 años, se suicidó ayer a la madrugada en una estancia cerca de Goya. La noticia conmovió profundamente a Corrientes (que mañana elige gobernador en segunda vuelta entre los primos Arturo y Ricardo Colombi) ya que el empresario —de estrecha relación con el actual mandatario— había denunciado por corrupción al candidato opositor.
El cuerpo de González Moreno fue encontrado con un tiro en la cabeza, en su auto y en la estancia de su padre.
En las últimas horas "había recibido amenazas de muerte contra sus dos pequeños hijos de cuatro y un año y medio", según fuentes policiales.
"Me quebraron, me amenazan con matar a mis hijos si no me mato antes, y me voy a pegar un tiro para salvarlos", fue el mensaje desesperado con que se despidió de al menos seis amigos, incluido el gobernador y el director de Información Pública de la provincia, José Luis Zampa, a quien el mandatario envió para que intentaran evitar el trágico desenlace.
El empresario estaba al frente de Agencia Corrientes, que había sido allanado el pasado miércoles por parte del fiscal Gustavo Robineau y una veintena de efectivos policiales, sólo cinco días después de que se hiciera pública una denuncia contra Ricardo Colombi.
En un caso que no parece de sencilla resolución, algunos medios correntinos destacan que "Agencia Corrientes era un aparato esencial en la política de manipulación extorsiva de los medios de comunicación de la provincia, hoy sometida a investigación judicial. La misteriosa muerte de quien hegemonizo la política de información y control de los medios (aparentemente estaba a cargo de distribuir la publicidad oficial), se inscribe dentro de una serie de episodios que evidencian la descomposición del gobierno", resalta un periódico opositor.
González Moreno había denunciado en julio al candidato de la UCR por enriquecimiento ilícito y evasión fiscal tributaria vinculada a la adquisición de una lujosa propiedad.
El abogado Mariano Cúneo Libarona, defensor de González Moreno, había dado detelles en público sobre la causa abierta contra Colombi: "Vive junto a su familia en esta lujosa casa desde cuando no existía regulación jurídica que lo vincule Hernán Marcelo Laslo, un empleado del Pami que aparece como propietario, pero sin recursos para haberla adquirido". Buscó mostrar que Laslo sería testaferro.