El vicepresidente Amado Boudou denunció ayer ante la Justicia federal al estudio que perteneció al actual procurador general de la Nación, Esteban Righi, por supuesto tráfico de influencias, y al titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, por un presunto intento de soborno, tal como había dicho la semana durante una exposición en el Senado.
Fuentes judiciales informaron que la denuncia fue firmada por el propio Boudou y su abogado, Eduardo Durañona, en la que no se aportaron nuevos detalles o nombres a lo que había dicho el vicepresidente el jueves pasado.
La denuncia quedó radicada ante el juez federal Ariel Lijo, con la intervención del fiscal Jorge Di Lello, quien se encuentra de licencia hasta el viernes y es reemplazado por su par Gerardo Pollicita.
El magistrado notificará hoy a Boudou que debe ratificar la denuncia pero que por ser vicepresidente de la Nación no tiene la obligación de hacerlo personalmente, sino que puede cumplir el trámite a través de un escrito, tal como establece el artículo 250 del Código Procesal Penal de la Nación.
Cuando se cumpla ese trámite, el juez le pasará la denuncia al fiscal para que resuelva si impulsa la investigación y qué medidas de prueba solicita para avanzar.
Por otra parte, el oficialismo radicó ayer una denuncia ante el Consejo de la Magistratura para que investigue el accionar del juez Rafecas en la causa por el presunto vinculo del vicepresidente con el proceso de quiebra de Ciccone Calcográfica SA (ver página 10).
Exposición. Boudou denunció el jueves pasado, un día después de que fuera allanado un departamento de su propiedad, que del estudio "García, Labat, Musso y Righi" -fundado por el Procurador General, quien estuvo al frente hasta que asumió como jefe de los fiscales-, lo fueron a ver en 2010, cuando era director de la Ansés, para ofrecerles sus servicios para tener llegada a los jueces federales.
"Cuando yo era director ejecutivo de Ansés me vinieron a ver de un estudio de abogados, del estudio García, Labat, Musso y Righi, a mi despacho de director ejecutivo, para decirme que yo era nuevito, que no entendía cómo funcionaba esto. Que yo tenía que tener buenos lazos con Comodoro Py (sede de los tribunales federales). Que era muy importante desarrollar esa relación. Yo, es verdad, era nuevito y nunca me imaginé que tenía que tener lazos con la Justicia", dijo Boudou.
En el estudio están actualmente el hijo de Righi, Federico Righi, y sus colegas Fabián Musso, Ana García (mujer del Procurador) y María José Labat (esposa del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro).
En tanto, Righi regresó ayer de Nueva York, donde pasó el fin de semana largo de Pascuas, y allegados al Procurador señalaron que no iba a contestarle a Boudou.
Sobre Gabbi, el vicepresidente había dicho que el empresario lo fue a ver en marzo del año pasado, cuando era ministro de Economía, y le pidió un soborno para frenar una ofensiva en su contra de parte de la empresa Boldt, la que disputaba con la ex Ciccone por una plante impresora.
"Adelmo Gabbi me pidió una entrevista el 3 de marzo de 2011, vayan viendo las fechas. Y me expresó que estaba muy asustado, muy preocupado por mí. El señor Tabanelli (Eduardo, vicepresidente de Boldt) me iba a destruir pero que yo podía arreglar. Que lo único que tenía que hacer era ponerle un número. Que el viajaba a Punta del Este y se iba a encontrar seguramente con el señor Tabanelli e iba a poder porque era una persona de códigos encontrar un número, poner un número y solucionar todo este problema", contó Boudou.
Y concluyó: "El día 11 del 3 de 2011 volvió Adelmo y obviamente yo le dije que no había número, que no quería escucharlo y que estas cuestiones de mafiosos las arreglaran en otro ámbito".
Carta abierta
El filósofo Ricardo Forster, integrante del grupo Carta Abierta, opinó ayer que que “Rafecas es un juez honorable, es una opinión que él emite pero la Justicia seguirá su camino más allá de lo que diga el vicepresidente de la Nación”. Dijo que “no le pareció adecuada la conferencia de Boudou” y que tiene “mucho respeto por Righi”.