Política

Corren horas decisivas para la candidatura presidencial de Hermes Binner

Dilema político. El líder socialista debe decidir si sigue con su postulación por la primera magistratura por el FAU u opta por postularse a senador nacional por la provincia de Santa Fe.

Viernes 06 de Marzo de 2015

Entre hoy y mañana se decide si Hermes Binner sigue en carrera hacia la Casa Rosada o baja su candidatura. La definición se tomará en la reunión del comité ejecutivo nacional del Partido Socialista, que se desarrollará en la ciudad de Buenos Aires y tendrá representantes de todos los distritos del país. Los dirigentes más cercanos al ex gobernador van al cónclave con una idea clara: abrochar consensos internos que le permitan dejar la lucha por la Presidencia. De todos modos, tienen en claro que no impondrán la idea con fórceps.

Si Binner se baja no será para correrse de la escena política sino para pararse en el centro, desde otro lugar. En el socialismo todos coinciden en que es la más potente arma electoral que tienen y piensan sacarle el jugo. En primer lugar es muy probable que sea candidato a senador nacional por el Frente Progresista santafesino lo que, eventualmente, podría dar lugar a una batalla muy esperada: Binner vs. Reutemann. Esta posibilidad entusiasma mucho a Binner, quien está convencido que saldrá airoso de esa puja.

Encuestas. Claro que no sólo es una cuestión de entusiasmo: las encuestas que maneja el PS le dan la razón. No es un secreto que los dos dirigentes más votados de los últimos años en la provincia se dispensan un encono sin disimulo que ni el paso del tiempo ni varias elecciones logró achicar. De todas maneras, no se sabe aún dónde jugará Reutemann en el marco de su acuerdo con el PRO.

El eje de esta posición es, claramente, defender Santa Fe, la nave insignia del socialismo nacional, que hoy se encuentra seriamente amenazada por Miguel Del Sel. Los diseñadores de esta estrategia se aferran a algunos indicios de las últimas semanas. Aseguran que los afiches de Miguel Lifschitz junto al gobernador Antonio Bonfatti tuvieron un efecto positivo, a tal punto que el ex intendente rosarino comenzó lentamente a subir en las encuestas después de haber estado un largo tiempo en una meseta. En esa misma línea, creen que la presencia de Binner potenciaría más ese efecto incipiente. Binner, Bonfatti y Lifschitz es, ni más ni menos, que toda la carne en el asador.

La pelea en Santa Fe no será la única que daría Binner si no sigue hacia la Casa Rosada. También será una especie de abanderado socialista que recorrerá el país para sumar adhesiones y reconstruir un proyecto progresista, tras la frustración que significa la prematura agonía de Unen.

Argumentos. Los que prefieren que Binner siga en la pelea presidencial también tienen argumentos para poner sobre la mesa. Están convencidos de que es necesario profundizar la propuesta nacional y fortalecer los acuerdos con los aliados que se han mostrado hasta ahora incondicionales, como Libres del Sur y el GEN de Margarita Stolbizer. De hecho, uno de los mayores riesgos que advierten es que si se cae la candidatura nacional de Binner se le puede complicar a Stolbizer contener a la militancia.

En cambio, ya no esperan nada de la UCR. "Qué otro daño pueden hacer los radicales", se quejó amargamente uno de los que asistirá al encuentro del PS. Por eso la convención del radicalismo de la semana próxima en Gualeguaychú no está dentro de sus radares.

Hoy, o a más tardar mañana, se sabrá cuál de las dos posiciones se impone. La certeza es que Binner seguirá jugando, resta saber desde qué lugar.

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